En nuestro mundo actual, donde estamos expuestos a un montón de contaminantes ambientales, la fibra de la dieta se convierte en una aliada fundamental para ayudar en esta detox.

La desintoxicación es algo que nuestro cuerpo hace de forma natural: transforma y elimina las toxinas que producimos nosotros mismos (endógenas) o las que entran desde fuera (exógenas). El hígado es el gran protagonista en este proceso de transformación, pero la eliminación a través del intestino es una parte clave que a menudo pasamos por alto. En nuestro mundo actual, donde estamos expuestos a un montón de contaminantes ambientales, la fibra de la dieta se convierte en una aliada fundamental para ayudar en esta detox. La ciencia nos muestra que no todas las fibras son iguales, y que tener una variedad de ellas es lo que realmente marca la diferencia para eliminar toxinas de manera efectiva.

La fibra actúa como una especie de esponja que se une a los ácidos biliares, ayudando a sacar del cuerpo toxinas que se disuelven en grasas, como pesticidas o PCB (unos contaminantes persistentes). Algunas fibras incluso pueden atrapar metales pesados como el cadmio, el plomo o el mercurio, evitando que se absorban en el organismo y causen problemas.

Las fibras que se fermentan (como las prebióticas) alimentan a la microbiota del intestino, esa comunidad de bacterias buenas que vive en nosotros. Esto promueve la producción de ácidos grasos de cadena corta, como el butirato, que fortalecen la barrera del intestino y reducen la inflamación. Además, la fibra ayuda a proteger a estas bacterias del daño que causan las toxinas del entorno.

No todas las fibras funcionan igual, y aquí va un resumen rápido:

• Fibra soluble (como la inulina, la pectina o la oligofructosa): Mejora la forma en que se transforman los ácidos biliares y está asociada con niveles más bajos de metales pesados en la sangre.

• Fibra insoluble (como el salvado de trigo): Reduce la absorción de cadmio en el intestino y acelera el tránsito, ayudando a eliminar más rápido las toxinas a través de las heces.

Además, fibras específicas como la pectina cítrica modificada tienen efectos protectores en procesos relacionados con el cáncer, ya que interactúan con una proteína llamada galectina-3.

La fibra dietética es un pilar esencial en la desintoxicación, sobre todo en la etapa de eliminación. Lo que nos dice la evidencia científica es lo siguiente:

  • La cantidad y la variedad de fibra importan más que ceñirse a un solo tipo.
  • Combinar fibras solubles e insolubles potencia la eliminación de toxinas y cuida mejor el microbioma intestinal.
  • Una dieta llena de alimentos vegetales enteros (frutas, verduras, granos integrales) ofrece una combinación perfecta de fibras y otros compuestos vegetales (fitoquímicos) que optimizan todo el proceso de detox.
  • Es importante personalizarlo, especialmente si alguien tiene problemas digestivos o está expuesto a toxinas específicas.

Referencia: Minich, D. (2023). Which fibers do you need to remove toxins? Nourishing Meals.

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Foto: Alesia Kozik