Una investigación con microorganismos de la Antártida dio origen en Uruguay a Polymera, una empresa biotecnológica que desarrolla materiales superabsorbentes biodegradables para sustituir polímeros derivados del petróleo. Al frente de la compañía está Eloísa Arrarte, científica y docente de la Universidad de la República, quien, junto con Carmina Reyes y un equipo multidisciplinario, convirtió un hallazgo de laboratorio en una tecnología con posibilidades de ingresar a la industria mundial de productos de higiene.
Un pañal, una toalla sanitaria y un producto para la incontinencia comparten un componente que pocas personas conocen. Entre ellos existe un material capaz de absorber grandes cantidades de líquido y retenerlo. Buena parte de esos superabsorbentes son polímeros sintéticos derivados del petróleo que persisten tras el descarte del producto.
En Uruguay, una investigación sobre una bacteria procedente de la Antártida abrió la posibilidad de fabricar ese componente de otra manera.
Eloísa Arrarte y Carmina Reyes, docentes e investigadoras vinculadas a la Facultad de Química de la Universidad de la República, estudiaban, junto con otros especialistas, las propiedades de microorganismos adaptados a condiciones ambientales extremas. Una bacteria antártica produjo un biopolímero con una característica especialmente atractiva para la industria: podía absorber y retener cantidades de agua extraordinariamente superiores a su propio peso.
La investigación dejó entonces de plantear solamente una pregunta científica. Apareció otra, de carácter empresarial: ¿podía aquel material producido por una bacteria competir con los superabsorbentes petroquímicos utilizados industrialmente?
De esa transición nació Polymera. Arrarte y Reyes, junto con Humberto González y otros integrantes del equipo fundador, comenzaron a desarrollar una empresa biotecnológica orientada a transformar el conocimiento acumulado en el laboratorio en materiales fabricables a escala. La Agencia Nacional de Desarrollo de Uruguay identifica a Polymera como un emprendimiento de base científico-tecnológica dedicado al desarrollo de superabsorbentes sostenibles a partir de biopolímeros producidos por bacterias antárticas.
La tecnología ha evolucionado hasta dar lugar a un primer producto denominado ChimeraSAP, un superabsorbente biobasado y biodegradable concebido para sustituir materiales sintéticos empleados en pañales, toallas sanitarias y productos para la incontinencia. La documentación científica presentada en Uruguay en 2025 describe a Polymera como una empresa que busca desarrollar una nueva generación de materiales sostenibles capaces de reemplazar los polímeros petroquímicos.
El desafío no consiste únicamente en fabricar algo biodegradable. Para entrar en una cadena industrial, un nuevo material necesita absorber adecuadamente, producirse de forma estable y competir en precio con una tecnología ampliamente utilizada. Ese requisito económico explica una parte importante del trabajo de Polymera.
BID Lab señala que su propuesta busca reducir la huella plástica de los productos de higiene hasta un 50 % sin comprometer el rendimiento ni los costes. La empresa, por su parte, plantea que sus biomateriales deben competir en términos de calidad, rendimiento y precio para que la sustitución de las materias primas fósiles resulte viable a escala industrial.
Ahí aparece la dimensión empresarial del proyecto: Polymera no pretende fabricar pañales ni compresas sanitarias para venderlos directamente a las consumidoras. Su modelo se orienta a las empresas que ya producen esos artículos y requieren materias primas. La innovación se encuentra, por tanto, en un punto anterior de la cadena de valor: desarrollar un componente biotecnológico que pueda incorporarse a productos fabricados en masa.
Ese posicionamiento convierte a un microorganismo antártico en el origen potencial de una tecnología industrial.
Eloísa Arrarte ocupa actualmente la dirección ejecutiva de la compañía. Su trayectoria une investigación, docencia y gestión empresarial, una combinación especialmente relevante en las compañías de base científica. El conocimiento generado en una universidad puede producir publicaciones y nuevas líneas de investigación; convertirlo en empresa exige, además, definir un producto, demostrar que puede fabricarse, encontrar clientes, formar un equipo, proteger el conocimiento y conseguir capital para escalar.
Carmina Reyes ha recorrido una trayectoria igualmente vinculada a la ciencia aplicada. Ingeniera química formada inicialmente en México, continuó sus estudios en Canadá y, posteriormente, se trasladó a Uruguay para realizar su doctorado. Su experiencia en investigación de biopolímeros forma parte del conocimiento científico en el que se construyó la compañía.
El equipo recibió en 2024 una inversión de GRIDX, una organización especializada en la creación y financiación de empresas de base científica en América Latina. Ese mismo año, Polymera ganó la categoría Idea en la final uruguaya de la Entrepreneurship World Cup y posteriormente avanzó hasta la final internacional, celebrada en Arabia Saudí. La Agencia Nacional de Desarrollo destacó el proyecto entre los emprendimientos tecnológicos seleccionados para representar a Uruguay.
Durante 2025, la empresa continuó avanzando desde la validación científica hacia la construcción empresarial. El Parque Científico y Tecnológico de Pando informó que Polymera participó en un programa especializado para empresas biotecnológicas con dos objetivos concretos: consolidar su equipo y cerrar sus primeros acuerdos comerciales.
Ese paso resulta decisivo. Una tecnología puede funcionar en el laboratorio y no convertirse nunca en una industria. La creación de valor económico ocurre cuando el conocimiento se transforma en procesos reproducibles, productos, contratos y capacidad de producción.
El reconocimiento regional llegó ese mismo año. Polymera fue una de las cinco empresas seleccionadas como ganadoras de WeXchange Women STEMpreneurs 2025, la iniciativa de BID Lab para emprendimientos tecnológicos liderados por mujeres en América Latina y el Caribe. La convocatoria recibió más de 400 solicitudes procedentes de 35 países y permitió a las empresas seleccionadas presentar sus proyectos ante inversores de capital riesgo y actores del ecosistema regional de innovación.
Arrarte representó a Polymera en ese proceso. BID Lab recogió después una frase suya que resume bien la evolución del proyecto: una idea nacida en un laboratorio uruguayo podía llegar a transformar una industria.
La afirmación todavía pertenece al terreno de la posibilidad. Polymera se encuentra en una etapa de desarrollo empresarial y no corresponde presentar su material como sustituto ya adoptado masivamente por la industria. Su capacidad para alcanzar la producción comercial a gran escala deberá demostrarse mediante los siguientes pasos tecnológicos y empresariales.
Lo que ya ha ocurrido tiene otro valor. Un conocimiento desarrollado en Uruguay permitió identificar una propiedad singular de una bacteria antártica; ese descubrimiento se transformó en un material; ese material dio origen a una empresa; y la empresa comenzó a atraer inversión, a competir internacionalmente y a buscar sus primeros clientes.
En esa cadena, Eloísa Arrarte y Carmina Reyes representan un perfil de liderazgo femenino particularmente valioso para las economías latinoamericanas: mujeres que no solo participan en industrias tecnológicas, sino que también convierten el conocimiento científico en nuevos activos empresariales.
Polymera nació al observar una bacteria al microscopio. Su siguiente desafío está fuera del laboratorio: demostrar que una innovación desarrollada en Uruguay puede convertirse en materia prima para una industria global.
Referencias
Agencia Nacional de Desarrollo. (2024). PolyMera, Eolo Pharma y DNAzyme representarán a Uruguay en la Copa Mundial de Emprendimientos. https://www.ande.org.uy/noticias/item/polymera-eolo-pharma-y-dnazyme-representaran-a-uruguay-en-la-copa-mundial-de-emprendimientos.html
Agencia Nacional de Desarrollo. (2025). Eolo Pharma y PolyMera avanzan a la final de la Copa Mundial de Emprendimientos. https://www.ande.org.uy/noticias/item/eolo-pharma-y-polymera-avanzan-a-la-final-de-la-copa-mundial-de-emprendimientos.html
Banco Interamericano de Desarrollo. (2025). BID Lab anuncia a las ganadoras de WeXchange Women STEMpreneurs 2025. https://www.iadb.org/es/noticias/bid-lab-anuncia-las-ganadoras-de-wexchange-women-stempreneurs-2025
BID Lab. (2026). Más allá del pitch: WeXchange, un ecosistema que impulsa el futuro del emprendimiento femenino en la región. https://bidlab.org/es/blog/mas-alla-del-pitch-wexchange-un-ecosistema-que-impulsa-el-futuro-del-emprendimiento-femenino
El País Uruguay. (2024). Una startup uruguaya creó un “superabsorbente” que ofrece una solución sostenible para la industria de la higiene. https://www.elpais.com.uy/sostenible/startup-uruguaya-creo-un-superabsorbente-que-trae-una-solucion-sustentable-para-la-industria-de-la-higiene
Parque Científico y Tecnológico de Pando. (2026). Polymera: consolidar el equipo y alcanzar los primeros acuerdos comerciales. https://pctp.org.uy/pt/categoria/geral/
Presidencia de la República Oriental del Uruguay. (2025). ANII reconoció proyectos que promueven la innovación como motor del desarrollo sostenible. https://www.gub.uy/presidencia/comunicacion/noticias/anii-reconocio-proyectos-promueven-innovacion-motor-desarrollo-sostenible
Uruguay Emprendedor. (2025). Investigaciones aplicadas con impacto productivo: se realizó el Encuentro Nacional en el marco de la Semana Emprendedora Global. https://www.uruguayemprendedor.uy/noticia/investigaciones-aplicadas-con-impacto-productivo-se-realizo-el-encuentro-nacional-en-el-marco-de-la-semana-emprendedora-global/








