Un estudio presentado por CONARE advierte que la Red Nacional de Cuido alcanza aproximadamente al 12 % de la población que requiere sus servicios. La investigación propone ampliar la atención en la primera infancia y fortalecer el acompañamiento a las familias mediante iniciativas educativas, comunitarias y preventivas.
Costa Rica necesita ampliar las oportunidades de cuido, educación y acompañamiento familiar durante los primeros años de vida. Esta es una de las propuestas de la investigación La deuda de Costa Rica con sus niños, niñas y adolescentes, elaborada por la Dra. Ana Teresa León Sáenz y presentada por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE).
El estudio, desarrollado durante dos años, reúne información de las siete provincias del país y examina las condiciones de vida de la niñez y la adolescencia en ámbitos como la pobreza, la salud, la educación, la violencia y la protección social. Entre sus hallazgos, señala que la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil (RedCUDI) alcanza aproximadamente el 12 % de la población que requiere sus servicios, lo que evidencia la necesidad de ampliar las oportunidades de atención en la primera infancia.
La investigación también documenta que 557.193 personas menores de edad estaban registradas en situación de pobreza básica o extrema en el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube), según datos de 2024. Esta cifra corresponde a la población infantil y adolescente evaluada por el sistema y permite dimensionar las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias para garantizar condiciones adecuadas de desarrollo.
Entre las alternativas propuestas por León Sáenz se encuentran las Cajas Cuna, acompañadas de un breve proceso educativo para las madres beneficiarias, y las Bebetecas, concebidas como servicios móviles de educación en crianza positiva para familias con niñas y niños menores de cuatro años.
La propuesta también incorpora Unidades Móviles y Academias de Crianza, orientadas a compartir conocimientos sobre el desarrollo infantil, los derechos, las responsabilidades y las prácticas de acompañamiento familiar. Su propósito es acercar la orientación a las comunidades y facilitar que las personas cuidadoras dispongan de información útil para atender las necesidades de niñas y niños desde sus primeros años.
El fortalecimiento de estos servicios tiene una dimensión particular para las mujeres, quienes continúan asumiendo una proporción mayor del trabajo doméstico y del cuidado no remunerado. Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2022, del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), las mujeres dedican en promedio 32 horas y 4 minutos semanales a estas labores, frente a 15 horas y 44 minutos de los hombres.
La ampliación de los servicios de cuido puede contribuir a que las madres dispongan de mejores condiciones para trabajar, estudiar o atender otras responsabilidades. El acompañamiento familiar, por su parte, debe implicar también a los padres y a otras personas cuidadoras, de manera que la crianza no continúe siendo tratada como una responsabilidad predominantemente femenina.
La investigación plantea ampliar la cobertura de RedCUDI y fortalecer los mecanismos para identificar oportunamente situaciones que puedan afectar el bienestar infantil. El acceso temprano a servicios educativos, de salud y de orientación familiar permite atender necesidades antes de que se agraven y requieran intervenciones de mayor complejidad.
León Sáenz propone, además, establecer Centros de Intervención Temprana en determinadas provincias y comunidades con mayores necesidades de atención. La dimensión territorial del estudio permite reconocer que las condiciones de vida de niñas, niños y adolescentes no son iguales en todo el país y que las respuestas institucionales deben considerar dichas diferencias.
Otro componente es la formación del personal que trabaja en educación y cuido. La propuesta contempla fortalecer sus conocimientos en desarrollo integral, crianza positiva y en el reconocimiento oportuno de posibles señales de alerta, así como mejorar las herramientas disponibles para orientar a las familias hacia los servicios correspondientes.
Las medidas planteadas buscan ampliar la atención preventiva en la primera infancia y evitar que el acompañamiento institucional comience únicamente cuando ya existe una situación de vulneración de derechos.
Para CONARE, atender las necesidades de la infancia desde sus primeros años requiere una mayor articulación entre los servicios de salud, educación, cuidado y protección. La investigación de León Sáenz aporta un diagnóstico nacional y propuestas que pueden orientar ese trabajo, con atención a las diferencias territoriales y a las condiciones de las familias que enfrentan mayores dificultades para acceder a estos servicios.
Referencias
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2023, 27 de junio). Las mujeres dedican el doble de horas que los hombres al trabajo doméstico no remunerado. https://admin.inec.cr/noticias/mujeres-dedican-el-doble-horas-que-los-hombres-al-trabajo-domestico-no-remunerado
Salas Gómez, N. (2026, 24 de julio). Costa Rica arrastra una deuda histórica con la infancia. UNA Comunica, Universidad Nacional. https://www.unacomunica.una.ac.cr/index.php/julio/6951-costa-rica-arrastra-una-gran-deuda-historica-con-la-ninez








