
Más allá de la tecnología pura, la influencia femenina está creciendo en los espacios de decisión. A nivel corporativo global, aproximadamente el 31,7 % de los puestos ejecutivos son ocupados por mujeres, aunque aún lejos de la paridad.
En las últimas décadas, la digitalización ha transformado la economía, el trabajo y las formas de innovar. En este escenario, las mujeres están cada vez más presentes como creadoras, líderes y decisoras, pero la igualdad plena aún está en construcción. Si bien hay avances que inspiran, las cifras muestran que quedan retos importantes por superar para lograr una representación equitativa en tecnología, ciencia y puestos de alta dirección.
Cifras globales: participación en tecnología y STEM
A nivel mundial, las mujeres siguen siendo minoría en muchas áreas técnicas. Aunque representan aproximadamente el 35 % de las graduadas en disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), este porcentaje se ha mantenido relativamente estancado en la última década.
En el mercado laboral STEM, su presencia se reduce aún más: solo alrededor de 28,2 % de la fuerza laboral global en STEM está compuesta por mujeres, comparado con más del 47 % en ocupaciones no STEM. Estudios del WorldEconomic Forum confirman que menos del 12 % de los roles ejecutivos en STEM están ocupados por mujeres, reforzando la idea de que la brecha se amplía a medida que se asciende en la jerarquía profesional.
La brecha en tecnología: representación y liderazgo
Las mujeres están mejor representadas en áreas de tecnología que hace años, pero la proporción disminuye. En empresas tecnológicas, mientras que algunas áreas operativas alcanzan cifras cercanas al 30-40 % de mujeres, la representación en liderazgo sigue siendo baja. En la industria tecnológica global, apenas el 11 % de los puestos en la alta dirección (C-suite) son ocupados por mujeres.
Incluso en posiciones técnicas clave —como ingeniería o dirección técnica— el acceso es limitado: según diversas fuentes especializadas, menos de 20 % de los roles de liderazgo técnico (como CTO o CIO) están en manos de mujeres.
Este fenómeno se conoce como la “tubería con fugas” (“leaky pipeline”): mujeres participan en etapas iniciales de formación y empleo, pero su presencia se reduce a medida que se avanza hacia roles de mayor responsabilidad.
Liderazgo empresarial y decisiones estratégicas
Más allá de la tecnología pura, la influencia femenina está creciendo en los espacios de decisión. A nivel corporativo global, aproximadamente el 31,7 % de los puestos ejecutivos son ocupados por mujeres, aunque aún lejos de la paridad.
En mercados como el británico, las mujeres alcanzan cerca de 45 % de los puestos en los consejos de administración de las mayores empresas, una de las tasas más altas a nivel internacional, aunque la representación en cargos de CEO sigue siendo reducida.
A pesar de estos avances, las estadísticas también reflejan que las mujeres enfrentan sesgos persistentes, con más de la mitad reportando discriminación o desigualdad en entornos laborales tecnológicos, lo que puede impactar su permanencia y progresión profesional.
Retos que persisten
Las cifras muestran que, aunque cada vez más mujeres ingresan a carreras técnicas y sectores digitales, el desafío no termina con conseguir un puesto. La retención, la visibilidad en posiciones de liderazgo y el acceso a oportunidades de alto impacto son aspectos clave donde aún se ve resistencia institucional.
Factores como la falta de mentoría, las expectativas culturales y la ausencia de políticas de conciliación de vida laboral y familiar hacen que muchas mujeres se retiren de carreras STEM o de sectores digitales en etapas tempranas de su trayectoria.
Impulsos positivos: organizaciones y comunidades globales
En respuesta a estas barreras, surgieron organizaciones y redes que trabajan activamente por cerrar brechas. Movimientos globales como Women in Tech® Global buscan empoderar a millones de mujeres y niñas en más de 65 países, ofreciendo educación, capacitación y acceso a redes profesionales para la próxima generación de líderes digitales.
Perspectivas futuras
Los datos reflejan una realidad dual: avances significativos, pero desigualdades persistentes. El liderazgo femenino en la era digital ya no es una excepción, es una tendencia creciente que impulsa innovación, diversidad de pensamiento y mejores resultados organizacionales. Para consolidar estos avances, empresas, gobiernos y educadores están llamados a implementar políticas que no solo atraigan talento femenino, sino que también garanticen su progreso, retención y visibilidad en los espacios de decisión.
En el umbral de la próxima década, cerrar la brecha de género en tecnología y ciencia no solo es una cuestión de justicia, sino una necesidad estratégica para aprovechar todo el potencial de la economía digital.