La creciente visibilidad de la terapia hormonal ha transformado la forma de abordar la menopausia. Sin embargo, millones de mujeres con antecedentes de cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares y otras condiciones médicas siguen enfrentando síntomas intensos sin poder acceder al tratamiento que muchas consideran el más eficaz para aliviar dichos síntomas.
Cybele Maylone escucha hablar con frecuencia sobre terapia hormonal. Amigas que recuperaron el sueño, mujeres que dejaron atrás los sofocos y testimonios que circulan diariamente en redes sociales forman parte de una conversación que parece estar en todas partes. A sus 46 años, conoce bien esos relatos, pero sabe que no forman parte de sus opciones.
En 2023 recibió un diagnóstico de cáncer de mama sensible a estrógenos. Desde entonces utiliza medicamentos destinados a reducir el riesgo de recurrencia de la enfermedad. La terapia hormonal utilizada para aliviar los síntomas de la menopausia está contraindicada en su caso, una situación que comparte con millones de mujeres en distintos países.
El reportaje publicado por The New York Times recoge testimonios de mujeres que observan cómo la terapia hormonal se ha convertido en una alternativa cada vez más visible para enfrentar la menopausia, mientras ellas continúan lidiando con sofocos, alteraciones del sueño, fatiga y dificultades de concentración, sin acceso a dicho tratamiento.
Aunque el cáncer de mama es una de las razones más conocidas para evitar la terapia hormonal, no es la única. Determinados tipos de cáncer ginecológico, algunos trastornos de coagulación, enfermedades hepáticas graves y ciertas condiciones cardiovasculares también pueden limitar o impedir su uso.
La situación genera una frustración que aparece de forma recurrente en los testimonios. Muchas mujeres describen la sensación de observar, desde la distancia, una conversación que promete alivio, mientras ellas deben explorar alternativas menos conocidas o de resultados más variables.
Rebecca Hastings, también de 46 años, no puede utilizar terapia hormonal debido a una mutación genética que aumenta su riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos. Durante una conversación con otra mujer que atravesaba la menopausia, escuchó cómo el tratamiento había transformado por completo su calidad de vida tras años de síntomas. La experiencia le recordó que la realidad de esta etapa no es la misma para todas.
La menopausia afecta a las mujeres de distintas formas, pero las dificultades para acceder a determinados tratamientos suelen recibir menos atención que los beneficios asociados a estos. Especialistas consultados por diversos medios internacionales han señalado que existe una necesidad creciente de ampliar la investigación sobre alternativas seguras y eficaces para quienes no pueden recurrir a terapias hormonales.
El interés renovado por la menopausia ha contribuido a romper silencios históricos en torno a la salud femenina. Sin embargo, las experiencias recogidas por The New York Times muestran que parte de esa conversación sigue dejando fuera a quienes enfrentan mayores limitaciones terapéuticas.
Mientras otras mujeres encuentran alivio con tratamientos hormonales, Maylone sigue buscando formas de manejar sus síntomas según su historial médico. La diferencia no está en la intensidad de lo que experimenta, sino en las opciones disponibles para enfrentarlo.
Referencias
Krieger, L. (2026, 16 de junio). Millions of women are left out of menopause hormone therapy—The New York Times.
National Cancer Institute. (2024). Menopausal hormone therapy and cancer risk. https://www.cancer.gov
Breastcancer.org. (2025). Menopause symptoms and hormone therapy after breast cancer. https://www.breastcancer.org








