Desde una plantación azucarera de la Guyana colonial hasta el Parlamento y las instituciones de igualdad de género, la dirigente guyanesa ha dedicado más de cinco décadas a la participación política de las mujeres y a la defensa de sus derechos.

Indranie Chandarpal creció en una plantación azucarera de Guyana, cuando el país todavía era una colonia británica. Sus padres trabajaban en el ingenio y las condiciones de vida de su familia contrastaban con las de los funcionarios extranjeros que administraban dichas instalaciones. Mientras unos habitaban residencias con servicios y comodidades, otros vivían en caminos de barro, sin electricidad ni agua corriente.

Tenía apenas nueve años, según recordó en una entrevista publicada por ONU Mujeres en agosto de 2026, cuando observó a un grupo de trabajadores que marchaba con pancartas durante una huelga. Decidió acompañarlos y la protesta terminó con gases lacrimógenos, lo que quedó entre sus primeros recuerdos de participación social.

La experiencia de crecer en una comunidad marcada por las desigualdades económicas y las jerarquías coloniales influyó en su manera de comprender la sociedad. También lo hizo su propia familia. Chandarpal recuerda a su padre como el primer feminista que conoció, porque defendía que sus hijas debían recibir las mismas oportunidades y asumir responsabilidades similares a las de los hijos varones.

La educación ocupaba un lugar importante en aquella casa. Sus padres habían experimentado las limitaciones que imponía la falta de acceso a los estudios y ella encontró en la lectura una forma de ampliar sus conocimientos. Con los años, esa inclinación se convertiría en una recomendación constante para las jóvenes interesadas en participar en la vida pública.

A los 17 años ya se vinculaba a actividades juveniles y, poco después, comenzó a trabajar con organizaciones de mujeres. Recorrió comunidades, escuchó sus experiencias y conoció las dificultades que enfrentaban para expresar sus necesidades ante las autoridades.

En su entrevista con ONU Mujeres explicó que ese contacto con las mujeres de base fue determinante. Había descubierto que muchas tenían conocimientos, propuestas y capacidad de organización, pero carecían de oportunidades para intervenir en las decisiones que afectaban sus vidas.

Su participación política también estuvo acompañada de conflictos, pues durante su juventud fue detenida en el contexto de las tensiones políticas de Guyana, una experiencia que se sumó a las restricciones que enfrentaban las mujeres interesadas en actuar fuera del ámbito doméstico.

En aquella época, recuerda, algunas necesitaban la autorización de sus parejas para asistir a reuniones. La presencia femenina en la política era limitada y quienes intentaban incorporarse debían enfrentarse a prejuicios sobre las responsabilidades y capacidades que se atribuían a cada sexo.

Chandarpal continuó su trayectoria en las organizaciones sociales y políticas hasta llegar al Parlamento de Guyana en 1992. Permaneció como diputada hasta 2019, durante 27 años. También desempeñó responsabilidades ministeriales vinculadas a los servicios humanos y la seguridad social entre 1992 y 2001, según los registros oficiales del Parlamento guyanés.

Su carrera se extendió al ámbito regional. Entre 2001 y 2003 presidió la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de los Estados Americanos, un espacio dedicado a promover los derechos de las mujeres y su participación en las políticas públicas del continente.

Posteriormente, su trabajo en la Comisión de la Mujer y la Igualdad de Género de Guyana le permitió continuar vinculada a la defensa de esos derechos desde una institución constitucional. Bajo su presidencia, el organismo elaboró un plan estratégico para el período 2021-2026 que incluyó entre sus prioridades el acceso a la justicia, los derechos humanos, la participación en la toma de decisiones públicas, la equidad económica y los servicios sociales y de salud.

La trayectoria de Chandarpal permite observar los cambios que Guyana ha experimentado desde la independencia hasta la actualidad. Las oportunidades educativas de las mujeres se han ampliado, su presencia en las instituciones públicas es mayor y existen mecanismos especializados para promover la igualdad. Sin embargo, ella advierte que los avances requieren continuidad y compromiso político.

Esa preocupación estuvo presente en el diálogo intergeneracional de WYDE | Women’s Leadership, celebrado en Panamá, en el que se abordó la importancia de preparar a las nuevas generaciones para asumir responsabilidades públicas.

Su consejo para las jóvenes comienza con la insistencia en la lectura y el estudio. Considera que quienes aspiran a participar en política necesitan comprender los acontecimientos de su país, conocer las instituciones y actuar con integridad, honestidad y respeto.

Chandarpal también reconoce que las nuevas generaciones enfrentan dificultades distintas de las que encontró cuando comenzó su activismo. Las redes sociales han ampliado las posibilidades de expresión y participación, pero también se han convertido en espacios de agresión contra las mujeres que intervienen en la vida pública.

La exposición permanente, los ataques personales y la circulación de contenidos ofensivos pueden afectar especialmente a quienes ocupan cargos de representación. Para ella, la respuesta exige convicciones claras, preparación y capacidad para sostener el trabajo político en medio de la crítica y la hostilidad.

Su visión de la igualdad incluye a hombres y niños. Después de más de medio siglo en el movimiento de mujeres, sostiene que transformar las relaciones de género también requiere modificar las ideas y conductas aprendidas desde la infancia. En ese proceso, considera indispensable construir alianzas y promover una educación basada en el respeto.

A sus más de siete décadas, Chandarpal habla del relevo generacional desde la perspectiva de quien ha dedicado buena parte de su vida a abrir espacios antes cerrados para las mujeres. Reconoce que las generaciones anteriores contribuyeron a crear oportunidades, pero entiende que corresponde a las jóvenes decidir cómo aprovecharlas y ampliarlas.

Su recorrido comenzó entre las viviendas de una plantación azucarera, en una comunidad donde las desigualdades eran visibles desde la infancia. Después llegaron las organizaciones de mujeres, las movilizaciones sociales, el Parlamento y las instituciones públicas. Más de cinco décadas después, continúa defendiendo una idea que surgió de sus primeras experiencias comunitarias: las mujeres necesitan condiciones reales para participar en las decisiones sobre sus propias vidas.

Fotografía: CARICOM (17 de marzo de 2025)

Referencias

ONU Mujeres. (2026, 6 de agosto). Indranie Chandarpal: «Cuando las mujeres tienen voz, son capaces de transformar la realidad». ONU Mujeres América Latina y el Caribe. https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2026/08/indranie-chandarpal-cuando-las-mujeres-tienen-voz-son-capaces-de-transformar-la-realidad

Parliament of Guyana. (s. f.). Past female parliamentary contributors. https://www.parliament.gov.gy/female-mp-contributions

Parliament of Guyana. (2017, 20 de marzo). Guyana’s female legislators. https://parliament.gov.gy/parliamentcorner/detail

Women and Gender Equality Commission. (s. f.). Strategic plan 2021–2026. https://wgec.gov.gy/wp-content/uploads/2020/07/WGEC-Strategic-Plan-2021-2026.pdf