Una versión difundida en redes sociales asegura que Betty Boop fue originalmente una mujer negra que posteriormente se volvió blanca. La historia real es diferente: detrás del famoso “boop-oop-a-doop” aparecen varias intérpretes de la era del jazz y, entre ellas, Baby Esther, una niña afroestadounidense cuyo estilo terminó siendo decisivo en un juicio de 1934.

Betty Boop apareció por primera vez en 1930 en Dizzy Dishes, un cortometraje de Fleischer Studios. Todavía no era completamente humana: tenía orejas caídas y nariz de perro porque había sido creada como interés amoroso de Bimbo, uno de los personajes del estudio. Con el tiempo, perdió aquellos rasgos animales; las orejas se transformaron en pendientes y apareció la mujer de cabello negro, ojos enormes y vestido corto, que se convertiría en un símbolo de la animación estadounidense.

No existe evidencia histórica que permita afirmar que Betty Boop fuera originalmente una mujer negra y luego “blanqueada”. Tampoco un tribunal determinó que una mujer negra fuera la verdadera Betty Boop. Esa versión, difundida durante años en internet, mezcla acontecimientos que sí ocurrieron y que conducen a una historia diferente.

Una de sus protagonistas fue Helen Kane, cantante blanca que alcanzó gran popularidad a finales de los años veinte con una voz aguda e infantil y expresiones como «boop-boop-a-doop». Cuando Betty Boop comenzó a hacerse famosa, las semejanzas resultaban evidentes.

En 1932, Kane demandó a Max Fleischer, a Fleischer Studios y a Paramount. Reclamó 250.000 dólares y sostuvo que el personaje había copiado su apariencia, gestos, voz y estilo interpretativo. El litigio obligó entonces a responder una pregunta inesperada: ¿pertenecía realmente a Helen Kane aquella manera de cantar?

La respuesta llevó hasta una niña afroestadounidense llamada Esther Lee Jones, conocida artísticamente como Baby Esther, que había comenzado a actuar siendo muy pequeña y, durante la década de 1920, cantaba, bailaba y utilizaba el scat, una forma de improvisación vocal profundamente vinculada a la tradición del jazz. Entre las expresiones de su repertorio aparecían sonidos semejantes al boop posterior que Kane convirtió en una de sus señas de identidad.

Durante el juicio, el representante de Esther, Lou Bolton, declaró que la niña utilizaba ese estilo antes que Kane y aseguró que la cantante había presenciado una de sus actuaciones en el Everglades Club de Nueva York en 1928. También se presentó ante el tribunal una antigua filmación de Baby Esther cantando.

Esther no fue la única referencia. Artistas negras como Gertrude Saunders y Florence Mills habían utilizado recursos interpretativos similares, mientras que el pianista, compositor y editor afroestadounidense Clarence Williams declaró que empleaba dichas técnicas desde 1915. El juicio terminó por mostrar que aquello que Kane consideraba parte exclusiva de su personaje artístico tenía antecedentes en una tradición interpretativa mucho más amplia.

En mayo de 1934, el tribunal desestimó su reclamación. La sentencia no declaró que Baby Esther fuera Betty Boop ni que Fleischer hubiera copiado directamente a la niña. Determinó que Kane no había demostrado que las características y el estilo que reclamaba fueran exclusivos de ella.

La diferencia es fundamental: Baby Esther no fue “la Betty Boop original”, pero su historia quedó vinculada para siempre al personaje porque ayudó a demostrar que el famoso boop no había comenzado con Helen Kane. Su trayectoria, además, merece ser recuperada por sí misma.

Nacida alrededor de 1919 en Chicago, Esther Lee Jones comenzó a actuar cuando aún era una niña. En 1929 viajó a Europa y alcanzó una considerable notoriedad. Actuó en escenarios como el Moulin Rouge de París y La Scala, compartió escenario con Josephine Baker y se presentó ante miembros de las casas reales europeas. La prensa afroestadounidense siguió una carrera que los grandes medios blancos de Estados Unidos apenas registraron.

Al regresar a su país, actuó como integrante de las Sepia Dolls de Cab Calloway en el Cotton Club de Harlem. Hacia 1934, cuando tendría unos 15 años, desapareció de la vida pública y los registros posteriores sobre ella son escasos.

Décadas después ocurrió una segunda distorsión de su historia. Internet comenzó a presentar a Baby Esther como la mujer negra en quien supuestamente se había basado Betty Boop. Una fotografía de otra mujer circuló durante años, identificada erróneamente como Esther.

PBS llegó a publicar en 2015 que “Esther Jones era la verdadera Betty Boop”. En 2021 retiró el contenido y reconoció que no había podido verificar esa afirmación. Su propia investigación concluyó que no había fundamento para sostener que Max Fleischer hubiera creado a Betty Boop a partir de Baby Esther.

La corrección no elimina la dimensión racial de esta historia; permite entenderla mejor. La cultura que rodeó el nacimiento de Betty Boop se desarrolló durante la era del jazz, cuando formas musicales y expresivas, cultivadas por artistas afroestadounidenses, se incorporaban al entretenimiento comercial. El scat y otras características vocales que llegaron al juicio de 1934 tenían una historia previa a Helen Kane.

Baby Esther no necesita convertirse en una Betty Boop negra para ocupar un lugar en esa historia. Fue una niña afroestadounidense que alcanzó escenarios internacionales en los años veinte y cuya manera de cantar se convirtió en un hecho cuando una famosa artista blanca intentó reclamar ese estilo como propio.

Betty Boop nunca fue Baby Esther, pero detrás de su famoso boop hay una historia oscura que, durante décadas, fue mucho menos conocida que el personaje animado.

Referencias

Fleischer Studios. (s. f.). Baby Esther: Celebrating the life and legacy of Esther Lee Jones. https://fleischerstudios.com/babyesther

Fleischer Studios. (s. f.). Performance style on trial: Helen Kane, Max Fleischer and the battle over booping. https://fleischerstudios.com/performance-style-on-trial

Fleischer Studios. (s. f.). Women make history. https://fleischerstudios.com/women

Sandoval-Palos, R. (2021, 10 de septiembre). Betty Oops. PBS Public Editor. https://www.pbs.org/publiceditor/blogs/pbs-public-editor/betty-oops/