La tenista estadounidense defiende la equidad en el deporte femenino, pero advierte sobre la hostilidad que el debate está generando contra la población trans en un momento en el que Estados Unidos ha endurecido las políticas que afectan sus derechos.
Coco Gauff introdujo una distinción necesaria en una discusión deportiva cada vez más atravesada por la política. La tenista estadounidense afirmó que comprende la búsqueda de condiciones equitativas en las competiciones femeninas, pero rechazó que las nuevas reglas se utilicen para alimentar ataques contra las personas trans.
Sus declaraciones se produjeron después de que la Asociación de Tenistas Femeninas (WTA) incorporara pruebas genéticas a sus criterios de elegibilidad para competir en la categoría femenina. La medida contempla la detección del gen SRY, habitualmente localizado en el cromosoma Y y relacionado con el desarrollo sexual masculino, y se inscribe en una tendencia observada también en otras disciplinas deportivas.
Gauff no cuestionó que las organizaciones deportivas establezcan criterios para regular sus competiciones. Su preocupación se dirigió a otro punto. “Hay gente que lo utiliza para atacar a la comunidad trans, y eso no me gusta”, declaró la estadounidense, quien también manifestó su desacuerdo con la forma en que las jugadoras conocieron la nueva disposición.
Associated Press recogió una posición similar de la tenista durante el torneo de Toronto. Gauff reconoció la importancia de procurar condiciones justas en el deporte femenino, pero advirtió sobre la animosidad contra las personas trans que acompaña la discusión y sobre el uso político de un asunto que considera mucho más complejo.
La diferencia planteada por la deportista cobra relevancia porque las reglas de una competición afectan a un grupo muy concreto de atletas, mientras que los discursos que surgen en torno a ellas pueden alcanzar a millones de personas que nunca participarán en una competición profesional.
En Estados Unidos esa frontera resulta especialmente importante. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el presidente Donald Trump ha impulsado una política federal que establece el sexo como criterio para numerosos actos y documentos oficiales y rechaza el reconocimiento de la identidad de género como sustituto de esa clasificación. El 5 de febrero de ese mismo año, además, firmó la orden ejecutiva Keeping Men Out of Women’s Sports, dirigida a impedir la participación de mujeres trans en categorías deportivas femeninas en determinados ámbitos educativos y a promover internacionalmente reglas deportivas basadas en el sexo.
La política estadounidense ha trascendido el ámbito deportivo. Otras disposiciones y propuestas han alcanzado los documentos de identidad, la atención sanitaria, el servicio militar y distintos programas relacionados con la diversidad, la equidad y la inclusión. Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre las consecuencias que estas medidas pueden tener para las personas trans en su acceso a servicios y en su exposición a situaciones de discriminación.
Amnistía Internacional señaló en marzo de 2025 que los cambios en los documentos oficiales podían obligar a personas trans, intersexuales y no binarias a utilizar identificaciones que no reflejaran su identidad de género, lo que aumentaría su exposición a la discriminación y la violencia. La organización también ha cuestionado otras medidas adoptadas por la administración estadounidense, al considerar que representan retrocesos en materia de igualdad y no discriminación.
El deporte está inevitablemente en esa discusión, pero no puede contenerla por completo. Determinar las condiciones de participación en una categoría competitiva requiere criterios deportivos y científicos específicos. Convertir esa regulación en un juicio general sobre las personas trans pertenece a un terreno diferente.
Ahí radica la importancia de las palabras de Gauff. La tenista no presenta la equidad deportiva y el respeto hacia las personas trans como principios incompatibles. Tampoco niega la existencia de una discusión sobre las categorías femeninas. Lo que cuestiona es que esa conversación sirva para legitimar la hostilidad contra una población que enfrenta discriminación fuera de las canchas.
La propia formulación empleada por el Gobierno estadounidense muestra hasta qué punto el lenguaje forma parte de esta controversia. Las órdenes ejecutivas de la administración Trump utilizan expresamente una definición binaria del sexo para orientar las políticas federales y han extendido esa posición al ámbito deportivo. Para las organizaciones defensoras de derechos humanos, sus efectos no pueden evaluarse únicamente desde la perspectiva de la regulación administrativa, ya que también inciden en las condiciones sociales en las que viven las personas trans.
Gauff introduce una perspectiva diferente desde el interior del deporte femenino. Defender condiciones justas para las mujeres deportistas no obliga a presentar a las personas trans como una amenaza ni a convertir la discriminación en una consecuencia inevitable de la regulación deportiva. Su posición recuerda que las instituciones pueden establecer reglas y, al mismo tiempo, cuidar de la manera en que esas decisiones afectan la dignidad de quienes quedan involucrados.
El debate sobre las categorías deportivas continuará y probablemente cambiará conforme evolucionen la evidencia científica, las normas de las federaciones y las decisiones de los organismos internacionales. Los derechos fundamentales de las personas, en cambio, no deberían depender de quién pueda participar en un torneo. Cuando una discusión sobre reglas deportivas termina por convertir a toda una población en blanco de hostilidad, el problema deja de resolverse únicamente en una cancha.
Referencias
Amnistía Internacional. (2025, 28 de enero). Estados Unidos: Las órdenes ejecutivas que atacan a las personas transgénero causan daño y socavan los derechos humanos. https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/estados-unidos-las-ordenes-ejecutivas-que-atacan-a-personas-transgenero-causan-dano-y-socavan-los-derechos-humanos/
Amnistía Internacional. (2025, 12 de marzo). Estados Unidos: No más ataques contra los derechos de las personas trans (AMR 51/9123/2025). https://www.amnesty.org/es/documents/amr51/9123/2025/es/
Associated Press. (2026, 7 de agosto). Gauff backs WTA gene-testing, while criticizing how it creates animosity toward trans community. https://apnews.com/article/gene-testing-coco-gauff-1dc230a771fdd88643283af669b6ad20
Reuters. (2026, 6 de agosto). Coco Gauff voices concern over potential to “weaponize” gene testing. https://www.reuters.com/sports/tennis/coco-gauff-voices-concern-over-potential-weaponize-gene-testing–flm-2026-08-06/
Rigueira, Á. (2026, 7 de agosto). Coco Gauff, ante la nueva regla de género del tenis femenino: “No me gusta el ataque a la comunidad trans”. Mundo Deportivo. https://www.mundodeportivo.com/tenis/20260807/1004213900/coco-gauff-nueva-regla-genero-tenis-femenino-no-me-gusta-ataque-comunidad-trans.html
The White House. (2025, 20 de enero). Defending women from gender ideology extremism and restoring biological truth to the federal government. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/01/defending-women-from-gender-ideology-extremism-and-restoring-biological-truth-to-the-federal-government/
The White House. (2025, 5 de febrero). Keeping men out of women’s sports. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/02/keeping-men-out-of-womens-sports/








