Un gol a la misoginia iraní



Antes de su participación efectiva en el Campeonato Mundial de Fútbol Femenino 223, la selección de Brasil anotó gol fa favor del combate a  la misoginia

“No se debe a ninguna mujer a cubrirse la cabeza”, “no se debe matar a ninguna mujer para que se cubra sucabeza”, “no se debe colgar a ningún hombre por deciresto” (“no woman should be torced to cover her head”, “ no woman shoulfd be killed for not covering her head”, “no man should be hanged for saying this”), son los mensajes pintados, en los costados del avión quela transportó, desde Brasil hasta Australia, al equipo deportivo.

Además de esas expresiones, la cola de la aeronave lució, a ambos lados, las respectivas imágenes de la mártir iraní Mahsa (Jina) Amini, y del futbolista Amir Nas-Azadani, quien respalda los derechos de las mujeres en el país asiático.

Las expresiones hicieron alusión a la brutal imposiciónde que las mujeres, en Irán, usen el hijab -velo religioso que cubre la cabeza, hasta los hombros, de quien lo usa-.

La aeronave -Dreamliner 787- es propiedad del piloto comercial y cineasta italiano naturalizado argentino Enrique Piñeyro, y, entre otras acciones humanitarias, se ha usado para la evacuación de personas desde lugares en situaciones conflictivas, a nivel mundial, según versiones periodísticas.

De acuerdo con esas fuentes, la organización humanitaria Piñeyro Solidaire, utilizó el avión para evacuar a cientos de afganos tras la retirada del ejército estadounidense, en agosto de 2022, en el marco de la violenta crisis sociopolítica y humanitaria que registra ese país asiático.

Las integrantes de “la canarinha”, y la Confederação Brasileira de Futebol (Confederación Brasileña deFútbol, CBF), expresaron, así, su oposición a la barbarie misógina que tiene lugar en Irán, país gobernado por una misógina dictadura religiosa.

El régimen fue constituido luego de que un proceso denominado Revolución Islámica (1978-1979) derrocó al monarca iraní, el sha (rey) Mohammad Reza Pahlavi -quien gobernó desde 1941 hasta 1979-, para instalar en el poder al fundamentalista ayatola (alto sacerdote) Ruhollah Khomeini -quien estaba exiliado en Francia-.

De modo que Irán paso, de ser gobernado por una parasitaria monarquía, a sobrellevar una brutalteocracia islámica.

Además de las expresiones de solidaridad con lasiraníes, la CBF dio un mensaje contra la represiva brutalidad misógina de la dictadura que, hace casi medio siglo gobierna a Irán.

En ese contexto de flagrante violación a los derechoshumanos -en particular, las garantías de las mujeres y la niñas-, la tiranía cruzó una línea, y recibiórespuesta.

El punto de conflicto es el obligatorio uso del hijab -velo religioso que cubre la cabeza y los hombros de quien lo usa-.

Según lo determinado por el régimen, esa prenda debe usarse ajustada a la cabeza -para cubrir el cabello, que las mujeres suelen usar largo, según la costumbre islámica-, de modo que, no hacerlo, implica brutal sanción, ya que, entre otras disposiciones, el código penal vigente en Irán determina que las mujeres cometen un delito si, en público, aparecen sinusarlo -o si lo llevan puesto de algún modo que las autoridades consideren incorrecto-.

Cualquiera de esas situaciones, implica despiadado castigo, como ocurrió en el caso de Mahsa (Jina) Amini, de 23 años, la iraní asesinada, el 16 de setiembre de 2022, luego de su detención, en Teherán, por efectivos de la “policía de la moral”, como popularmente se conoce a la represora Gasht-e Ershad (Policía Guía, o Policía Orientadora) -fuerza de seguridad de cumplimiento de la fe-.

Los agentes que perpetraron el arresto, la acusaron de haber violado la estricta legislación sobre el velo y la castidad, al llevarlo inadecuadamente puesto, porque no le ocultaba, completamente, el cabello.

El crimen desencadenó, de inmediato, masivas manifestaciones de protesta, a nivel nacional, inicialmente de participación femenina, bajo la consigna «mujer, vida, libertad».

Las marchas -violentamente reprimidas- empezaron, poco después, a tener creciente participación masculina, y se han convertido en actos para reclamar el fin de la teocracia iraní.

Uno de los simpatizantes de las manifestaciones es Amir Nas-Azadani, futbolista iraní integrante de la selección mayor masculina nacional.

Nasr-Azadani, de 26 años, es un ex jugador de los equipos iraníes Gol-e Rayhan, Rah-Ahan, y Tractor –equipo que, entre sus integrantes, alinea a un latinoamericano: el brasileño Gustavo Vagenin-.

Al igual que otros integrantes del conjunto iraní, el deportista ha criticado al régimen, entre otras medidas discriminatoria de género, por prohibir que mujeres presencien partidos de fútbol masculino, además de que planteó la necesidad de que la dictadura ponga fin a la brutal represión contra las manifestaciones opositoras.

Señalado por la dictadura de los ayatolas (máximos sacerdotes) de haber cometido “traición a la patria”, al deportista le fue tipificado el delito específico de moharebeh –“enemistad con Dios”, o “o hacer la guerra contra Dios”-, que, de acuerdo con lo indicado por IranWire -medio de comunicación iraní con sede en el Reino Unido-, se castiga con ahorcamiento.

La sentencia fue modificada, en enero de 2023, a 26 años de prisión.

A nivel grupal, los integrantes del equipo mayor masculino iraní participante en el torneo mundial expresaron oposición al régimen, y apoyo a las manifestaciones, cuando, en la ceremonia previa al partido Irán-Gales -que los iraníes perdieron, el 25 de noviembre, por goleada de 6-2-, se negaron a cantar el himno de su país de origen.

Irán no participa en el torneo mundial femenino de este año.

Foto: RF._.studio


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