La expresidenta del Foro de Mujeres Políticas de Costa Rica ha dedicado más de tres décadas a impulsar la formación, la organización y la participación de las mujeres en los espacios de poder.
La historia política de Marlene Mora Camacho no se ha construido desde una curul legislativa ni desde un cargo obtenido mediante elección popular. Su liderazgo se ha desarrollado principalmente en otro terreno: el de la organización, la formación y la incidencia para lograr que más mujeres accedan a los espacios donde se toman las decisiones.
Desde hace más de tres décadas, Mora ha observado de cerca uno de los grandes desafíos de la democracia costarricense: lograr que las mujeres no solo participen en política, sino que también accedan, en igualdad de condiciones, a puestos de dirección partidaria, gobiernos locales, la Asamblea Legislativa, instituciones públicas y otros centros de poder.
Su vinculación formal con la política partidaria comenzó en 1990, cuando se incorporó al trabajo en distintas estructuras de un partido político y llegó a ocupar la Secretaría del Frente de Mujeres. Fue precisamente aquella experiencia la que comenzó a marcar el rumbo de su activismo.
“Mi interés en que las mujeres ocupen cargos de representación importantes tal vez se deba a que, a través de mis años en el trabajo político, veía cómo las mujeres siempre eran desplazadas por los hombres, lo que me llevó a la determinación personal de que había que hacer algo para que esa situación cambiara”, recuerda.
Para Mora, pronto quedó claro que uno de los instrumentos fundamentales para transformar esa realidad era la capacitación. No bastaba con invitar a las mujeres a participar. Había que proporcionarles conocimientos, herramientas políticas y confianza para competir por puestos tradicionalmente controlados por los hombres.
“Mi motivación más grande para trabajar en política de género surgió cuando vi la necesidad de que las mujeres recibieran capacitación en temas estratégicos para la participación política y, sobre todo, de motivarlas a ocupar puestos políticos, desde liderazgos en los partidos hasta puestos municipales o legislativos”, señala.
Con los años, Mora comenzó a plantearse que la defensa de la participación política femenina debía trascender las fronteras partidarias. Las mujeres podían pertenecer a agrupaciones con ideologías y propuestas distintas, pero enfrentaban obstáculos similares al intentar acceder al poder.
Esa convicción la llevó a trabajar en la creación de un espacio integrado por mujeres de distintos sectores políticos.
Uno de los mayores logros de su trayectoria fue fundar y presidir el Foro de Mujeres Políticas de Costa Rica, una plataforma nacional que articula a mujeres de diferentes partidos, territorios y trayectorias para impulsar estrategias de defensa, incidencia, formación y acompañamiento.
El Foro promueve mecanismos de protección y apoyo mutuo, así como acciones destinadas a garantizar que las mujeres puedan ejercer sus derechos políticos sin violencia, discriminación ni exclusión.
Para Mora, conseguir que esta organización quedara legalmente constituida, con cédula jurídica y una Junta Directiva, representa una de las mayores satisfacciones de su vida política.
“Me fui posicionando en el ámbito político y participativo de las mujeres, viendo la necesidad de crear un grupo político de mujeres de diferentes partidos para pronunciarnos e incidir en temas de género. Mi logro más importante fue fundar y presidir el Foro de Mujeres Políticas por Costa Rica y dejarlo legalmente constituido”, explica.
En febrero de 2026 dejó la presidencia del Foro, pero no abandonó su activismo. Continúa vinculada como asociada y participa, además, en iniciativas relacionadas con las mujeres universitarias y con el seguimiento de la violencia de género.








