En el Mes del Ahorro, BAC destaca que este hábito forma parte de la planificación financiera. Mantener disponibles los recursos, revisar las deudas y conocer las alternativas de inversión permite decidir cómo utilizar los ahorros de acuerdo con las necesidades y posibilidades de cada persona.

Ahorrar permite afrontar imprevistos, reducir la dependencia del crédito y disponer de recursos para cumplir objetivos personales o familiares. Cuando una persona alcanza este objetivo financiero, surge una nueva decisión: determinar cómo utilizar esos recursos sin comprometer su estabilidad económica.

La decisión dependerá de la situación de cada persona. Pero siempre deben tenerse en cuenta ciertas prácticas que permiten una buena gestión de los ahorros, como mantener el dinero disponible, utilizar una parte para cancelar deudas o invertirlo. Todas estas son decisiones en las que hay que considerar los objetivos financieros, las necesidades de liquidez, el plazo durante el cual pueden mantenerse los recursos invertidos y el nivel de riesgo que cada persona está dispuesta a asumir.

“Antes de decidir el destino de los ahorros, conviene revisar cuánto dinero debe mantenerse disponible para cubrir gastos esenciales e imprevistos. Destinar la totalidad de los recursos al pago de una deuda o a una inversión puede dejar a una persona o familia sin capacidad de respuesta ante una enfermedad, una reparación urgente o la pérdida temporal de ingresos”, aconseja Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas de BAC.

Priorizar necesidades

Una vez realizado el ejercicio de identificación de los gastos de emergencia, también pueden examinarse las obligaciones crediticias. BAC plantea dos estrategias que pueden ayudar a organizar sus pagos.

La primera consiste en priorizar las deudas con tasas de interés más altas. Este método permite reducir el coste financiero de las obligaciones, especialmente cuando los intereses representan una parte considerable de las cuotas mensuales.

La segunda es el método conocido como «bola de nieve», mediante el cual se cancelan primero las deudas de menor saldo. Conforme se libera el dinero destinado a esas cuotas, puede utilizarse para amortizar las obligaciones restantes.

Ambas estrategias requieren conocer el saldo pendiente, el tipo de interés, el plazo y las condiciones de cada crédito. Antes de realizar pagos extraordinarios, totales o parciales, es importante revisar cómo esa decisión afectará las obligaciones pendientes y el dinero disponible en los próximos meses.

Utilizar una parte del ahorro para reducir deudas puede resultar conveniente, pero la decisión debe considerar las necesidades inmediatas del hogar. Cancelar una obligación y quedarse sin recursos para cubrir gastos indispensables podría obligar a recurrir de nuevo al crédito.

¿Cuándo pensar en invertir?

Para quienes mantienen sus deudas bajo control, disponen de una reserva para imprevistos y cuentan con dinero que no necesitarán de inmediato, la inversión representa otra posibilidad.

BAC ofrece fondos de inversión con distintos niveles de liquidez, riesgo y horizonte temporal. Los fondos de mercado monetario están orientados principalmente al corto plazo y ofrecen alta liquidez, mientras que los fondos de renta fija invierten en instrumentos como los bonos.

La entidad dispone, además, de fondos de renta variable que participan en mercados internacionales mediante acciones y de fondos mixtos que combinan instrumentos de renta fija y variable. Algunas de estas alternativas realizan sus inversiones en dólares estadounidenses.

La elección debe considerar cuánto tiempo puede mantenerse el dinero invertido y qué variaciones en su valor está en condiciones de asumir cada persona. Los rendimientos no son iguales para todos los productos y pueden variar según las condiciones del mercado.

Diversificar permite distribuir los recursos entre distintos activos y reducir la exposición que implica concentrar todo el capital en una sola inversión. Sin embargo, esta práctica no elimina los riesgos ni garantiza rendimientos.

Otra alternativa son los certificados de depósito a plazo, mediante los cuales el dinero se mantiene durante un período determinado bajo las condiciones pactadas con la entidad financiera. Antes de contratarlos, conviene conocer la tasa aplicable, el plazo, la moneda y las condiciones para disponer de los recursos antes del vencimiento.

Independientemente del producto elegido, siempre se debe considerar cuándo se necesitará el dinero. La educación financiera permite comprender estas condiciones antes de adquirir un producto o modificar la distribución de los recursos. 

BAC cuenta con la plataforma Finanzas Positivas y con un Programa de Salud Financiera que ofrece charlas, talleres, cursos y asesoramiento para acompañar a las personas hacia unas finanzas más saludables.

Fuente: BAC, información institucional sobre ahorro, gestión de deudas, alternativas de inversión y educación financiera.