Un proyecto de 80.000 euros apoyará a organizaciones comunitarias lideradas por mujeres en Cali. La iniciativa busca fortalecer sus actividades económicas y mejorar el reconocimiento de un trabajo esencial para las comunidades, pero que con frecuencia se realiza en condiciones precarias.

Las mujeres que dirigen comedores comunitarios y prestan servicios de cuidado en barrios de Cali, Colombia, contarán con el apoyo de un nuevo proyecto internacional destinado a mejorar sus condiciones laborales y económicas. La iniciativa, anunciada en octubre de 2026 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), recibirá una aportación de 80.000 euros del Gobierno del Principado de Asturias, España.

El acuerdo constituye la primera colaboración de la cooperación asturiana con la OIT y está dirigido a fortalecer organizaciones de la economía social y solidaria lideradas por mujeres que trabajan en comunidades afectadas por la vulnerabilidad económica y la desigualdad.

Entre las organizaciones beneficiarias se encuentran el comedor comunitario Delicias de Mujer: algo diferente y el grupo Madres Comunitarias de Brisas de Mayo. Ambas desarrollan actividades de cuidado y apoyo social en sus territorios, aunque la comunicación institucional aún no detalla cuántas mujeres participarán directamente ni cómo se distribuirán los recursos.

La propuesta reconoce una dificultad que enfrentan numerosas iniciativas comunitarias, como prestar servicios indispensables a otras personas sin contar necesariamente con condiciones laborales adecuadas, ingresos estables o mecanismos suficientes de protección social.

En los comedores comunitarios, el trabajo comprende actividades relacionadas con la preparación y la distribución de alimentos. En los espacios de atención comunitaria también se desarrollan labores de acompañamiento y cuidado que permiten atender las necesidades cotidianas de niñas, niños y otras personas que requieren apoyo.

Estas actividades forman parte de la economía del cuidado, un ámbito que la OIT define a partir del trabajo remunerado y no remunerado realizado en los hogares, las instituciones y las organizaciones comunitarias.

Su importancia económica suele quedar menos visible que la de otras actividades productivas. Sin embargo, los servicios de cuidado contribuyen al bienestar de las personas y permiten que otras integrantes de las familias participen en el empleo, la educación y diferentes actividades sociales.

La distribución de estas responsabilidades también presenta una dimensión de género. Históricamente, las mujeres han asumido una parte desproporcionada del trabajo doméstico y de cuidados, tanto en sus hogares como en iniciativas de apoyo comunitario.

Cuando estas tareas se realizan sin remuneración suficiente o sin protección laboral, pueden limitar la autonomía económica de quienes las desempeñan. Por esa razón, mejorar las condiciones de las cuidadoras requiere atender simultáneamente el valor social de su trabajo y sus necesidades como trabajadoras.

El proyecto de Cali se inscribe en el enfoque promovido por la OIT para reconocer, reducir y redistribuir el trabajo de cuidados no remunerado, así como mejorar la remuneración y la representación de quienes trabajan en este sector.

En marzo de 2026, la organización publicó una nota técnica sobre el trabajo decente y la seguridad social en la institucionalización del cuidado. El documento examinó la necesidad de desarrollar sistemas sostenibles que protejan tanto a las personas que reciben atención como a quienes la proporcionan.

Desde esa perspectiva, las organizaciones comunitarias desempeñan un papel importante, pero su labor no debería depender exclusivamente del esfuerzo individual de las mujeres ni sustituir las responsabilidades públicas en materia de cuidados y protección social.

El acuerdo entre Asturias y la OIT busca contribuir al fortalecimiento de las organizaciones seleccionadas. No obstante, todavía no se han publicado resultados que permitan determinar si la iniciativa ha mejorado los ingresos, la cobertura social o las condiciones laborales de sus integrantes.

La experiencia de Cali ofrece una oportunidad para examinar cómo la cooperación internacional puede apoyar el trabajo comunitario de cuidados. Su alcance dependerá de las medidas que se implementen y de la capacidad para convertir ese apoyo en mejoras verificables para las mujeres que sostienen a diario estos servicios.

Referencias

Organización Internacional del Trabajo. (2026, 1 de octubre). Asturias y la OIT impulsan un proyecto para mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres cuidadoras en Colombia. https://www.ilo.org/es/resource/noticias/asturias-y-la-oit-impulsan-un-proyecto-para-mejorar-el-trabajo-de-mujeres

Organización Internacional del Trabajo. (2026, 3 de marzo). Cuidado, trabajo decente y seguridad social: la OIT analiza claves para construir sistemas integrales y sostenibles. https://www.ilo.org/es/resource/noticias/cuidado-trabajo-decente-y-seguridad-social-oit-analiza-claves-para

Organización Internacional del Trabajo. (s. f.). Economía del cuidado. https://www.ilo.org/es/temas/la-economia-de-los-cuidados