La escritora nicaragüense recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026 por una obra que renovó la expresión del cuerpo, del deseo y del goce femenino. Al conocer el reconocimiento, advirtió sobre el riesgo de sustituir la palabra humana por una producción mecánica y defendió la literatura como una forma distinta de mirar el mundo.
Gioconda Belli comenzó a escribir sobre su cuerpo sin saber que hacerlo podía resultar subversivo. Décadas después, aquella poesía que hablaba desde una experiencia femenina celebraba el deseo y cuestionaba los límites impuestos a las mujeres, y forma parte de las razones por las que la escritora nicaragüense recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026.
El jurado anunció este 31 de agosto en Guadalajara, México, que la decisión fue tomada por unanimidad y reconoció a Belli por la renovación del lenguaje literario que la convirtió en “una de las voces más poderosas” de la literatura latinoamericana contemporánea.
El fallo destacó especialmente una dimensión que atraviesa su trayectoria: “Su obra, con una expresión directa y cotidiana, ha revitalizado la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino”.
Belli nació en Managua en 1948. Poeta, novelista y ensayista, su producción literaria se encuentra estrechamente vinculada a la historia política de Nicaragua, a su participación en la revolución sandinista, a su posterior ruptura con el sandinismo y a las experiencias del exilio. Pero también con algo que apareció desde sus primeros poemas: escribir como mujer desde su propio cuerpo.
“Empecé a escribir poesía como una celebración de mi cuerpo sin darme cuenta de que eso iba a ser subversivo”, explicó durante la conferencia de prensa posterior al anuncio del premio.
Cuando comprendió la dimensión política que adquirían esos textos, identificó también una experiencia compartida con otras mujeres.
“Había una necesidad, de las mujeres, de todas nosotras, de afirmarnos, de encantarnos, de ser felices y orgullosas de ser mujeres y no sentir esa discriminación”.
Su poesía apareció públicamente a comienzos de la década de 1970 y, desde entonces, el cuerpo femenino ocupó un lugar que desafiaba buena parte de las representaciones tradicionales de las mujeres en la literatura. No era únicamente un cuerpo observado o deseado desde fuera. Era el cuerpo de una mujer que hablaba de sí misma, de sexualidad, maternidad, placer, amor, revolución y autonomía.
Esa perspectiva atraviesa títulos como Sobre la grama, Línea de fuego y El ojo de la mujer y se prolonga en novelas como La mujer habitada, Sofía de los presagios y El país de las mujeres.
El Premio FIL reconoce precisamente el conjunto de esa obra. Creado en 1991, el galardón distingue una trayectoria de creación literaria en cualquiera de los géneros y en las lenguas romances. Entre quienes lo han recibido se encuentran Nicanor Parra, Nélida Piñón, Olga Orozco, Juan Gelman, Margo Glantz, Ida Vitale, Lídia Jorge, Diamela Eltit, Coral Bracho, Mia Couto y Amin Maalouf.
Belli recibirá 150.000 dólares y el reconocimiento se entregará el próximo 28 de noviembre durante la inauguración de la cuadragésima Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
El anuncio del premio llevó también a la escritora a un problema que pertenece plenamente al presente: la inteligencia artificial. Belli relacionó el crecimiento de estas tecnologías con una sociedad expuesta a numerosas distracciones y con períodos de atención cada vez más breves. Frente a ello, reivindicó el acto de leer y la capacidad de la literatura para ofrecer perspectivas que no pueden reducirse a la mera transmisión rápida de información.
“Luchar por que se lea, hacer obras de literatura que hablen y que le digan a la gente que hay una manera de ver el mundo distinta, eso es fundamental para mí”.
Su preocupación no se limita al uso de herramientas tecnológicas para escribir. Belli señaló una transformación más profunda: la posibilidad de acostumbrarnos a recibir como equivalente una construcción lingüística producida por una máquina y una palabra nacida de la experiencia humana.
La escritora lo resumió como el temor a que “se sustituya la palabra del ser humano por una palabra mecánica”.
La reflexión adquiere un significado particular al observar su propia literatura. Los algoritmos contemporáneos aprenden a partir de enormes cantidades de textos producidos previamente por seres humanos. Belli recordó precisamente ese origen: aquello que las inteligencias artificiales conocen procede, en gran medida, de información creada por personas y utilizada para entrenar estos sistemas.
“Estas inteligencias artificiales, si nos ponemos a pensar, son nuestra inteligencia; lo que ha llenado esas máquinas de información y lo que saben, se lo hemos dado nosotros sin que nos pidieran permiso”, afirmó.
Su posición introduce una discusión que afecta directamente a escritoras, escritores, editoriales y demás industrias culturales: qué ocurre con la autoría, el consentimiento y el valor del trabajo creativo cuando grandes sistemas tecnológicos utilizan grandes volúmenes de producción humana para generar nuevos contenidos.
En el caso de Belli, además, existe una conexión entre esa discusión y la historia que permitió construir su voz literaria.
Las mujeres necesitaron siglos para conquistar el derecho a escribir, publicar, ingresar al canon y narrar sus cuerpos desde sus propias perspectivas. Belli pertenece a una generación latinoamericana que convirtió esa posibilidad en un territorio literario y político.
Por eso, su defensa de la palabra humana no puede separarse por completo de la defensa de quien habla.
Su obra ha reivindicado el derecho de las mujeres a nombrar el deseo y a reconocerse en sus cuerpos, sin aceptar que sean definidas únicamente desde una mirada exterior. Durante la conferencia de prensa, retomó esa idea al recordar que, históricamente, el cuerpo femenino fue considerado peligroso y sometido a controles sociales, religiosos y políticos.
“Me siento feliz de ser mujer, feliz de ser madre, de tener un cuerpo como el que tengo”, afirmó. A sus 78 años, esa celebración convive con otra experiencia que ha atravesado su literatura: el exilio.
Belli reside en España desde 2022 y, en 2023, el gobierno de Daniel Ortega la despojó de la nacionalidad nicaragüense junto con otras personas críticas del régimen. La escritora comparó esta etapa con el exilio que vivió en México durante la década de 1970 y señaló una diferencia fundamental: ahora cuenta con una trayectoria y una voz construidas a lo largo de más de medio siglo.
“No estoy sola ni cuando estoy sola, porque tengo toda esa experiencia y esas ganas de decir”.
El jurado del Premio FIL también reconoció esa dimensión política. Su fallo señala que la obra de Belli está atravesada por las grandes convulsiones de Nicaragua y que ha influido en distintas generaciones de escritores y lectores.
La palabra vuelve así al centro de su historia. Fue la herramienta con la que una joven nicaragüense convirtió su cuerpo en materia poética cuando hacerlo podía resultar provocador. Le permitió escribir sobre la revolución, el poder, la maternidad, la sexualidad, la libertad y el exilio. También construir una voz que haya sobrevivido a rupturas políticas y al desarraigo.
Ahora que una máquina puede producir un poema, una novela o un ensayo en segundos, Belli coloca la discusión en otro lugar. La literatura no necesita competir con la velocidad de la inteligencia artificial. Su territorio continúa siendo la experiencia humana desde la cual alguien encuentra algo que necesita decir.
Referencias
EFE. (2026, 31 de agosto). Gioconda Belli gana el Premio FIL 2026 y defiende la literatura frente a la inteligencia artificial. Diario Libre. https://www.diariolibre.com/revista/cultura/2026/08/31/literatura-y-su-defensa-ante-la-inteligencia-artificial/3644868
EFE. (2026, 31 de agosto). Gioconda Belli, Premio FIL, defiende la palabra humana frente a la “palabra mecánica” de la IA. Yahoo Vida y Estilo. https://es-us.vida-estilo.yahoo.com/literatura-defensa-palabra-mec%C3%A1nica-ia-214232356.html
Feria Internacional del Libro de Guadalajara. (2026, 31 de agosto). Conceden a la nicaragüense Gioconda Belli, por unanimidad, el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026. https://www.fil.com.mx/prensa/boletin.asp?id=3344&ids=2
Feria Internacional del Libro de Guadalajara. (2026). Gioconda Belli: Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026. https://www.fil.com.mx/premiofil/2026.asp








