Etiqueta en los negocios, ¿en qué consiste?

Tanto en el ámbito social como corporativo, es importante saber comportarse y dejar la mejor imagen de nosotros mismos y nuestras empresas

La etiqueta corporativa es una parte muy valiosa de la cultura de negocios a nivel global, ya que ofrece una serie de normas que se espera sean acatadas, y se pueda proceder con ética y decoro dentro del mundo de la economía. Al tener características internacionales, es de vital importancia que tanto los altos ejecutivos, como jefaturas medias y propietarios de pymes, entiendan por qué esta herramienta es tan importante para crecer y lograr sostenerse en el tiempo.

Hoy más que nunca, y ante la necesidad de mantenernos con éxito dentro de la nueva realidad en la que vivimos, debemos considerar y depurar estas destrezas, que nos permitirán competir con mayor fuerza en el sector productivo. El conocimiento de la etiqueta social y corporativa se vuelve imprescindible ahora, que se requiere generar una buena reputación empresarial y credibilidad ante los clientes.

La etiqueta corporativa y el buen trato personal generan lealtad, y permiten tener el criterio y control en situaciones de cuidado y conflicto. El manejo atento y profesional ante una crisis, ayuda a que los demás perciban a quién así se conduce, como alguien inteligente y preparado, y por lo tanto, favorecerá el mejoramiento de las relaciones en los negocios. Gracias a la educación que se demuestre y al buen manejo de las habilidades sociales, le facilitará a esa persona destacar sobre el resto, ya que el respeto, la confianza, la capacidad para negociar y conciliar, son muy necesarias y dignas de ser tomadas en cuenta, tanto para desempeñar un cargo ejecutivo o para cerrar una transacción.

Un estudio de la universidad de Harvard muestra que, “dos tercios de los despidos en las compañías son causadas por la dificultad para relacionarse con jefaturas y colegas, donde la falta de etiqueta en los negocios se evidencia como causal”. Esto explica por qué algunas personas altamente profesionales y capacitadas, terminan siendo separadas de su empresa, y otras no tan competentes permanecen, logrando hasta promociones y mejores oportunidades en la carrera.

Estamos en un momento en que más empresas se han humanizado, y cada día más personas se vuelven una marca; esto obliga a que sepamos tratar a los demás, a que aprendamos a desenvolvernos correctamente en cualquier ambiente, y hacer que los colaboradores también conozcan la importancia de dicho trato y por lo tanto lo practiquen.

Para competir en el mundo de los negocios actualmente, no sólo es preciso contar con un excelente producto o servicio a ofrecer, sino que, de ahora en adelante deben tomarse en cuenta las siguientes consideraciones que le permitirán ganar fidelidad y buena reputación ante los diferentes públicos objetivo a los que se va a dirigir.

Puntualidad: una de las principales cualidades que debe tener toda persona es la puntualidad. Cuando se asumen compromisos individuales o profesionales, se tienen que respetar los horarios convenidos. La organización del tiempo será vital para llegar a la hora acordada todos los días y cumplir con los plazos establecidos, tanto dentro como fuera del lugar de trabajo. Y ante cualquier eventualidad, avisar oportunamente del atraso en que se incurrirá.

Imagen personal: la vestimenta es fundamental, ya que un empresario bien vestido proyecta más confianza y credibilidad ante los demás. Siempre es recomendable lucir ropa en colores y diseños discretos, así como tener cuidado con los accesorios en general.
Muchas compañías invierten estratégicamente en códigos tanto de vestimenta como de conducta, de esta manera se aseguran que la apariencia general y trato entre los colaboradores, será la deseable ante sus clientes y proveedores.

Importancia del saludo: recuerde que quien ingresa a un lugar debe saludar y quien sale, es quien se debe despedir. Como por el momento, no podemos estrechar las manos, es requisito ofrecer contacto visual para lograr la empatía que se busca con la persona con quien se tratará.

Lenguaje verbal: comuníquese correctamente con las personas mirándolas siempre a los ojos, demuestre atención en lo que está hablando y busque establecer un dialogo amistoso y de respeto mutuo.
Prepare siempre un discurso educado y trate de mostrar conocimiento y cultura, -sin necesidad de ser pretencioso-, haga buen uso del vocabulario y sea cuidadoso con su dicción.

Lenguaje no verbal: mantenga una buena postura, no cruce los brazos delante de las personas, evite sentarse encorvado y tampoco se siente al borde del asiento.
A la hora de caminar, hágalo de manera erguida y con distinción, este detalle de imagen le ayudará a proyectase con más liderazgo, y le permitirá verse y sentirse con más seguridad y confianza.

Manejo de agenda: saber hacer uso adecuado del tiempo, ayudará a perfilar tanto a una persona, empresa o proyecto. Trace una guía para antes, durante y después. Esta buena práctica le asegurará que podrá prever algún imprevisto y tener todo lo necesario a la hora de cualquier reunión, tanto dentro como fuera de la empresa.

Una vez terminada la sesión, asigne quien de los miembros recapitulará y enviará a los presentes, los puntos acordados y el tiempo convenido para ejecutarlos.

Haga buen uso del celular: si bien este dispositivo es imprescindible en toda reunión, sea precavido con su uso y no abuse del mismo. Sepa elegir si es necesario responder un mensaje o correo electrónico en ese momento. Si fuera del caso, y tiene una llamada urgente por recibir, comuníquelo a la persona con quien se reunirá, con el fin de que esté enterada en el momento de atenderla.

Imagen ambiental: tanto la apariencia y aseo de la empresa, como la de los escritorios y diferentes áreas de trabajo, deben mostrarse ordenadas y con un carácter corporativo que los defina. Decidan qué objetos personales pueden estar visibles en cada espacio laboral, sobre todo, si éstos tienen una vista directa al cliente.

En este apartado debe entenderse que la presentación de los carros de la empresa y personal que trabaja en exteriores, debe ser igual de seria y pulcra.

Respeto a los colegas y al equipo de trabajo: el trato diario debe darse con consideración y buenas maneras, evite exponer demasiado su vida personal y la de los demás. Los chismes, apodos, groserías, risas fuertes o hablar muy alto, no son necesarios dentro de un ambiente profesional y de buen gusto.
Haga uso discreto del celular y manténgalo en silencio mientras trabaje.
Sea cuidadoso de los aparatos que se le asignen y en general, de las diferentes áreas sociales y laborales de la empresa.
Mantenga el buen humor, hoy más que nunca es una cualidad necesaria y oportuna, porque un ambiente de trabajo relajado es positivo y ayuda a generar un ambiente alegre y equilibrado. Sin embargo, tenga cuidado con la cantidad, tono y temática de los chistes que se puedan reproducir.

Resiliencia: tenga la capacidad para enfrentar los problemas que se presenten y escuchar las opiniones del resto de los compañeros, porque en asuntos imprevistos, la opinión de otros, muchas veces divergente, ayuda a concordar en la correcta. Tenga presente la importancia de saber argumentar y también saber ceder.

Reuniones en restaurantes: cuando se llevan a cabo reuniones fuera de la oficina y hay servicio de alimentos y bebidas, la etiqueta dicta que aquel que convocó dicho encuentro deberá ser quien se haga cargo de pagar la cuenta de los mismos.

Estas citas fuera de las oficinas cada día son más frecuentes, por lo que es imprescindible que el manejo de la mesa, y de cómo se comen los principales alimentos, esté integrada entre las capacitaciones que debe recibir todo profesional o empleado de una empresa, sobre todo, si dentro de sus funciones se encuentran las salidas con frecuencia del país.

Podemos concluir entonces que, tanto en el ámbito social como corporativo, es importante saber comportarse y dejar la mejor imagen de nosotros mismos y nuestras empresas, ya que las competencias técnicas no lo son todo, y que aquellas personas que tienen una buena habilidad para crear relaciones y manejan una buena etiqueta en los negocios, logran mejores oportunidades de éxito tanto a nivel personal como laboral.


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