INAMU lanza nueva Política Nacional en materia de igualdad

Autoridades de Supremos Poderes se comprometieron por un país más inclusivo, sin discriminación y con igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

Que Costa Rica logre reducir y eliminar las brechas de discriminación y desigualdades entre mujeres y hombres, esa es la meta que autoridades del Poder Judicial, Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y del Tribunal Supremo de Elecciones se comprometieron a alcanzar para el año 2030.

El compromiso lo adquirieron durante la presentación que realizó el Instituto Nacional de las Mujeres de la Política Nacional para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres, 2018- 2030.

“Esta política es respaldada por todos los Poderes de la República y establece una ruta estratégica para el impulso de la igualdad, la inclusión y el respeto a los derechos humanos en el marco de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, establecidos para el año 2030”, indicó Alejandra Mora Mora, Ministra de la Condición de la Mujer y Presidenta Ejecutiva del INAMU.

A diferencia de la primera Política del 2007-2017, esta nueva propuesta cuenta con cuatro ejes estratégicos que son vitales para el cumplimiento de las metas. Se trata de ampliar las oportunidades para que las mujeres y la población en general, tengan acceso a una cultura de derechos para la igualdad, una mejor distribución del tiempo, la riqueza y del poder. Además, se pretende que la construcción y ejecución de los planes de acción de esta política, se lleven a cabo desde y en los niveles regionales, considerando las diversidades de las mujeres por región y desde otras particularidades.

“Hemos aprendido mucho en los últimos 10 años de políticas de igualdad en Costa Rica. Aprendimos que hay que elaborar propuestas y gestionar su ejecución en todas las regiones del país; aprendimos a dar seguimiento y evaluar el quehacer de muchas instituciones a favor de la igualdad y a entusiasmar a muchas personas para que los servicios públicos sean mejores, más sensibles a las diversidades, más inclusivos de los derechos. Hemos aprendido a que la ciudadanía y las mujeres nos lleven el pulso, nos pidan cuentas. Por eso manifestamos abiertamente nuestros compromisos y metas y les ofrecemos una política evaluable. Hemos aprendido también que juntas las instituciones públicas podemos hacer más, coordinadas podemos hacer las cosas mejor y con una estrategia o ruta hacia la igualdad, debemos desarrollar al país”, puntualizó Mora.

Hacia dónde vamos

Propone que las instituciones públicas, municipalidades, empresas privadas, organizaciones sociales mixtas y de mujeres, así como redes u otras organizaciones no gubernamentales de distinto tipo, apoyen acciones e iniciativas que abran más oportunidades para las mujeres y para su inclusión en el desarrollo nacional y hacia el año 2030.

“Se trata de una apuesta que permita el cierre de brechas de discriminación y desigualdades entre mujeres y hombres a partir de los ejes: cultura de derechos para la igualdad, distribución del tiempo, distribución de la riqueza y distribución del poder, que son los cuatro ejes de trabajo centrales”, añadió.

Cada eje arrojará un conjunto de resultados para los próximos 12 años. Estos deberán ser evaluados al menos tres veces durante el período. También la rendición de cuentas debe ser constante durante la vigencia de esta nueva política pública.

 Algunos resultados esperados para el año 2030

  • Que todas las personas conozcan sobre la importancia de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres desde el ejercicio de los derechos humanos.
  • Aumentar la cantidad de mujeres que utilizan servicios públicos y privados orientados hacia su recreación, autocuidado, bienestar y desarrollo integral.
  • Aumentar la participación de los hombres en el trabajo doméstico no remunerado y en el cuido de las personas dependientes en el hogar.
  • Más féminas con empleos de calidad en todos los sectores, especialmente en los altamente dinámicos para la economía, con accesibilidad universal y, en los que se reducen brechas de género persistentes por: ingreso, salarios, aseguramiento, maternidad, lactancia, cuido y por acoso sexual y laboral
  • Aumentar los servicios institucionales de promoción, formación y educación para el empoderamiento personal, autocuidado y bienestar de las mujeres.

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