Un monitoreo nacional del GMMP 2025 confirma un retroceso crítico en la representación femenina en los medios costarricenses: solo el 23% de las personas que aparecen en las noticias son mujeres, nueve puntos porcentuales menos que en 2020.
La representación de las mujeres en las noticias del país atraviesa uno de sus momentos más críticos en al menos una década. El informe más reciente del Proyecto de Monitoreo Mundial de Medios (GMMP 2025) fue elaborado por el Observatorio de Género y Medios (GEMA) con base en el análisis de más de 240 piezas periodísticas. Revela que las mujeres representan apenas el 23% de las personas sujetas a la cobertura informativa nacional o de sus fuentes.
El dato no solo confirma la persistencia de la desigualdad, sino que también evidencia un retroceso. En 2020, la presencia femenina alcanzaba el 32%. Esto implica una caída de 9 puntos porcentuales en 5 años y el nivel más bajo registrado en 15 años de monitoreo en el país.
La brecha se mantiene en todos los formatos mediáticos. En prensa escrita, la participación de mujeres como sujetas o fuentes desciende a 19%; en radio alcanza el 24,5%; en televisión, el 31,7%; y en medios digitales, el 38,2%. Aunque estos últimos presentan cifras relativamente más altas, el informe advierte que no representan un cambio estructural en la forma en que se construyen las narrativas informativas.
En paralelo, la participación de mujeres como reporteras y presentadoras ronda el 31%, con variaciones mínimas entre plataformas. Sin embargo, esta mayor presencia en roles visibles no se traduce en una cobertura más equitativa. Por el contrario, los contenidos continúan reproduciendo jerarquías tradicionales de poder y estereotipos de género.
El análisis cualitativo del GMMP muestra que la desigualdad no es únicamente numérica, sino también simbólica. Las mujeres aparecen principalmente en roles asociados a la experiencia personal o la afectación directa: víctimas, testigos o cuidadoras. En contraste, los hombres dominan los espacios de vocería, análisis y autoridad. Solo entre el 20% y el 24% de las personas expertas o comentaristas citadas en las noticias son mujeres, mientras que los hombres concentran cerca del 80% de esas intervenciones.
Esta distribución se reproduce en la agenda informativa. Los temas que concentran mayor cobertura —política y gobierno (23,6%), sociedad y asuntos legales (20,6%) y deportes (14,5%)— continúan siendo espacios en los que predominan las voces masculinas. En contraste, asuntos como la violencia de género apenas representan el 3,7% de las noticias, mientras que la cultura y el arte no superan el 1,2% del total.
Incluso cuando las mujeres aparecen en la cobertura, su representación se sigue limitando. En las noticias sobre política, los hombres duplican su presencia respecto de las mujeres y en economía la brecha es aún mayor. En el ámbito deportivo, la desigualdad alcanza niveles extremos: el 97% de las personas mencionadas son hombres.
El informe también identifica una ausencia sistemática de enfoque de género en la práctica periodística. En temas como el crimen, la economía y el deporte, la totalidad de las coberturas analizadas omite cualquier referencia a las desigualdades estructurales entre hombres y mujeres. Incluso en las noticias sobre violencia de género, solo la mitad incorpora este enfoque, lo que limita la comprensión del fenómeno más allá del hecho puntual.
Otro de los hallazgos relevantes es la diferencia en el tratamiento informativo según el sexo de las personas mencionadas. En las noticias sobre gobierno, el 50% de las mujeres aparece sin que se consigne su ocupación o credencial profesional, frente a solo un 9% en el caso de los hombres, lo que evidencia una brecha en el reconocimiento de autoridad y legitimidad pública.
El monitoreo del 6 de mayo de 2025, día en que se realizó el levantamiento de datos, permite observar cómo estos patrones se concretan en la práctica cotidiana. En televisión, por ejemplo, la cobertura de sucesos policiales ocupa un lugar central, en la que las mujeres se representan principalmente como víctimas o familiares. En la prensa escrita, los titulares siguen centrados en figuras masculinas, mientras que la presencia de expertas sigue siendo limitada.
El informe concluye que el sistema mediático costarricense se mantiene fuertemente masculinizado, tanto en la selección de fuentes como en la construcción de la agenda informativa. La predominancia de voces masculinas, sumada a la escasa integración de perspectivas de género, limita la pluralidad informativa y reduce la capacidad del periodismo para reflejar de manera integral la realidad social.
A nivel estructural, los resultados apuntan a la necesidad de fortalecer las políticas editoriales con enfoque de género, promover procesos de alfabetización mediática y generar mecanismos de seguimiento permanente de la representación de las mujeres en los medios.
Treinta años después del inicio del monitoreo global, los datos de Costa Rica muestran que la igualdad en la representación mediática sigue siendo una meta pendiente. La disminución de la presencia femenina no solo refleja una brecha de visibilidad, sino también una limitación de la diversidad de voces que configuran la opinión pública y el debate democrático en el país.
Referencias:
Observatorio de Género y Medios (GEMA). (2025). Informe para la prensa: Resultados del GMMP Costa Rica 2025.
Proyecto de Monitoreo Mundial de Medios (GMMP) en Costa Rica. (2025). Informe nacional de Costa Rica.








