La llegada de María Teresa Mézquita Méndez al Consejo de Cronistas de Mérida marca un punto de quiebre desde la conformación de dicho órgano. Cambia la manera de contar y registrar la memoria colectiva, gestiona la cultura de los pueblos e impregna la historia con una visión femenina, que, más que necesaria, es justa.

Periodista cultural con más de 36 años de experiencia en prensa escrita y televisión, docente universitaria durante más de 25 años e investigadora en literatura, “Teté” Mézquita, como a ella le gusta que la llamen, ha construido una trayectoria sólida, consistente y difícil de cuestionar. Su perfil reúne experiencia, formación académica y gestión cultural, con un impacto real en la vida intelectual de Yucatán.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, con una maestría en Investigación Literaria por la UNED de España y en proceso de concluir su doctorado en Arte y Humanidades, ha transitado entre la escritura, la docencia y la promoción cultural. A esto se suma su participación en proyectos internacionales, como YUCUNET, que fortaleció los vínculos académicos entre México y Europa.

Pero es en la gestión cultural donde su impacto reciente se vuelve más visible. Desde 2022 dirige la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), siendo la primera mujer en encabezar el evento literario más importante del estado. En ese tiempo, la feria ha crecido y se ha consolidado como uno de los encuentros culturales más relevantes del sureste mexicano. Solo en su edición más reciente superó los 250 mil asistentes y reunió cerca de mil actividades entre presentaciones editoriales, encuentros académicos y espacios artísticos. 

La FILEY ha dejado de ser únicamente una feria internacional del libro. Se ha convertido en un punto de encuentro donde dialogan la literatura, la investigación, el arte y la vida pública. Hay presencia de autores nacionales e internacionales, así como una participación cada vez más diversa de la sociedad civil.

Ese enfoque también se refleja en su nombramiento como cronista de la ciudad. No se trata solo de registrar hechos, sino de contar la ciudad desde una mirada que durante años quedó fuera de estos espacios y, por qué no decirlo, de la visión de las mujeres. Su incorporación, junto a la de otras mujeres, responde a un acto de justicia histórica, pues desde la creación del Consejo de Cronistas en 1995 no había mujeres en dicho órgano.

Los reconocimientos a su trayectoria han sido constantes. Ha recibido la Medalla Anáhuac, el premio a la docencia Salvador Rodríguez Losa, distinciones de la AMEXME en cultura y, recientemente, el reconocimiento como “Mujer del Año 2025” por la Asociación Mexicana de Empresarias y Ejecutivas del Sureste. Premios que acompañan una carrera sostenida en la formación, la escritura y la promoción cultural.

María Teresa Mézquita dirige una de las ferias más importantes de México y, como cronista, forma parte de la historia viva que se cuenta en Mérida.

Desde la FILEY, su gestión ha contribuido a fortalecer un ecosistema cultural que trasciende el evento anual. Ella ha abierto espacios para nuevas voces, ha articulado a la comunidad académica con la ciudadanía y ha proyectado a la Península de Yucatán como un punto activo en la conversación cultural del país. No se trata solo de la promoción de libros, sino también del tejido social, del pensamiento crítico y del acceso a la cultura como derecho humano.

Su trabajo también dialoga con otras iniciativas colectivas, como JACH Yucatecas, a la cual pertenece como miembro activo, así como con espacios de mujeres creadoras y promotoras culturales en Yucatán, donde la palabra se convierte en una herramienta de memoria, identidad y transformación.

La vida profesional de “Teté” es como la de un pez en el agua: transita entre la cultura, la academia, la comunidad y el territorio; su presencia es concreta y su gestión deja huella.

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