La iniciativa, liderada por la Alianza Regional por la Libre Expresión e Información, surge como una respuesta urgente ante un panorama alarmante: según el estudio «Medios Sin Violencias» (2024), el 60% de los medios de la región carecen de protocolos para enfrentar ataques digitales contra sus periodistas.

En un esfuerzo por salvaguardar la libertad de prensa y la integridad de las comunicadoras, la UNESCO, a través de su Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC), ha puesto en marcha un proyecto regional estratégico para combatir la violencia de género en línea en América Latina y el Caribe.

La violencia en entornos digitales no es solo un ataque personal; es una herramienta de censura que empobrece el debate público.

El proyecto se centra en transformar los medios «desde adentro», trabajando en cuatro etapas clave: diagnóstico, capacitación, recomendaciones y acompañamiento.

Foco en poblaciones vulnerables

Un distintivo de este programa es su enfoque en periodistas en situación de exilio o de desplazamiento forzado.

Este grupo enfrenta riesgos duplicados al carecer de redes de protección física y al ser un blanco fácil de campañas de estigmatización transfronterizas.

«Fortalecer la seguridad de las periodistas no es solo una cuestión de derechos individuales, sino un requisito fundamental para construir sociedades más democráticas», señala el comunicado del organismo.

Con el respaldo de herramientas previamente validadas, la iniciativa busca que los medios de comunicación dejen de ser espectadores y se conviertan en entornos laborales seguros.

El objetivo final es garantizar que el entorno digital sea un espacio en el que las mujeres puedan ejercer el periodismo sin temor a represalias, promoviendo así una pluralidad informativa real en toda la región.

Fuente: UNESCO / Redacción propia