Las actuales presidentas y primeras ministras construyen puentes hacia la equidad de género en sectores tradicionalmente masculinizados, inspirando a niñas y jóvenes a imaginarse no solo como votantes o legisladoras, sino también como jefas de Estado y líderesas globales.
Aunque la política mundial aún está dominada por hombres, la presencia de mujeres en los máximos cargos de poder ha avanzado gradualmente. Datos recientes muestran que aproximadamente una tercera parte de los países miembros de la ONU han tenido alguna vez una mujer como jefa de Estado o de gobierno, y que en la actualidad varias naciones están dirigidas por mujeres en puestos clave.
Presidentas que lideran naciones en la actualidad
A febrero de 2026, existen 28 mujeres que ocupan la presidencia o fungen como primeras ministras de sus países, lo que simboliza progreso y diversidad en la representación política global.
1. Droupadi Murmu, presidenta de la India, es la primera mujer gobernadora de Jharkhand en completar un mandato de cinco años y la pionera tribal en ser elegida para el cargo de presidente de la India, la República más poblada del mundo.
2. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, primera mujer en ocupar este cargo en la historia del país, con un liderazgo técnico, pragmático, caracterizado por la disciplina, la gestión basada en la ciencia y una comunicación serena. Es una voz destacada en la política latinoamericana.
3. Maia Sandu, presidenta de Moldavia, conocida por su visión democrática, sus esfuerzos por fortalecer la democracia, la lucha contra la corrupción, la integración europea y la reforma económica.
4. Netumbo NandiNdaitwah, primera mujer presidenta de Namibia, ha consolidado un liderazgo pragmático y de larga trayectoria desde la lucha por la independencia y la defensa de los derechos de las mujeres.
5. Samia Suluhu Hassan, presidenta de Tanzania, primera mujer jefa de Estado, tiene un estilo de liderazgo pragmático, inclusivo y enfocado en la reforma económica, lo que marca un cambio hacia la reconciliación tras el autoritarismo de su predecesor.
6. Sylvanie Burton, presidenta de Dominica, primera mujer y la primera persona de origen indígena en asumir la presidencia de la Mancomunidad de Dominica, consolidando un liderazgo enfocado en la inclusión, el desarrollo rural y la sostenibilidad ambiental.
7. Guðrún Halla Tómasdóttir, presidenta de Islandia, destaca por un liderazgo político fundamentado en principios, la sostenibilidad y la equidad de género, tras una exitosa carrera empresarial.
8. Christine Kangaloo, presidenta de Trinidad y Tobago, es la única persona en haber ocupado tanto la vicepresidencia como la presidencia del Senado de este país. Fue ministra de Ciencia, Tecnología y Educación Superior.
9. Iliyana Yotova, presidenta de Bulgaria, primera mujer jefa de Estado, fue vicepresidenta de su país y eurodiputada; destaca por su labor en la integración europea y por su papel en la estabilización del país durante crisis institucionales.
10. Nataša Pirc Musar, presidenta de Eslovenia, primera mujer en ocupar este cargo; su liderazgo se caracteriza por un notable énfasis en la transparencia, los derechos civiles y el diálogo social.
11. Myriam Spiteri Debono, presidenta de Malta, asumió la presidencia con un consenso unánime sin precedentes; se caracteriza por su defensa de la justicia social y la igualdad de género, así como por un estilo político dialogante y cercano.
Estas lideresas no solo representan diversidad en la gobernanza, sino que también reflejan trayectorias que desafían estereotipos y promueven una mayor participación política de las mujeres en sus regiones.
Primeras ministras que rompen moldes
La función de primera ministra, como cabeza de gobierno, también está siendo desempeñada por mujeres en distintas partes del mundo:
12. Sanae Takaichi se convirtió en la primera ministra de Japón; es conocida por su postura conservadora y por promover políticas que refuerzan la defensa nacional, el control de la inmigración y un enfoque tradicional en temas sociales.
13. Mia Mottley, primera ministra de Barbados desde 2018, destaca por sus políticas progresistas y su liderazgo regional en el Caribe. Bajo su gobierno, Barbados dejó de ser una monarquía constitucional con la reina como jefa de Estado y se convirtió en una república parlamentaria.
14. Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, bajo su liderazgo ha adoptado una mezcla de políticas tradicionales de bienestar social con enfoques estrictos en inmigración y seguridad interna.
15. Evika Siliņa, primera ministra de Letonia, ha promovido una agenda centrada en la seguridad nacional, el apoyo a las familias, el crecimiento económico y la reducción de la burocracia, lo que refleja las prioridades de su coalición para 2025.
16. Judith Suminwa, primera ministra de la República Democrática del Congo y la primera mujer en ese cargo, ha promovido objetivos como la creación de empleo, el desarrollo económico, la mejora de la infraestructura y el fortalecimiento de la cohesión nacional.
17. Yulia Svyrydenko, primera ministra de Ucrania, destaca por su experiencia como gestora tanto a nivel regional como nacional y por su papel en la coordinación de decisiones estratégicas en un contexto de guerra y reconstrucción en Ucrania.
18. Brigitte Haas, primera ministra de Liechtenstein y primera mujer en ocupar el cargo; su formación jurídica y su experiencia en economía y gestión la posicionaron como una figura técnica y respetada, incluso antes de entrar formalmente en la escena política nacional.
19. Giorgia Meloni, primera mujer en ocupar este cargo, se caracteriza por su plataforma conservadora y nacionalista, con un control más estricto de la inmigración y la defensa de la identidad cultural italiana.
20. Brigitte Haas, primera ministra de Liechtenstein, ha estado involucrada en diversas iniciativas para promover la educación en STEM.
21. Ingrida Šimonytė se reconoce por un enfoque técnico y pragmático, con énfasis en la estabilidad fiscal, la gestión responsable del gobierno y la cooperación internacional tanto dentro de la Unión Europea como con aliados estratégicos.
22. Gordana Siljanovska-Davkova, de Macedonia del Norte, mantiene una postura conservadora y nacionalista, rechazando el cambio de nombre del país (del Norte) y oponiéndose a la inclusión de la minoría búlgara en la Constitución.
23. Sushila Karki, de Nepal, primera mujer en ese cargo, es una figura percibida como neutral y con sólida experiencia legal para conducir la transición política hacia nuevas elecciones, mantener la estabilidad y preparar reformas.
24. Jennifer Geerlings-Simons, de Surinam, primera mujer en ocupar este cargo; su liderazgo también se ha planteado con énfasis en servir al pueblo, fomentar oportunidades para jóvenes y sectores desfavorecidos, así como en trabajar por el desarrollo nacional.
25. Victoire Tomegah Dogbé, Togo, primera mujer en ese cargo; su gestión ha estado marcada por políticas de desarrollo basadas en la inclusión social, el fomento del empleo juvenil y la creación de programas para apoyar a grupos vulnerables.
26. Sara Zaafarani, de Túnez, lideró en un momento de crisis económica y de presiones sociales. En ese contexto, hubo un crecimiento económico débil, una deuda pública elevada y tensiones en torno a la gestión migratoria y a los servicios básicos.
27. Hilda Heine, Islas Marshall, primera mujer en ese cargo y la primera persona de su país en obtener un doctorado (Ed.D.), subrayando su compromiso con la educación como herramienta de transformación.
28. Fiamē Naomi Mata’afa, de Samoa, primera mujer en liderar esa nación, enfrentó desafíos de liderazgo y votaciones de no confianza en el Parlamento, demostrando su capacidad para resistir presiones políticas y mantenerse al frente del Ejecutivo durante periodos de intenso debate y división.
Estas mujeres representan diferentes tradiciones políticas y desafíos, desde economías desarrolladas hasta contextos de crisis y reconstrucción, lo que subraya la amplitud del impacto de las mujeres en la política global.
Una presencia aún minoritaria, pero creciente
A pesar de estos avances, la participación de las mujeres en los cargos más altos sigue siendo limitada. Aunque ha aumentado en las últimas décadas, actualmente menos del 17 % de los líderes nacionales son mujeres. Solo alrededor del 30 % de los cargos ejecutivos más altos en los gobiernos son ocupados por mujeres.
Sin embargo, la tendencia apunta a una mayor inclusión: el número de países liderados por mujeres ha crecido en las últimas décadas y se han registrado “primeras veces” en regiones tan diversas como Asia, África, Europa y América Latina.
El significado del liderazgo femenino en la actualidad
La presencia de mujeres en las posiciones ejecutivas más altas no solo es simbólica, sino que también influye en las prioridades de política pública, en la representación democrática y en el ejemplo para futuras generaciones. Los estudios demuestran que los gobiernos con mayor diversidad tienden a tomar decisiones más incluyentes y orientadas al bienestar social, a la educación y al desarrollo sostenible.
Mientras más mujeres asumen estas posiciones, más se construyen puentes hacia la equidad de género en sectores tradicionalmente masculinizados. Esto inspira a niñas y jóvenes a imaginarse no solo como votantes o legisladoras, sino también como jefas de Estado y líderes globales en un mundo profundamente interconectado y en constante cambio.








