Al Andalus zapatea al ritmo del flamenco

El grupo realiza presentaciones privadas y  espectáculos, muchos de ellos a beneficio de instituciones de bien social.

Va más allá de un negocio familiar, es una pasión, el gusto por uno de los bailes más famosos de España y que poco a poco se da a conocer en nuestro país, nos referimos a la academia y grupo de baile Al Andalus.

Rocío González Urrutia es la directora de la academia, pero fue su mamá Ana Patricia Urrutia Pérez quien la fundó, ella nació en Guatemala y allá aprendió esta disciplina junto a sus hermanas, incluso más adelante montó su propia academia, sin embargo tuvo que dejar su país para radicarse en el nuestro, siendo de las primeras profesoras de flamenco.

Estando en suelo nacional conoció a Fernando Mejías, originario de Sevilla, España, quien es cantaor y se dedicaba a rescatar y estudiar el flamenco, ambos fundan el grupo Al Andalus, enseñaban baile clásico español, Patricia se retiró en 1991, Rocío asumió la dirección y mediante el grupo de baile fortaleció la naciente academia que se metió de lleno en el flamenco.

“Tenemos más mujeres alumnas que hombres, aunque hemos tenido en el transcurso del tiempo muchachos que han querido aprender con nosotros, pero como que no resisten el ambiente. Estamos divididos por niveles de dificultad y edades, trabajamos los diferentes elementos que están incorporados al flamenco como lo son las castañuelas, el mantón, el abanico, el bastón, el sombrero y vamos desarrollando, de acuerdo a la habilidad de cada grupo, el trabajo coreográfico según los ritmos”, expresó González.

De igual forma los integrantes aprenden de historia, algo necesario para entender la cultura, las canciones, coreografías y demás elementos que la componen.

Una de las características de esta academia es que desde hace algunos años abrieron cursos para personas adultas mayores, hay alumnas de 50 años otras de 76, incluso una de las profesoras imparte clases en la Universidad de Costa Rica por medio del Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM).

También hay grupos de niñas, aunque González reconoce que los mismos se reducen ya que los papás o encargados no tienen tiempo de llevarlas a la academia, por lo que las alumnas son en su mayoría adultas jóvenes que se pueden movilizar solas y tienen cierta independencia económica.

Rocío manifestó que cuando inició  la mayoría de grupos eran de pequeñas y pocos de adolescentes y adultos, pero esto ha cambiado a lo largo del tiempo.

Dando la mano a otros

La labor social es parte esencial de Al Andalus: “mi mamá siempre nos formó en la parte social, mi familia siempre ha tenido mucha inclinación hacia ese tema, es una forma de agradecer lo que tenemos y nuestra manera es alegrando el rato, como en un hogar de adulto mayor”, indicó.

Asimismo forman parte de espectáculos cuyo fin es recolectar fondos, por ejemplo Comedor San Lázaro, un hogar en Alajuela para personas con cáncer. Durante el año pasado una de sus profesoras, la periodista Natalia Rodríguez, estuvo impartiendo clases en el Sistema Integral de Formación Artística para la Inclusión Social (Sifais) de La Carpio, a esto se le suma el trabajo en el PIAM, aquí tienen unos cuatro años.

Si usted está interesada en conocer más de este grupo, puede ingresar a la página www.alandalus-flamenco.com

*Fotografías cortesía de Maureen Estrada Foto

 

rcastropetra@gmail.com

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