No más golpes

Las causas del feminicidio no tienen que ver con la ropa que usan las mujeres, ni porque caminen solas en callejones oscuros, mucho menos por trabajar en bares.

No importa la edad, color de piel, condición social, si son casadas o solteras, miles de mujeres en todo el mundo son víctimas de la violencia de género, la cual puede ser psicológica, física, verbal, económica o patrimonial y ésta puede terminar la mayoría de las veces en un femicidio o sea la muerte violenta de la mujer.

En el libro de lo Privado a lo Público, Monserrat Sagot, socióloga especialista en temas de género presenta un artículo titulado “la lucha empieza en casa” manifiesta que la violencia contra las mujeres es un problema de poder, y los diversos poderes practican diversas formas de violencia.

La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o sicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada”.

Los tiempos en donde la mujer era propiedad del hombre y por esa razón el muy macho podía disciplinarla a punta de golpes ya es historia, explicó la Licenciada Rocío Mora trabajadora social del Ministerio de Salud y continuó, ahora hasta en el matrimonio la mujer puede acusar a su esposo de violación si este la toma por la fuerza o contra su voluntad para tener relaciones sexuales.

Afirma Mora, “Los cinco móviles más frecuentes de los femicidios, en América Latina son la violencia intrafamiliar, los celos, los motivos sentimentales, los sexuales y las discusiones. En cuanto, a los tipos de autores de estos crímenes, los más habituales son la pareja, el cónyuge, el conviviente, la ex pareja y los conocidos de la víctima”.

La trabajadora social explicó que las causas del feminicidio no tienen que ver con la ropa que usan las mujeres, ni porque caminen solas en callejones oscuros, mucho menos por trabajar en bares, tampoco las agresiones brutales realizadas por conocidos y que terminan en asesinato, surgen de la nada, empiezan por detalles en apariencia superfluos y sin importancia; muchas veces comenzando por las palabras: que si le dijo tonta, que si le prohibió opinar, que si no le gusta la forma en la que se viste o habla.

Y asegura que la violencia es también problema de educación: educación en la casa, cuando la madre reparte las tareas por igual y le enseña a sus hijos a respetarse mutuamente, de la sociedad sin discriminaciones ni preferencias, y del gobierno cuando hace realidad la igualdad de oportunidades para sus ciudadanos.

rarguellopetra@gmail.com

The following two tabs change content below.

Rosita Argüello Mora

Latest posts by Rosita Argüello Mora (see all)

Etiquetas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *