Las diferencias en la incidencia y la mortalidad entre países evidencian la importancia del diagnóstico oportuno. Los especialistas insisten en que realizarse una mamografía es apenas una parte del proceso: interpretar sus resultados y garantizar el acceso al tratamiento también son fundamentales.

En América Latina y el Caribe se estimaron aproximadamente 220.000 nuevos casos de cáncer de mama y cerca de 60.000 muertes por esta enfermedad en 2022. A escala mundial, el cáncer de mama continúa siendo el más diagnosticado entre las mujeres y la principal causa de muerte por cáncer en la población femenina.

Las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud, indican que en 2022 se registraron alrededor de 2,3 millones de nuevos diagnósticos y 670.000 muertes en todo el mundo.

Las diferencias entre los países centroamericanos y caribeños son significativas. Según las cifras de 2022 recopiladas por el Atlas del Cáncer, República Dominicana presentó una tasa de incidencia de 53,4 por cada 100.000 mujeres y una tasa de mortalidad de 23. En Guatemala, los indicadores fueron de 28,4 y 6,8, respectivamente.

Costa Rica registró una incidencia de 37,5 y una mortalidad de 10,6; Panamá, de 41,4 y 10,5; y Nicaragua, de 35,3 y 10,6.

Cáncer de mama en cinco países, 2022

País Incidencia Mortalidad
Guatemala 28,4 6,8
Nicaragua 35,3 10,6
Costa Rica 37,5 10,6
Panamá 41,4 10,5
República Dominicana 53,4 23,0

Fuente: Atlas del Cáncer. Tasas estimadas y ajustadas por edad, por cada 100.000 mujeres.

Una mayor incidencia puede relacionarse tanto con la frecuencia de la enfermedad como con la capacidad de detectarla. La mortalidad, por su parte, depende de múltiples factores, entre ellos el momento del diagnóstico, las características de los tumores y el acceso efectivo a los servicios de salud. Las cifras no permiten atribuir las diferencias entre países a una única causa.

El tiempo entre la mamografía y el tratamiento

La detección temprana del cáncer de mama constituye una de las principales herramientas para mejorar las posibilidades de tratamiento. Sin embargo, realizar una mamografía no garantiza, por sí sola, una atención oportuna.

La oncóloga clínica Silvia Alfaro, consultada por AstraZeneca y la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), explicó que el examen puede identificar lesiones que aún no son palpables, pero sus beneficios dependen de que los resultados sean interpretados oportunamente y conduzcan, cuando corresponda, a estudios complementarios. La especialista indica que “la mamografía puede detectar lesiones que todavía no se palpan, pero su verdadero valor se completa cuando el resultado se interpreta a tiempo y conduce, si hace falta, a los siguientes estudios y al tratamiento adecuado”. Llegar temprano importa”.

El proceso puede incluir una evaluación clínica, pruebas de imagen adicionales, biopsia y caracterización del tumor. Cada etapa requiere coordinación entre profesionales y los servicios de salud para evitar retrasos innecesarios.

La mamografía es una herramienta de detección precoz y no debe confundirse con una medida que impida la aparición del cáncer. Su indicación y periodicidad deben ajustarse a la edad, a los antecedentes personales y familiares y a las recomendaciones clínicas aplicables en cada país.

Asimismo, reconocer cambios en los senos puede ayudar a solicitar atención médica. La aparición de una masa, secreciones anormales por el pezón, alteraciones persistentes en la piel o un abultamiento en la axila son motivos para consultar con personal sanitario. La autoexploración no sustituye a los estudios de detección recomendados.

Los antecedentes familiares y el riesgo

La historia familiar constituye otro factor importante a considerar al evaluar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

De acuerdo con Alfaro, los antecedentes de la enfermedad en familiares cercanos pueden justificar una valoración individualizada, especialmente cuando existen diagnósticos a edades tempranas o varios casos en una misma familia.

Esto no significa que toda mujer con antecedentes familiares desarrolle cáncer ni que todas las personas deban someterse a pruebas genéticas.

Cuando las características personales o familiares lo justifican, el asesoramiento genético permite valorar la pertinencia de realizar estudios especializados y establecer recomendaciones de seguimiento.

También es importante recordar que muchas personas diagnosticadas con cáncer de mama no tienen antecedentes familiares conocidos. Por esa razón, la ausencia de casos en la familia no elimina la necesidad de consultar sobre las medidas de detección adecuadas.

La atención oportuna es una responsabilidad compartida

El acceso al diagnóstico y al tratamiento no depende exclusivamente de las decisiones individuales. Los servicios de salud deben disponer de mecanismos que permitan informar oportunamente sobre los resultados, realizar estudios complementarios y garantizar la continuidad de la atención.

El acompañamiento familiar también puede resultar importante, especialmente cuando una persona necesita apoyo para trasladarse a las consultas, organizar sus responsabilidades cotidianas o seguir las indicaciones médicas.

En el ámbito laboral, las facilidades para asistir a citas y tratamientos, junto con medidas para evitar la discriminación por motivos de salud, contribuyen a reducir obstáculos adicionales.

Las campañas de concienciación son más útiles cuando ofrecen información clara sobre dónde acudir, cómo acceder a los exámenes y qué hacer después de recibir un resultado que requiere seguimiento.

Fedefarma llama a reducir los retrasos

Fedefarma instó a los distintos sectores a fortalecer el seguimiento de las pacientes y a reducir los tiempos entre la mamografía, la interpretación de los resultados, la confirmación diagnóstica y el inicio del tratamiento.

Su director ejecutivo, Fernando Vizquerra, señaló que la disponibilidad de tratamientos debe ir acompañada de condiciones que permitan recibirlos oportunamente.

“Desde Fedefarma nos unimos a las campañas informativas, pero sin olvidar el reloj, ya que la espera cuenta y debemos, entre los diferentes sectores, tomar acciones y asumir una cultura de seguimiento activo. El sector farmacéutico cuenta con innovación terapéutica, pero la meta es que ese tratamiento llegue a tiempo a la persona que lo necesita”, indicó Vizquerra.

La organización, que agrupa a empresas farmacéuticas dedicadas a la investigación y al desarrollo en Centroamérica y el Caribe, también destacó la importancia de la innovación terapéutica y del acompañamiento a las personas diagnosticadas.

Durante octubre, mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, el llamado cobra especial relevancia para los sistemas sanitarios de la región. La información pública, el acceso a los exámenes, la interpretación de los resultados y la continuidad de la atención deben formar parte de una respuesta institucional única.

Fuente: Luna Salas, V. (2026, 9 de octubre). Cuando la herencia y el reloj cuentan: Llamado de Fedefarma para que cada persona haga su aportación para prevenir y frenar el aumento del cáncer de mama. Agencia Interamericana de Comunicación