Los espacios en línea y digitales deberían empoderar a las mujeres y niñas, sin embargo, para millones de ellas, el mundo digital se ha convertido en una machoesfera, un campo minado de acoso, abuso y control.
“La explosión de la tecnología de la IA y la misoginia extrema y tóxica de la machosfera se refuerzan entre sí a una escala masiva”, dice Laura Bates, feminista, activista y autora del libro The New Age of Sexism (La nueva era del sexismo), en una entrevista publicada recientemente en ONU Mujeres.
Argumentó Bates que “Las herramientas de la IA permiten la amplificación del contenido de la machosfera con ajustes algorítmicos que priorizan el contenido cada vez más extremo para maximizar la interacción”.
La “machosfera” es un rincón creciente del mundo digital y está compuesta por una red diversa de comunidades en línea que afirman abordar las preocupaciones de los hombres (citas, estado físico o paternidad, por ejemplo), pero a menudo promueven consejos dañinos y actitudes misóginas. Este contenido está ganando terreno: dos tercios de los hombres jóvenes interactúan regularmente en línea con personas influyentes en el medio de la masculinidad, y el contenido de la machosfera no solo normaliza la violencia contra las mujeres y niñas, sino que también tiene vínculos crecientes con la radicalización y las ideologías extremistas. Más información sobre la machosfera y lo que puedes hacer.
Por la facilidad de uso de las herramientas de la IA, quienes navegan en línea ahora pueden generar y difundir materiales de propaganda, incluida información y estadísticas falsas, para reclutar y embaucar a jóvenes vulnerables en ideologías misóginas y extremistas.
Es vital comenzar las conversaciones lo antes posibles, dicen las voces expertas, porque la prevención es mucho más efectiva que la desradicalización. Además, gran parte de la prevención implica brindar a los jóvenes alfabetización digital y enseñarles a ser escépticos con respecto a las fuentes: quién dice qué, por qué y cómo verificar la credibilidad de la información.
Algunos consejos para hablar con hombres y niños que consumen contenido misógino y abusivo en línea:
¿Cuáles son los tres hábitos para lograr que todas las personas se sientan más seguras en línea ya?
Nuestras voces expertas en materia digital recomiendan las siguientes medidas:
Educar. A una misma y a otras personas sobre la alfabetización digital, el escepticismo de las fuentes y las realidades del abuso facilitado por la IA. Comprender cómo funcionan estas herramientas y su impacto con sesgo de género es el primer paso hacia un cambio significativo.
Preservar la seguridad. Usar contraseñas seguras y únicas, activar la autenticación de dos factores en todas las cuentas, usar perfiles privados y verificar periódicamente la configuración de privacidad en todas las plataformas y aplicaciones de redes sociales para proteger información personal. Para más consejos sobre cómo detectar signos de abuso en línea, lee el documento de primeros pasos para la seguridad en línea.
Actuar. Exigir la rendición de cuentas a las plataformas de tecnología y a las empresas que crean y se benefician de las herramientas de IA. Además, seguir y apoyar campañas lideradas por feministas que trabajan en el tema. Diseminar su contenido, firmar sus peticiones o comunicarte con su representante legal para mostrarle cuánto te importa el tema.
“La clave es avanzar hacia la rendición de cuentas y la regulación; crear sistemas en los que las herramientas de IA cumplan con estándares de seguridad y ética antes de su lanzamiento al público, en los que las plataformas sean responsables del contenido que alojan y donde la responsabilidad de la prevención pase de las víctimas potenciales a las manos de quienes crean y se benefician de tecnologías nocivas”, concluye Bates.
La gobernanza de la IA no significa prohibir la invención, sino establecer salvaguardas que canalicen la innovación hacia resultados que sean beneficiosos para toda la sociedad, concluye.
Foto: Julia M Cameron








