Para la mayoría de las mujeres, su posición económica depende de su participación en el empleo y de la calidad de los puestos de trabajo a los que tienen acceso
Para la mayoría de las mujeres, su posición económica depende de su participación en el empleo y de la calidad de los puestos laborales a los que tienen acceso; en otras palabras, de si se respetan los derechos de las mujeres al trabajo y en el trabajo. A veces, cuando estos derechos no son respetados, las políticas públicas se centran exclusivamente en las mujeres: por ejemplo, en si carecen de las cualificaciones, de los activos o del tiempo necesarios para participar en el mercado laboral. Sin embargo, este enfoque no es suficiente en ausencia de oportunidades de empleo decente.
Crear buenas oportunidades de trabajo para las mujeres es un gran primer paso para solucionar sus problemas con el empleo, reducir la segregación en diferentes sectores y repartir de manera más justa el trabajo de cuidados no pagados, siguiendo el marco de las 5R de la OIT.
Para la mayoría de las mujeres, su posición económica depende de su participación en el empleo y de la calidad de los puestos profesionales a los que tienen acceso; en otras palabras, de si se respetan los derechos de las mujeres al trabajo y en el trabajo.
¿Cómo podemos hacerlo? Hay tres prioridades de política económica con perspectiva de género que los países pueden aplicar:
1. Políticas sectoriales con perspectiva de género: Las políticas en diferentes áreas pueden ayudar a reducir las desigualdades de género en la cantidad y calidad del empleo. Esto se puede ver en cómo ciertos sectores y trabajos están «dominados» por mujeres, mientras que otros tienen una gran mayoría de hombres. Las políticas sectoriales ayudan a identificar los sectores que maximicen las oportunidades de empleo decente para las mujeres, así como a eliminar las barreras que les impiden entrar en sectores dinámicos y de alta productividad. Así se garantiza que las mujeres se beneficien realmente de las nuevas oportunidades de empleo que surgen, y que se tomen medidas para evitar o compensar las pérdidas de empleo que conllevan los procesos de transformación estructural, incluidas las transiciones verdes.
2. Inversiones públicas en servicios universales de cuidados: Invertir en servicios universales de cuidados —en atención a la salud, incluidos los cuidados de larga duración, y en educación, incluidos los cuidados y la educación de la primera infancia— contribuye a la inclusión económica de las mujeres al aliviar parte de su tiempo de trabajo no remunerado. También contribuye a crear trabajo decente para las y los trabajadores del cuidado, la mayoría de las cuales son mujeres, y por tanto a un crecimiento impulsado por la demanda y rico en empleo. Las inversiones en infraestructura básica son también cruciales para reducir niveles excesivos de trabajo doméstico.
3. Políticas macroeconómicas con perspectiva de género: Estas políticas promueven explícitamente la igualdad de género incorporando objetivos relacionados con el género en las políticas fiscales, monetarias, cambiarias y de gestión de la deuda. Los presupuestos con perspectiva de género, la ampliación del espacio fiscal mediante la búsqueda de opciones de financiación con dicha perspectiva y las políticas comerciales con perspectiva de género son algunos buenos ejemplos de estas políticas. Son un elemento clave de las políticas de empleo que son coherentes, globales y completas. Trabajan junto con las políticas de sectores, formación y habilidades, y las medidas activas del mercado laboral, para lograr resultados justos en términos de género.
A medida que nos acercamos a la revisión de Beijing +30 y a la identificación de prioridades de políticas para acelerar la aplicación de la Plataforma de Acción, estas políticas económicas con perspectiva de género serán cruciales para lograr el desarrollo inclusivo, la prosperidad compartida y el trabajo digno para todas y todos.
Fuente: Valeria Esquivel, OIT, especialista en género y políticas de empleo
Artículo completo: https://www.ilo.org/es/resource/article/why-gender-responsive-economic-policies-still-matter
Foto: EqualStock IN