La manera en que una sociedad nombra a las personas menores de edad no es un detalle lingüístico menor. Decir “menores”, “niños”, “niñas” o “adolescentes” implica distintas formas de comprender la identidad, la autonomía y los derechos de quienes atraviesan la infancia y la adolescencia.
El centro del debate lo han planteado David Casado-Neira e Iria Loisa Justo Fuentes, de la Universidade de Vigo, en un análisis publicado originalmente en The Conversation. Los autores afirman que el término «menor» ha sido aceptado a lo largo del tiempo desde una perspectiva legal y administrativa que destaca lo que la persona aún no tiene: la mayoría de edad, la capacidad legal plena o la autonomía reconocida por los adultos. Aunque el concepto continúa siendo ampliamente utilizado en ámbitos judiciales, policiales y mediáticos, especialistas en infancia y adolescencia advierten que puede reducir a las personas a una condición de dependencia permanente, invisibilizando su individualidad y diversidad.
La forma de nombrar influye directamente en la percepción social de los derechos de niñas, niños y adolescentes. No es lo mismo hablar de “un menor” que de “una niña”, “un niño” o “una persona adolescente”. Mientras la primera expresión remite a una categoría abstracta y jurídica, las otras reconocen identidades concretas, etapas vitales diferenciadas y necesidades específicas.
Casado-Neira y Justo Fuentes recuerdan que la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas ya introdujo una transformación importante al reconocer a las personas menores de 18 años como sujetos de derechos y no únicamente como objetos de protección. Ese cambio implicó pasar de una visión tutelar —centrada en el control adulto— a otra basada en la participación, la dignidad y el reconocimiento progresivo de la autonomía.
La discusión cobra especial relevancia en el tratamiento mediático y político de la infancia. En muchos contextos, el término “menor” suele asociarse principalmente con noticias policiales, violencia, migración o la criminalización juvenil. Esa reiteración puede contribuir a una percepción deshumanizante o estigmatizante, especialmente cuando se habla de adolescentes pobres, racializados o en situación de vulnerabilidad social.
El artículo también explora cómo las categorías etarias no son homogéneas. La adolescencia, por ejemplo, constituye una etapa con dinámicas emocionales, sociales y jurídicas distintas de las de la niñez temprana. Agrupar todas las edades bajo una sola etiqueta puede invisibilizar diferencias fundamentales en el desarrollo, la participación política, el acceso a la educación, la salud sexual, la identidad de género o la capacidad de decisión.
Desde una perspectiva contemporánea de derechos humanos, el lenguaje inclusivo hacia la infancia no consiste únicamente en evitar palabras ofensivas, sino en reconocer la existencia plena de niñas, niños y adolescentes como personas con voz propia. Diversos organismos internacionales y especialistas en comunicación recomiendan priorizar expresiones centradas en la persona antes que en categorías reductivas o exclusivamente legales.
En América Latina, donde persisten altos índices de violencia contra la niñez, trabajo infantil, matrimonio forzado, explotación sexual y desaparición de adolescentes, el debate sobre el lenguaje adquiere, además, una dimensión política. Nombrar correctamente también implica reconocer las desigualdades estructurales y garantizar que las políticas públicas contemplen las realidades diferenciadas de niñas, niños y adolescentes.
Más allá de una cuestión terminológica, la discusión plantea una pregunta de fondo: cómo una sociedad entiende a sus generaciones más jóvenes. Si se les percibe únicamente desde la dependencia y el control, o si se les reconoce como personas con derechos, identidad y capacidad progresiva para participar en la vida social.
Referencia:
Casado-Neira, D., & Justo Fuentes, I. L. (2026). ¿Son menores, adolescentes o niños? El debate sobre cómo nombrar a la minoría de edad. The Conversation. Universidade de Vigo. https://theconversation.com/son-menores-adolescentes-o-ninos-el-debate-sobre-como-nombrar-la-minoria-de-edad-281700https://theconversation.com/son-menores-adolescentes-o-ninos-el-debate-sobre-como-nombrar-la-minoria-de-edad-281700








