Dos informes oficiales identificaron una proporción inusualmente alta de varones en los terceros nacimientos y en los nacimientos posteriores. Los resultados reabren el debate sobre la preferencia por los hijos varones, las presiones reproductivas que pueden enfrentar las mujeres y la necesidad de investigar sin estigmatizar a las comunidades migrantes.
En el Reino Unido nacen habitualmente unos 105 niños por cada 100 niñas. Sin embargo, entre los nacimientos posteriores de mujeres nacidas en la India, la proporción llegó a 117,6 niños por cada 100 niñas durante el período 2019-2023. El resultado aparece en un informe publicado el 16 de septiembre por el Departamento de Salud y Asistencia Social británico, que detectó un desequilibrio estadísticamente significativo en ese grupo de nacimientos.
El hallazgo fue retomado por el periódico The Times y, posteriormente, por Pablo Pardo, corresponsal de El Mundo en Londres, en una información publicada el 22 de septiembre. Ambos medios plantean la posibilidad de que la preferencia por los hijos varones esté relacionada con prácticas de selección prenatal por sexo. Los datos oficiales justifican investigar esa hipótesis, aunque todavía no permiten determinar cuántos abortos, si los hubo, se realizaron por ese motivo.
El Gobierno británico examinó más de 3,4 millones de nacimientos registrados entre 2019 y 2023. En el conjunto del país, la proporción fue de 105,3 niños por cada 100 niñas y se mantuvo prácticamente estable entre el primer nacimiento y los posteriores. La diferencia se observó al analizar determinados grupos según el país de nacimiento de la madre y la etnia registrada del bebé.
En Inglaterra y Gales, entre los nacimientos de bebés registrados como pertenecientes al grupo étnico indio, la proporción fue de 113 niños por cada 100 niñas. En el análisis por país de nacimiento materno, que abarca todo el Reino Unido, alcanzó los 117,6 entre las mujeres nacidas en la India. Son dos mediciones diferentes y no deben presentarse como si describieran exactamente a la misma población.
El informe también advierte que la proporción de nacimientos puede verse afectada por factores como las edades materna y paterna, el sexo de los hijos anteriores y otras circunstancias no controladas en el análisis. Por eso, una desviación estadística constituye una señal para profundizar en la investigación, no una prueba individual de conducta ni una explicación suficiente de sus causas.
La preocupación tiene antecedentes fuera del Reino Unido. En 2012, los investigadores Joel Ray, David Henry y Marcelo Urquia publicaron en el Canadian Medical Association Journal un estudio sobre 766.688 nacimientos únicos registrados en Ontario entre 2002 y 2007. Encontraron que la proporción de varones aumentaba en los nacimientos posteriores de mujeres nacidas en India, mientras que permanecía relativamente estable entre las nacidas en Canadá. La investigación examinó asociaciones estadísticas y no permitió determinar las decisiones reproductivas de cada familia.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha documentado que la preferencia por los hijos varones puede traducirse en presiones familiares para continuar los embarazos hasta tener un niño, en la selección prenatal por sexo o en un trato desigual hacia las hijas después del nacimiento. En su informe Estado de la Población Mundial 2020, el organismo identifica esa preferencia como una expresión de normas sociales que otorgan mayor valor a los hombres y limitan la autonomía reproductiva de las mujeres.
Esa distinción resulta fundamental para comprender el problema. Una mujer puede enfrentarse a las exigencias de su pareja o de otros familiares para tener un hijo varón, incluso cuando desea continuar con un embarazo o no quiere volver a embarazarse. En esas circunstancias, la preocupación por la discriminación contra las niñas debe incluir la protección de las mujeres frente a la coacción y la violencia reproductiva.
La selección prenatal por sexo tampoco debe confundirse con el acceso general a la interrupción voluntaria del embarazo. En Inglaterra, Gales y Escocia, el sexo fetal por sí solo no constituye un motivo legal para autorizar un aborto. La legislación contempla supuestos relacionados con la salud y con determinadas condiciones médicas, incluidas las enfermedades graves vinculadas al sexo. El Departamento de Salud británico reiteró esa interpretación en una respuesta parlamentaria de febrero de 2026.
La organización British Pregnancy Advisory Service (BPAS), que presta servicios de salud reproductiva, también reconoce que la presión o la violencia ejercidas contra una mujer por esperar una niña constituyen un problema de violencia de género. Su posición distingue entre la necesidad de atender esas situaciones y cualquier medida que termine restringiendo indiscriminadamente el acceso de las mujeres a la atención sanitaria.
El informe oficial británico admite una limitación que debe acompañar toda lectura de sus resultados: los formularios de notificación de abortos en Inglaterra y Gales no registran el sexo fetal ni el país de nacimiento de la paciente. Por ello, el departamento no puede determinar, a partir de esos registros, si se interrumpen más embarazos de fetos femeninos que de masculinos.
Investigar el desequilibrio exige mejores datos y escuchar a las mujeres que puedan estar sometidas a presiones familiares. También requiere evitar que una estadística sobre determinados nacimientos se convierta en una acusación general contra las mujeres de origen indio. La discriminación que preocupa a las autoridades es precisamente la que surge cuando el nacimiento de una niña se considera menos deseable que el de un niño.
Referencias
British Pregnancy Advisory Service. (s. f.). Abortion law in Great Britain. https://www.bpas.org/our-cause/campaigns/briefings/abortion-law-in-great-britain/
Department of Health and Social Care. (2026, 16 de septiembre). Sex ratios at birth in the UK: 2018 to 2022. GOV.UK. https://www.gov.uk/government/statistics/sex-ratios-at-birth-in-the-uk-2018-to-2022/sex-ratios-at-birth-in-the-uk-2018-to-2022
Department of Health and Social Care. (2026, 16 de septiembre). Sex ratios at birth in the UK: 2019 to 2023. GOV.UK. https://www.gov.uk/government/statistics/sex-ratios-at-birth-in-the-uk-2019-to-2023/sex-ratios-at-birth-in-the-uk-2019-to-2023
Fondo de Población de las Naciones Unidas. (2020). Against my will: Defying the practices that harm women and girls and undermine equality [Estado de la Población Mundial 2020]. https://www.unfpa.org/publications/state-world-population-2020
Pardo, P. (2026, 22 de septiembre). Sospechas de aborto «por cuestiones de género» en la comunidad india del Reino Unido. El Mundo. https://www.elmundo.es/internacional/2026/09/22/6ab16628e85ece402a8b457a.html
Ray, J. G., Henry, D. A., & Urquia, M. L. (2012). Sex ratios among Canadian liveborn infants of mothers from different countries. Canadian Medical Association Journal, 184(9), E492–E496. https://doi.org/10.1503/cmaj.120165








