Un balance regional, elaborado a partir de datos de la CEPAL y del Observatorio Latinoamericano del Feminicidio, muestra que la violencia extrema contra las mujeres continúa siendo uno de los principales desafíos para América Latina. Aunque la mayoría de los países ha fortalecido su legislación, las organizaciones especializadas advierten que la prevención, la investigación y el acceso a la justicia siguen siendo las principales deudas pendientes de la región.

En América Latina y el Caribe, ser mujer continúa representando un factor de riesgo frente a una de las expresiones más extremas de la violencia basada en género. Durante los últimos cinco años, la región registró 19.254 feminicidios, lo que equivale a 11 mujeres asesinadas cada día, o una cada dos horas, según cifras del Observatorio de Igualdad de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), recopiladas por el Observatorio Latinoamericano del Feminicidio. 

Más allá de la magnitud de las cifras, especialistas y organizaciones feministas coinciden en que el feminicidio constituye el resultado más extremo de un continuo de violencias que comienza mucho antes del asesinato. La violencia psicológica, económica, sexual, patrimonial y doméstica forma parte de un fenómeno estructural que continúa afectando a millones de mujeres en la región.

Los datos muestran, además, importantes diferencias entre los países. De acuerdo con la CEPAL y ONU Mujeres, 14 de los 25 países con las tasas más altas de feminicidio del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe. Honduras, Guatemala y República Dominicana encabezan las tasas relativas, mientras que Brasil y México concentran el mayor número absoluto de casos debido a su tamaño de población. 

El informe advierte que estas cifras probablemente sean superiores debido al subregistro existente. El temor a denunciar, la falta de confianza en las instituciones, las dificultades para tipificar correctamente los feminicidios y las diferencias entre los sistemas estadísticos nacionales impiden conocer la dimensión real del problema. 

Otro de los hallazgos confirma que el mayor peligro para muchas mujeres sigue residiendo en los espacios más cercanos. El 42 % de los feminicidios son cometidos por parejas o exparejas, mientras que las mujeres de entre 21 y 30 años concentran la mayor proporción de víctimas. 

Más leyes, pero resultados insuficientes

Durante las últimas dos décadas, la mayoría de los países latinoamericanos ha incorporado el delito de feminicidio a su legislación y endurecido las penas para quienes lo cometen. Sin embargo, las organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres sostienen que las reformas penales, por sí solas, no han logrado reducir la violencia.

El análisis regional señala que la impunidad supera el 90 % en numerosos casos, lo que limita el efecto disuasorio de las sanciones y profundiza la desconfianza de las víctimas en los sistemas de justicia. 

Diversas organizaciones especializadas sostienen que el desafío no consiste únicamente en aumentar las condenas, sino en fortalecer la investigación criminal, garantizar medidas de protección oportunas, mejorar la atención integral a las víctimas y desarrollar políticas públicas orientadas a prevenir la violencia desde edades tempranas. 

Un desafío regional

La CEPAL ha señalado en reiteradas ocasiones que el feminicidio constituye uno de los indicadores más graves de la desigualdad de género en América Latina. Su persistencia refleja no solo la violencia ejercida contra las mujeres, sino también las limitaciones institucionales para garantizar su derecho a vivir libres de violencia.

Frente a este panorama, organismos internacionales coinciden en que la respuesta requiere un enfoque integral que articule educación, prevención, acceso a la justicia, protección social, producción de estadísticas confiables y el fortalecimiento de los mecanismos de atención a las víctimas.

Reducir los feminicidios implica, además, abordar las múltiples formas de violencia que los preceden y reconocer que la seguridad de las mujeres constituye un componente esencial del desarrollo democrático y del ejercicio pleno de los derechos humanos en América Latina.

Referencias

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2025). Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe: feminicidio o feminicidio íntimo. https://oig.cepal.org/es/indicadores/feminicidio

Comisión Económica para América Latina y el Caribe & ONU Mujeres. (2025). Feminicidio. Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe. https://oig.cepal.org/es

Observatorio Latinoamericano del Feminicidio. (2026). Resumen regional sobre feminicidios en América Latina y el Caribe 2026. Observatorio Latinoamericano del Feminicidio.

Redacción FM. (2026, 25 de julio). En América Latina, una mujer es asesinada cada dos horas. Al Momento MX. https://almomento.mx/en-america-latina-es-asesinada-una-mujer-cada-dos-horas/ 

SEMlac. (2026). Resumen elaborado a partir del Observatorio Latinoamericano del Feminicidio y de los datos del Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL. Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe.