Mujeres con discapacidad desfilaron con orgullo y fuerza, mostrando que sus cuerpos son territorios de potencia y no de carencia. No se trata de normalizar cuerpos, sino de reconocer subjetividades que han sido históricamente excluidas.

El pasado 5 de noviembre, en el Centro Comercial el Gran San de San Victorino, en Bogotá, Colombia, mujeres con discapacidad desfilaron con orgullo y fuerza, mostrando que sus cuerpos son territorios de potencia y no de carencia. La Secretaría Distrital de la Mujer resignificó una pasarela de modas en un acto político de diversidad y presencia, transformando un espacio tradicionalmente asociado a los estándares de belleza en un escenario de dignidad y resistencia.

La jornada, liderada por la Dirección de Enfoque Diferencial, convirtió el arte en una declaración política que desafió los cánones estéticos y los imaginarios capacitistas que por décadas han negado a las mujeres con discapacidad el derecho a ser visibles. Cada paso sobre la pasarela fue una forma de ocupar el espacio público con dignidad y de recordarle a la ciudad que la belleza no se mide en la corrección del cuerpo, sino en la afirmación de la vida.

La directora de Enfoque Diferencial de la SecretariaDistrital de la Mujer, Lina Lozano Ruiz, resaltó el carácter transformador de este proceso, “este desfile es una metáfora de lo que todos los días hacen las mujeres con discapacidad, abrir paso, derribar muros culturales, y poner en la discusión pública la fuerza transformadora de la diversidad a través de sus cuerpos” afirmó.

El desfile fue la expresión visible de un trabajo sostenido de la Secretaría Distrital de la Mujer para garantizar los derechos y la autonomía de las mujeres con discapacidad que han sido acompañadas por sus servicios. Entre enero de 2024 y septiembre de 2025, más de 13.500 mujeres que declararon al menos una discapacidad participaron en estrategias integrales orientadas a fortalecer su autonomía, promover su participación y proteger su vida. Las Casas de Igualdad de Oportunidades brindaron 7.273 atenciones durante este periodo, consolidándose como los principales espacios de apoyo y empoderamiento.

El ciclo continuará mañana 6 de noviembre con un espacio de debate y reflexión sobre el arte como herramienta de transformación social. Mujeres con discapacidad, artistas y activistas se reunirán para discutir cómo el arte puede subvertir los imaginarios capacitistas y abrir nuevos lenguajes para el reconocimiento y la justicia. No se trata de normalizar cuerpos, sino de reconocer subjetividades que han sido históricamente excluidas.

Desde la escucha y el reconocimiento, la Secretaría Distrital de la Mujer avanza en la construcción de una Bogotá que no excluye, sino que transforma. Una ciudad donde las mujeres con discapacidad habitan con autonomía y dignidad, y donde el poder se ejerce desde la diferencia, no a pesar de ella.

Fuente: Secretaría de la Mujer Bogotá