En el marco del Mes Internacional de la Mujer, los datos confirman una realidad contundente: desde la canasta básica hasta la compra de un automóvil, el poder de decisión reside en las mujeres. Analizamos cómo el liderazgo femenino está rediseñando las estrategias de las grandes marcas en Costa Rica.
Históricamente, el marketing segmentaba a la mujer en roles específicos. Sin embargo, en pleno 2026, las cifras cuentan una historia muy distinta: una de autonomía, liderazgo económico y un peso estratégico sin precedentes. Según datos recientes de la consultora Kantar, 8 de cada 10 mujeres en Centroamérica son quienes determinan qué productos entran en el hogar. No solo compran; ellas deciden el rumbo del mercado.
Jefas de hogar y de presupuesto
En Costa Rica, el panorama es claro. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos (INEC, 2024) revela que el 43% de los hogares costarricenses tienen una jefatura femenina. Esta independencia financiera se traduce en una influencia masiva en sectores antes considerados «masculinos».
Aunque parezca increíble, la firma Deloitte señala que las mujeres influyen en el 89% de las compras cotidianas, pero su poder se expande a inversiones mayores:
• 94% en la elección de muebles.
• 91% en gastos de vivienda.
• 60% en la industria automotriz.
«Entendemos que la mujer juega un papel fundamental… nos mantenemos a la vanguardia con productos que se adaptan a diferentes bolsillos y tendencias», afirma Anthony Arguedas, gerente país de Kimberly-Clark Costa Rica.
El mensaje para las marcas es directo: ya no basta con «venderle» a la mujer; hay que entender su contexto, sus luchas y su rol como el motor principal de la economía doméstica y nacional. Por eso, en este Mes Internacional de la Mujer, celebramos no solo su participación en las dinámicas de mercado, sino también su innegable poder de elección.








