Teresa Miranda es lideresa de La Campanera, una colonia de El Salvador marcada por décadas de violencia, hoy dedica su trabajo comunitario al bienestar de la niñez y la juventud de ese mismo barrio que, de niña, la mantuvo encerrada por miedo.

En ciudades de toda América Latina, buena parte del trabajo que sostiene la vida cotidiana de los barrios más golpeados por la violencia y la pobreza recae en mujeres que nunca ocuparon un cargo público ni recibieron un salario por ese trabajo, un patrón que ONU-Habitat documentó este año a través de entrevistas con lideresas urbanas de distintos países de la región, desde asentamientos informales hasta comunas históricamente estigmatizadas.

Miranda recuerda que en su infancia debía enfrentarse a la realidad de hombres armados que controlaban las calles de su colonia, mientras sus padres la mantenían encerrada en casa por miedo a que saliera a jugar en los parques que entonces eran territorio de estructuras delincuenciales. Miranda describe esa experiencia como tener que “enfrentarme en la vida real a los hombres malos que veía en la televisión”.

En Medellín, Martha Marulanda construye territorio desde 1999 en la Coordinación Zonal de Mujeres de la Comuna Popular, una de las zonas de la ciudad con mayor historial de conflicto urbano, en un trabajo que ella describe no como una teoría feminista sino como una práctica comunitaria construida paso a paso. Marulanda explica que ese proceso de organización comunitaria “hace surgir insurgencias y la okupación del territorio, abriéndonos espacio en él”.

En el municipio colombiano de Dosquebradas, la Alcaldía y la Gobernación de Risaralda capacitaron este año a 15 mujeres lideresas en primeros auxilios psicológicos, tras reconocer que quienes sostienen el cuidado emocional de sus comunidades rara vez reciben atención a cambio, un reconocimiento poco frecuente en la política pública local de la región. Angie Serna, lideresa participante y representante de grupos de Primera Infancia, valoró el taller porque les dio “herramientas muy útiles para brindar primeros auxilios” a personas en crisis en sus barrios.

El Foro Internacional de Ciudades Feministas, realizado este año, reunió a especialistas, autoridades locales, organizaciones civiles y lideresas urbanas de distintos países de la región para intercambiar experiencias sobre cómo incorporar la perspectiva de género en el diseño urbano, la seguridad y la gestión cotidiana de las ciudades.

Las mujeres latinoamericanas dedican, en promedio, más del doble de horas semanales que los hombres al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, según encuestas de uso del tiempo recopiladas por la CEPAL, una carga que, en el caso de las lideresas comunitarias, se suma a las horas que dedican a sostener la seguridad, la salud mental y el bienestar de sus vecinos, sin que ese trabajo aparezca en ninguna nómina.

La Escuela de Liderazgo Político Local para Mujeres EU-LAC, que reúne a lideresas de América Latina, el Caribe y Europa, describe a buena parte de sus participantes como mujeres que ya ejercen liderazgo comunitario o social sin ocupar todavía un cargo de decisión formal, y busca fortalecer precisamente el paso entre ese trabajo territorial y los espacios institucionales de gobierno local.

Ese mismo espacio abordó la sobrecarga de trabajo de cuidado que limita el acceso de las mujeres urbanas a espacios formales de toma de decisiones, un patrón que se repite tanto en La Campanera como en la Comuna Popular de Medellín, donde el liderazgo territorial convive con la crianza, el trabajo remunerado y el sostenimiento del hogar.

Ninguna de las dos mujeres, ni Miranda en La Campanera ni Marulanda en la Comuna Popular, ocupa hoy un cargo de elección popular, y ambas continúan realizando ese trabajo territorial dentro de estructuras comunitarias que no reciben salario ni presupuesto propio, según los testimonios recogidos por ONU-Habitat. Esa misma organización identifica el paso de ese liderazgo informal hacia cargos formales de gobierno local como uno de los principales pendientes de la agenda urbana feminista en la región para lo que resta de la década.

Referencias

EU-LAC Foundation. (2025). Escuela de Liderazgo Político Local para Mujeres EU-LAC 2025. https://eulacfoundation.org/es/escuela-liderazgo-politico-local-para-mujeres-eu-lac-2025

Municipio de Dosquebradas. (2026, mayo). Dosquebradas fortalece el cuidado y la salud mental de sus lideresas comunitarias. https://www.dosquebradas.gov.co/web/dosquebradas/ciudad/sala-de-prensa/noticias/303-vigencia-2026/9683-dosquebradas-fortalece-el-cuidado-y-la-salud-mental-de-sus-lideresas-comunitarias

ONU-Habitat. (2026, marzo). El camino hacia ciudades feministas: Mujeres haciendo ciudad. https://onu-habitat.org/index.php/el-camino-hacia-ciudades-feministas-mujeres-haciendo-ciudad

ONU-Habitat. (2026, marzo). Mujeres haciendo ciudad. https://www.onu-habitat.org/index.php/labores-de-cuidado-y-trabajo-domestico-no-remunerado?view=category&id=39