Entre 2000 y 2025, las mujeres recibieron apenas el 12,3 % de los reconocimientos individuales otorgados en las seis categorías del Premio Nobel. La desigualdad es especialmente marcada en física, química y economía, mientras que el prestigio internacional continúa concentrado en instituciones y países del norte desarrollado.

Cada octubre, el Premio Nobel pone bajo la atención internacional descubrimientos científicos, obras literarias y contribuciones a la paz. Recibir uno puede transformar la circulación de un libro, ampliar el reconocimiento de una investigación o dar visibilidad mundial a una causa. Sin embargo, la historia de estos galardones también permite observar quiénes han tenido acceso a las condiciones necesarias para desarrollar una trayectoria reconocida internacionalmente.

Alfred Nobel estableció en su testamento de 1895 cinco premios, a saber: Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz. Las primeras distinciones se otorgaron en 1901. El premio de Ciencias Económicas fue creado posteriormente por el Banco Central de Suecia y comenzó a otorgarse en 1969. Aunque se anuncia y se entrega junto a los Nobel, no formaba parte de la voluntad original de su fundador. 

Para conocer la participación femenina reciente, Revista Petra revisó los registros de las seis categorías entre 2000 y 2025, ambos años incluidos. Durante ese período se otorgaron 308 reconocimientos a personas: 270 a hombres y 38 a mujeres. La participación femenina fue del 12,3 %, frente al 87,7 % masculino. Las organizaciones premiadas en Paz se excluyeron del cálculo porque no corresponde asignarles un género.

Mujeres galardonadas entre 2000 y 2025

Categoría Personas premiadas Mujeres Participación femenina
Física 71 3 4,2 %
Química 68 5 7,4 %
Fisiología o Medicina 63 8 12,7 %
Literatura 26 9 34,6 %
Paz 25 10 40,0 %
Ciencias Económicas 55 3 5,5 %
Total 308 38 12,3 %

Fuente: elaboración de Revista Petra a partir de los registros anuales de NobelPrize.org, 2000-2025. Se cuentan las personas galardonadas por categoría y año, no las ceremonias ni las organizaciones. Porcentajes redondeados a un decimal. 

Las diferencias entre disciplinas son considerables; por ejemplo, en física, únicamente tres de las 71 personas reconocidas en estos años fueron mujeres: Donna Strickland, Andrea Ghez y Anne L’Huillier. Sus investigaciones contribuyeron, respectivamente, al desarrollo de tecnologías láser, al conocimiento de los agujeros negros y al estudio del movimiento de los electrones. El porcentaje de mujeres en esta categoría, 4,2 %, es el menor de los seis. 

Química registró cinco mujeres entre las 68 personas galardonadas, lo que representa el 7,4 %. Entre ellas se encuentran Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, premiadas en 2020 por el desarrollo de un método de edición genética. En fisiología o medicina, ocho de las 63 personas reconocidas fueron mujeres, lo que equivale al 12,7 %. Esta categoría distingue investigaciones que amplían la comprensión del funcionamiento del organismo y de las enfermedades, aunque sus resultados no siempre se traducen de inmediato en tratamientos disponibles. 

La presencia femenina en Ciencias Económicas también es reducida, ya que de las 55 personas premiadas, solo tres fueron mujeres: Elinor Ostrom, Esther Duflo y Claudia Goldin. Sus trabajos examinaron, desde enfoques distintos, la gestión colectiva de recursos, las políticas contra la pobreza y las desigualdades laborales entre mujeres y hombres. El 5,5 % registrado en el período muestra cuánto falta para que la diversidad de trayectorias cuente con una presencia más amplia en este reconocimiento. 

Literatura y Paz presentan otra perspectiva distinta, debido a que 9 de las 26 personas distinguidas en literatura fueron mujeres, lo que representa el 34,6 %. Sus obras provienen de tradiciones y lenguas diversas y contribuyen a la circulación internacional de experiencias históricas, sociales y personales. En Paz, diez de las 25 personas galardonadas fueron mujeres, lo que representa el 40 %. Este reconocimiento puede amplificar el trabajo de quienes defienden derechos, promueven acuerdos o enfrentan diversas formas de violencia. Ninguno de esos porcentajes, por sí solo, permite concluir que las mujeres tienen las mismas oportunidades de publicar, investigar o participar en la vida pública. 

La desigualdad tampoco se limita únicamente al género porque el lugar donde una persona puede estudiar, investigar, publicar y obtener financiación influye en las oportunidades de desarrollar una trayectoria con proyección internacional. Un análisis de Gustavo Simas da Silva y Vânia Ribas Ulbricht, publicado en 2025, encontró que los diez países con mayor número de galardonados concentraron el 72,5 % de los reconocimientos del período 1901-2025. Los autores identificaron, además, un desplazamiento del predominio europeo hacia América del Norte. Esa cifra corresponde a toda la historia de los premios, no solo a los años analizados en nuestra tabla. 

La concentración geográfica obliga a mirar hacia el sur global. En 2004, Wangari Maathai, de Kenia, recibió el Premio Nobel de la Paz por su contribución al desarrollo sostenible, a la democracia y a la paz. En 2015, la científica china Tu Youyou fue reconocida en el campo de la medicina por sus descubrimientos sobre una terapia antipalúdica. La periodista filipina Maria Ressa recibió el Premio Nobel de la Paz en 2021 y la escritora surcoreana Han Kang obtuvo el de Literatura en 2024. Sus trayectorias muestran aportes realizados desde contextos y tradiciones que suelen ocupar menos espacio en los circuitos internacionales de reconocimiento. 

Hablar del sur global requiere, no obstante, una mayor precisión que la de clasificar a las personas únicamente por su lugar de nacimiento. Hay investigadores nacidos en países de ingresos medios o bajos que realizan sus investigaciones en universidades estadounidenses o europeas. Para examinar la distribución del conocimiento, también importa identificar dónde se realizó la investigación, qué instituciones la financiaron y qué posibilidades tuvieron sus autores para acceder a redes científicas y editoriales. Un estudio publicado en Earth System Governance en 2025 encontró que, incluso en la producción académica dedicada al sur global, las instituciones del norte, y especialmente las estadounidenses, mantienen una presencia predominante en la autoría y la financiación. 

La participación femenina en el Premio Nobel ha aumentado respecto de buena parte del siglo XX. Entre 1901 y 2025, la Fundación Nobel registra 68 reconocimientos a mujeres; 38 de ellos corresponden a los últimos 26 años. Es decir, el 55,9 % de todos los reconocimientos femeninos en la historia de los premios se concentró entre 2000 y 2025. El avance es verificable, aunque aún persiste una amplia brecha respecto de los hombres. 

Los Nobel reconocen contribuciones específicas, pero su distribución también refleja la historia de las instituciones que forman, contratan, financian y hacen visibles a quienes producen conocimiento y cultura. Las cifras permiten reconocer los avances de las mujeres sin perder de vista las desigualdades que persisten entre disciplinas y regiones.

Referencias

Fundación Nobel. (2026). The Nobel Foundation: Annual report 2025. https://www.nobelprize.org/uploads/2026/04/annual-report-2025.pdf

Nobel Prize Outreach. (s. f.). All Nobel Prizes. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/lists/all-nobel-prizes/

Nobel Prize Outreach. (s. f.). Nobel Prize facts. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/lists/nobel-prize-facts/

Nobel Prize Outreach. (s. f.). Nobel Prize awarded women. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/lists/nobel-prize-awarded-women/

Simas da Silva, G., & Ribas Ulbricht, V. (2025). A quantitative analysis of geographic, gender and age distribution of Nobel Prize laureates (1901–2025). International Journal of Knowledge Engineering and Management, 14. https://doi.org/10.5007/2316-6517.2025.e109317

Where is the “Global South” located in scientific research? (2025). Earth System Governance, 25, Article 100269. https://doi.org/10.1016/j.esg.2025.100269