La exclusión del personal femenino durante una visita a la Torre Eiffel plantea una cuestión que trasciende el incidente: hasta dónde puede llegar la adaptación de las instituciones a las prácticas religiosas cuando estas restringen los derechos humanos más fundamentales.

La libertad religiosa protege el derecho de las personas a profesar sus creencias, practicarlas y organizar su vida conforme a ellas. Sin embargo, cuando una institución acepta que esas prácticas determinen quién puede trabajar, circular o permanecer en un espacio público, el asunto deja de pertenecer únicamente al ámbito de la fe y pasa a tener consecuencias para los derechos de terceros. La sustitución de trabajadoras por hombres durante una visita religiosa a la Torre Eiffel ilustra ese conflicto.

Según informó BBC News, una delegación vinculada al movimiento hindú Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS) visitó el monumento parisino y, durante el recorrido, empleadas fueron apartadas de sus puestos y se les dio instrucciones de no transitar por determinadas áreas. La representante sindical, Diane Davoine, señaló que las mujeres se sintieron humilladas. La protesta del personal provocó el cierre de la torre y la empresa administradora anunció una investigación interna.

El aspecto más relevante no es que una comunidad mantenga prácticas de separación entre hombres y mujeres en sus espacios religiosos, sino que esas condiciones se hayan trasladado a un lugar de trabajo ajeno a la organización. Las mujeres no participaban en ninguna ceremonia ni habían aceptado voluntariamente las normas del grupo visitante. Cumplían funciones laborales en un monumento abierto al público y fueron desplazadas por razón de su sexo.

La distinción es fundamental para comprender los límites de la libertad religiosa. El artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reconoce la libertad de pensamiento, conciencia y religión, pero establece que la manifestación de las creencias puede estar sujeta a limitaciones necesarias para proteger los derechos y libertades fundamentales de las demás personas. El mismo tratado garantiza la igualdad ante la ley y la protección contra la discriminación por motivos de sexo.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) obliga a los Estados a adoptar medidas para eliminar la discriminación en el empleo y asegurar la igualdad de oportunidades y de condiciones laborales. Desde esa perspectiva, una adaptación institucional no puede evaluarse únicamente por la satisfacción de quienes la solicitan; también debe considerarse si impone restricciones, desventajas o exclusiones a otras personas.

En el caso de la Torre Eiffel, la administración reconoció que las condiciones impuestas al personal femenino eran incompatibles con sus valores y con los principios de igualdad. Ariel Weil, presidente de la empresa gestora, calificó el incidente de “totalmente impactante e inaceptable” y anunció una investigación para determinar responsabilidades. BAPS, por su parte, pidió disculpas por los inconvenientes causados y reafirmó su compromiso con el respeto mutuo.

La responsabilidad institucional merece especial atención. Las organizaciones religiosas pueden solicitar condiciones para sus actividades, pero corresponde a quienes administran los espacios públicos determinar si dichas solicitudes son compatibles con los derechos de las personas que trabajan o utilizan esos espacios. Aceptar una petición sin examinar sus efectos puede convertir una práctica particular en una regla que otras personas quedan obligadas a cumplir.

Este problema no es exclusivo de una religión ni de una región. Distintas tradiciones religiosas han impuesto históricamente restricciones a la participación de las mujeres en ceremonias, espacios de culto, cargos de autoridad o actividades comunitarias. Algunas comunidades han revisado esas prácticas, mientras que otras las mantienen. El análisis de derechos humanos exige distinguir entre la autonomía de las organizaciones religiosas y la imposición de sus normas a personas ajenas a ellas.

También resulta necesario evitar que la defensa de la igualdad se utilice para estigmatizar a comunidades religiosas o migrantes. La crítica debe dirigirse a la práctica discriminatoria y a las decisiones institucionales que la hicieron posible, no a la identidad cultural de quienes profesan una determinada fe. Las mujeres pertenecientes a esas comunidades tampoco constituyen un grupo homogéneo: algunas defienden sus tradiciones, otras cuestionan determinadas restricciones y muchas participan activamente en procesos de transformación religiosa.

La igualdad de género y la libertad religiosa no tienen por qué entenderse como derechos permanentemente enfrentados. La convivencia democrática requiere proteger ambas libertades y establecer límites cuando el ejercicio de una de ellas afecta los derechos de terceros. Una institución puede facilitar una visita religiosa, ofrecer información o adaptar horarios sin que ello implique la exclusión de las mujeres de sus funciones.

La investigación anunciada en París deberá esclarecer cómo se autorizó la medida y qué mecanismos pueden impedir que se repita. Más allá de ese resultado, el episodio recuerda que la igualdad también se pone a prueba en decisiones administrativas aparentemente menores: quién atiende una visita, quién puede permanecer en un espacio y qué condiciones se aceptan para satisfacer a determinados grupos. En esas decisiones se define si los derechos de las mujeres son una garantía efectiva o una condición negociable.

Referencias

Naciones Unidas. (1966). Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. https://www.ohchr.org/es/instruments-mechanisms/instruments/international-covenant-civil-and-political-rights

Naciones Unidas. (1979). Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. https://www.ohchr.org/es/instruments-mechanisms/instruments/convention-elimination-all-forms-discrimination-against-women

Sales, D., & Swaby, M. (2026, 8 de septiembre). Abren una investigación tras la sustitución del personal femenino de la Torre Eiffel por hombres durante una visita religiosa. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cpd0jvvy08lo