Las ventas de cosmética coreana crecieron un 135% en América Latina en los últimos dos años, impulsadas principalmente por México y Brasil. Detrás del fenómeno aparece una consumidora joven, mayoritariamente femenina y estrechamente vinculada a las redes sociales y a las nuevas formas de comprar productos de cuidado de la piel.
La cosmética coreana dejó de ser un producto de nicho en América Latina. El crecimiento de las rutinas de cuidado facial, la difusión de productos a través de redes sociales y una oferta que combina diferentes rangos de precio han convertido al K-Beauty en un mercado con una presencia cada vez mayor entre las consumidoras de la región.
De acuerdo con el informe K-Beauty Goes Global de NielsenIQ (NIQ), el valor de las ventas de estos productos en América Latina aumentó un 135% en los últimos dos años, con México y Brasil entre los principales mercados que impulsaron el crecimiento. Las exportaciones directas de cosméticos coreanos hacia la región también pasaron de US$35 millones en 2023 a US$92 millones en 2025, con una participación relevante de México, Brasil y Argentina.
Una de las particularidades del mercado radica en quién compra. Según datos de NIQ, el 80% de quienes adquieren K-Beauty son mujeres, principalmente de 18 a 34 años. Se trata, además, de consumidoras con un gasto en cuidado de la piel superior al promedio: quienes compran productos coreanos destinan aproximadamente 140 USD adicionales al cuidado de la piel frente al comprador medio en línea y representan el 26% del gasto total en cuidado facial.
Este comportamiento ayuda a explicar por qué las redes sociales ocupan un lugar central en la expansión de la cosmética coreana. Las recomendaciones de creadoras de contenido, los tutoriales sobre rutinas de cuidado, las reseñas y las demostraciones de productos han reducido la brecha entre conocer un cosmético y adquirirlo. La misma plataforma en la que una persona descubre una rutina puede llevarla directamente a la compra.
NIQ señala que las búsquedas relacionadas con K-Beauty en canales de social commerce aumentaron un 125% durante el último año, mientras que las ventas en valor de las marcas coreanas en estos canales registraron un crecimiento global del 430%. La dimensión de la conversación también puede observarse en redes sociales: etiquetas como #GlassSkin acumulan alrededor de 1,5 millones de publicaciones y #KoreanSkincare alcanza los 2,8 millones.
El interés de las consumidoras jóvenes también está modificando algunas formas tradicionales de acercarse a productos de mayor precio. El informe identifica, entre la Generación Z, la tendencia denominada One-Bite Luxury: en lugar de concentrar el gasto en una única compra costosa, las consumidoras prueban productos premium en presentaciones pequeñas o de menor precio, lo que les permite experimentar con diferentes marcas antes de incorporar un producto de manera permanente a su rutina.
El fenómeno está relacionado con una transformación más amplia de la industria de la belleza. La decisión de compra ya no depende exclusivamente de la publicidad tradicional ni de la presencia de una marca en establecimientos comerciales. Tutoriales, recomendaciones, tendencias virales y comunidades digitales participan ahora en la construcción de hábitos de consumo, en particular entre las generaciones más jóvenes.
La cosmética coreana también busca ampliar su mercado mediante nuevos desarrollos. Entre las tendencias señaladas por NIQ se encuentran productos vinculados a la innovación clínica y al uso de ingredientes como el PDRN, así como formulaciones dirigidas a pieles con mayor contenido de melanina. La evolución muestra el interés de las marcas por alcanzar a consumidoras con características y necesidades distintas a las del mercado asiático, donde muchas de ellas se desarrollaron inicialmente.
El crecimiento del K-Beauty permite observar una industria en la que convergen belleza, tecnología y nuevas prácticas de consumo. América Latina forma parte de esa expansión y las mujeres jóvenes ocupan un lugar central, no solo como compradoras, sino también como participantes de las comunidades digitales donde los productos se conocen, se prueban, se recomiendan y se cuestionan.
Información proporcionada por NielsenIQ (NIQ). El contenido toma como fuentes el informe K-Beauty Goes Global y la información proporcionada por la compañía a los medios de comunicación. NielsenIQ es una empresa especializada en la inteligencia y la medición del comportamiento del consumidor, con presencia en más de 90 países.
Fuente
NielsenIQ (NIQ). (2026). K-Beauty Goes Global [Reporte e información de prensa]. www.niq.com








