No llevaban escobas ni sombreros puntiagudos, sino que surcaban los cielos en frágiles aviones para combatir al ejército nazi. Fueron jóvenes soviéticas que realizaron más de 23.000 misiones durante la Segunda Guerra Mundial y se ganaron el temido nombre de «Las Brujas de la Noche». Su historia es un homenaje a la valentía, la sororidad y la determinación de mujeres que desafiaron los límites impuestos a su género.
Marilyn Batista Márquez
Hoy, 31 de octubre, día en que se celebra la Noche de Brujas, quiero recordar a un grupo de extraordinarias mujeres que fueron llamadas “Las Brujas de la Noche”, pero no se desplazaban en escobas ni llevaban sombreros de copa puntiaguda y de ala ancha, sino que volaban en aviones biplano Polikarpov Po-2, con “bomber”, el gorro ruso de piloto aviador.
Se trata del regimiento soviético de aviación de bombardeo nocturno, el escuadrón 588, integrado únicamente por mujeres, activo desde 1942 durante la Segunda Guerra Mundial.
Esta unidad de bombardeo fue creada por una “bruja suprema”, la coronel Marina Raskova. Ella ejerció presión sobre Stalin para la emisión, el 8 de octubre de 1941, de la orden que permitió desplegar tres unidades aéreas femeninas, entre ellas el regimiento 588, formado completamente por mujeres voluntarias, la mayoría menores de veinte años de edad. La líder de este regimiento fue otra bruja, la mayor Yevdokía Bershánskaya.
La batalla del regimiento 588 se caracterizó por los combates aéreos entre la Fuerza Aérea Soviética y la Luftwaffe, la fuerza aérea de la Wehrmacht alemana en la época nazi, cuyo objetivo era apoyar las acciones bélicas de Hitler en toda Europa.
Cabe destacar que el avión utilizado para realizar las misiones —fabricado originalmente para fumigar— podía llevar solo dos bombas y dos pasajeros, y carecía de paracaídas debido a sus limitaciones de peso, pero las pilotos demostraron una habilidad excepcional para manejarlo.
Fueron «Las Brujas de la Noche», las que el 8 de febrero de 1943 —bajo el nuevo nombre de Regimiento de Bombarderos Nocturnos de la Guardia— lograron detener la ofensiva alemana con duros combates e importantes bajas, en la denominada Batalla del cruce del Kubán, lo que le concedió al grupo el nombre honorífico de “Taman”, por su destacada actuación durante los combates aéreos en la península de Tamán, que fue ocupada por las tropas alemanas en 1942 y recuperada por el Ejército Rojo en 1943.
Destaca National Geographic, en la serie Mujeres en Guerra, que durante la Segunda Guerra Mundial «Las Brujas de la Noche» alcanzó 40 tripulaciones (cada una formada por dos aviadoras), que en conjunto realizaron más de 23.000 vuelos de combate y descargaron 3.000 toneladas de bombas.
Sin embargo, el arma más mortífera de estas fuerzas militares fue el hostigamiento mediante bombardeos nocturnos contra los campamentos donde el ejército alemán se encontraba descansando, lo que producía en los soldados un efecto psicológico de inseguridad.
Cuentan que los alemanes las llamaron brujas porque pensaban que tomaban alguna poción que les hacía tener una visión nocturna perfecta y porque comparaban el susurro del motor con el de un palo de escoba surcando el cielo.
Desde su creación, cada piloto ha volado más de 800 misiones hasta que terminó la guerra. Irina Fiódorovna Sebrova, comandante de vuelo (una bruja suprema), recibió en 1945 el título de Héroe de la Unión Soviética por sus primeras 825 misiones de bombardeo, que al final de la guerra totalizaron más de 1000 salidas. Otras 23 “brujas camaradas” también obtuvieron el título de Héroe de la Unión Soviética; 30 de sus miembros murieron durante el combate. Fue la unidad femenina más condecorada de las fuerzas del Ejército Rojo.
Aunque los nazis fueron quienes las bautizaron con el nombre de «Las Brujas de la Noche», la historia registra que los franceses las denominaron «Hechiceras de la Noche» y sus compatriotas, los soviéticos, las llamaron «hermanitas».
Mujeres sororas, solidarias, fuertes, valientes, empoderadas, hermanas… así me gustaría que recordaran —aunque sea en un día como hoy— a muchas de las llamadas brujas a lo largo de la historia de la humanidad.
*Imagen con fines ilustrativos.








