La administración de Donald Trump ocultó información sobre estudiantes no binarios recopilada durante el curso 2023-2024. Una investigación publicada el 7 de octubre confirmó que las preguntas sobre esta población y sobre el acoso por identidad de género también fueron retiradas de la siguiente recopilación federal.
El Gobierno de Estados Unidos dejará de recopilar información sobre estudiantes no binarios y sobre denuncias de acoso escolar relacionadas con la identidad de género en uno de sus principales instrumentos de seguimiento de los derechos civiles. La decisión amplía una medida adoptada en septiembre, cuando el Departamento de Educación publicó las estadísticas del curso 2023-2024 sin los datos que las escuelas ya habían proporcionado sobre esta población.
La modificación fue confirmada el 7 de octubre por la periodista Jonaki Mehta, de NPR, en una investigación sobre la Recopilación de Datos de Derechos Civiles (CRDC, por sus siglas en inglés). Según el reportaje, los formularios correspondientes al curso 2025-2026 dejaron de incluir las preguntas sobre estudiantes no binarios y las destinadas a identificar situaciones de acoso u hostigamiento por identidad de género.
La CRDC constituye una de las fuentes más amplias de información sobre las condiciones educativas en las escuelas públicas estadounidenses. Su última publicación reúne datos de más de 97.000 centros y de aproximadamente 49,7 millones de estudiantes. Incluye información sobre la matrícula, la disciplina escolar, el acoso, el personal docente, la discapacidad y el acceso a oportunidades educativas.
Desde hace más de cinco décadas, la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación utiliza estos registros para identificar posibles desigualdades y orientar investigaciones sobre el cumplimiento de la legislación federal.
La decisión de excluir determinadas categorías modifica la información que puede consultarse sobre la experiencia escolar de estudiantes transgénero y no binarios.
La primera eliminación fue documentada el 4 de septiembre por Sharon Lurye y Annie Ma, periodistas de The Associated Press. Al revisar las tablas correspondientes al curso 2023-2024, se encontró que las columnas relacionadas con la identidad de género habían sido sustituidas por una indicación de supresión, en cumplimiento de una orden ejecutiva.
Los datos se habían recopilado durante la administración de Joe Biden. En aquel momento, los formularios incorporaban la categoría «no binario», junto con las categorías «masculino» y «femenino».
La orden ejecutiva firmada por Trump el 20 de enero de 2025 estableció como política del Gobierno federal el reconocimiento de dos sexos, masculino y femenino. La administración utilizó esa disposición para justificar la exclusión de la información sobre la identidad de género de la publicación estadística.
La supresión incluyó los datos sobre denuncias de acoso y hostigamiento por identidad de género, así como la información relativa a las políticas escritas que los distritos escolares habían adoptado para prohibir estas conductas.
No todos los distritos estaban obligados a informar sobre los estudiantes no binarios. Según explicó a AP Seth Galanter, investigador principal del Edley Center on Law and Democracy y antiguo abogado de la Oficina de Derechos Civiles, el requisito se aplicaba a quienes ya recopilaban esa información.
Aproximadamente 1.800 de los más de 13.000 distritos escolares del país habían presentado esos registros en el ciclo correspondiente.
El alcance de la medida adquiere otra dimensión con los cambios anunciados para la recopilación 2025-2026. Mientras que la decisión de septiembre impidió consultar información previamente obtenida, la eliminación de preguntas en los nuevos formularios reducirá la disponibilidad de registros comparables en los próximos años.
Dan Losen, investigador del National Center for Youth Law, explicó a NPR que, durante sus más de 25 años de trabajo con la CRDC, no había conocido un caso en el que se recopilaran deliberadamente datos para después suprimirlos de la publicación. A su juicio, la información habría permitido observar con mayor precisión las dificultades que enfrentan los estudiantes no binarios.
El problema tiene consecuencias para la supervisión institucional. Sin registros específicos, resulta más difícil determinar dónde se presentan denuncias de acoso relacionadas con la identidad de género, comparar situaciones entre distritos escolares y examinar la existencia de políticas destinadas a atenderlas.
La ausencia de datos federales tampoco significa que los incidentes hayan dejado de ocurrir ni que las escuelas carezcan de registros propios. Significa que una parte de esa información ya no estará disponible en una recopilación nacional utilizada por investigadores, autoridades educativas, familias y organizaciones de derechos civiles.
La investigación de AP situó la medida dentro de una reducción más amplia de la información federal relacionada con la orientación sexual y la identidad de género. Según el análisis del Williams Institute, de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), la administración Trump había eliminado ese tipo de información en alrededor de 360 ocasiones, en ámbitos que incluyen la salud y los servicios dirigidos a jóvenes sin hogar.
En su investigación de octubre, NPR consultó al Departamento de Educación sobre la exclusión de los datos de los estudiantes no binarios. La institución no respondió directamente a esas preguntas y destacó, en cambio, la prioridad gubernamental de recopilar información sobre delitos sexuales en los centros educativos.
La publicación de las estadísticas de 2023-2024 también ha experimentado cambios desde septiembre. Inicialmente, el conjunto de datos se presentó sin el informe habitual de resultados generales. Posteriormente, el Departamento de Educación incorporó ese documento a su portal, donde continúa disponible información sobre otros indicadores educativos.
Los registros federales permiten identificar desigualdades que no siempre resultan visibles al examinar las cifras generales de matrícula o de rendimiento académico. Por esa razón, la selección de las categorías incluidas en una encuesta incide en las posibilidades de investigación y de seguimiento.
La eliminación de las preguntas sobre identidad de género deja fuera de la recopilación federal una dimensión específica de la experiencia escolar. Los distritos podrán continuar atendiendo denuncias y aplicando sus propias políticas, pero la información nacional disponible será más limitada para evaluar las condiciones de protección de los estudiantes transgénero y no binarios.
Referencias
Lurye, S., & Ma, A. (2026, 4 de septiembre). Trump administration scrubs data on gender-based bullying from school civil rights survey. The Associated Press. https://apnews.com/article/f1b23fb6b03ed500f0bf02d1c8c8724f
Mehta, J. (2026, 7 de octubre). 5 things civil rights data says about public schools. NPR. https://www.wutc.org/2026-10-07/5-things-civil-rights-data-says-about-public-schools
U.S. Department of Education, Office for Civil Rights. (2026). Civil Rights Data Collection. https://ocrdata.ed.gov/








