
Es evidente que en el siglo XXI emergen, con mayor fuerza, mujeres más longevas, educadas y empoderadas, aunque todavía no superan, a nivel mundial, el 10% de los cargos de CEO en grandes empresas
A los 75 años de edad Anna Wintour, quien es una destacada ejecutiva de medios, jefa de redacción de Vogue desde 1988, acaba de comunicar que se retira de la famosa publicación de moda para concentrarse en otro cargo: directora global de contenido de CondéNast, una editorial internacional de revistas, cuya sede se ubica en One World Trade Center, Nueva York.
Esta mujer, que inspiró la película “El diablo viste a la moda» (The Devil Wears Prada), es considerada la persona más importante en el mundo de la moda y la más poderosa en la industria editorial. Contrario a lo que algunas personas pensaban -que abrazaría el retiro-, la mujer asume otro reto empresarial a la edad que muchas están cuidando nietos, viendo todas las series de Netflix y cocinando para el marido… también jubilado.
La vitalidad de Wintour me animó a investigar un poco sobre las mujeres que aceptan nuevos retos después de los 60 años, y para mi sorpresa ¡somos muchas! (me incluyo, aunque no soy famosa).
A pesar de que en el 2020 la participación femenina en la fuerza laboral alcanzó su nivel más bajo en los últimos 30 años, según datos Económicos de la Reserva Federal, FRED, 2022, y que por cada 100 hombres que ascienden a gerentes, solo 87 mujeres lo consiguen, y la tasa de mujeres en puestos directivos que abandonaron sus empresas alcanzó un máximo histórico en años (McKinsey & Company , 2023), es sorprendente y alentador la cantidad de mujeres que después de los 60 años han ocupado puestos laborales de relevancia. Mencionaré a las más poderosas.
Susan Zirinsky, en el 2019, a sus 66 años, aceptó convertirse en la primera mujer en dirigir CBS News y también la persona de mayor edad en asumir el cargo.
Nancy Pelosi, primera mujer en la historia estadounidense en liderar un partido dentro de las cámaras del Congreso de los Estados Unidos, a los 78 años, fue reelegida como presidenta de la Cámara de Representantes y todavía se mantiene como congresista a sus 85 años.
Y siguiendo con mujeres doblemente grandes (edad y poder) en la política, no puede faltar en la lista Maxine Moore Waters, expresidenta del Comité de Servicios Financieros, a sus 80 años. Este comité supervisa los temas relacionados con la economía y los mercados financieros de Estados Unidos, incluyendo la Reserva Federal, el Departamento del Tesoro y los mercados de capital.
Ursula von der Leyen, después de haber ocupado en Alemania los cargos de ministra de Familia, ministra de Tercera Edad, Mujeres y Juventud, ministra de Trabajo y Asuntos Sociales y ministra de Defensa, asumió a los 61 años la presidencia de la Comisión Europea. Esta comisión tiene como función principal proponer nuevas leyes y políticas, asegurar su correcta aplicación en todos los estados miembros, y gestionar el presupuesto de la UE.
Christine Lagarde asumió a sus 63 años la presidenciadel Banco Central Europeo, y preside tanto su Comité Ejecutivo como el Consejo de Gobernadores.
La búlgara Kristalina Georgieva, en el 2019 fue designada directora del Fondo Monetario Internacional cuando tenía 66 años, organización que entre sus objetivos promueve la estabilidad del sistema monetario internacional.
Continuando con organismos internacionales, destaca Ngozi Okonjo-Iweala, economista nigeriana, que a los 67 años asumió la dirección general de de la Organización Mundial del Comercio (World TradeOrganization). Ella fue la primera mujer en ocupar el cargo de ministra de Finanzas y Asuntos Exteriores de Nigeria, además de haber sido directora gerente del Banco Mundial.
La abogada costarricense Elizabeth Odio Benito, fue la presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a los 81 años, puesto que asumió en el periodo 2020-2021.
En el campo de las artes, ¿cómo no mencionar a la escritora francesa Annie Ernaux?, quien ganó el Premio Nobel de Literatura en 2022, a los 82 años. Meses después de haber obtenido este granreconocimiento publicó el libro La ocupación…, y sigue escribiendo.
En la industria del cine, caracterizada por el discrimen de edad especialmente hacia las mujeres, la actriz británica Judi Dench, a los 64 años, recibió el Oscar; Glenn Close a los 71 años obtuvo el Globo de Oro, Jessica Tandy tenía 80 años cuando ganó el Oscar por su papel en “Paseando a Miss Daisy” y Katherine Hepburn ganó un Oscar a los 74 años.
Un artículo en The New York Times se refiere a las mujeres mayores exitosas como aquellas que por mucho tiempo fueron invisibles o desviadas y “experimentan una sensación desconocida: el poder…”. Creo que poco tiene que ver el deseo de poder con el ascenso de las mujeres en puestos considerados de supremacía. Es más vinculante la educación (que la ambición), en el alcance de susmetas profesionales, porque les proporciona conocimientos y habilidades para competir en igualdad de condiciones y acceder a mejores empleos e ingresos económicos, aunque todavía les cueste más que a los hombres llegar a la cima.
Es evidente que en el siglo XXI emergen, con mayor fuerza, mujeres más longevas, educadas y empoderadas, aunque todavía no superan, a nivel mundial, el 10% de los cargos de CEO en grandes empresas y las presidencias de consejos de administración, el 33% de los cargos de alta dirección y gerencias generales; y menos del 40% de las empresas son de su propiedad.
Foto: Cottonbro Studio