Tres de cada cuatro personas consultadas en medios de comunicación de América Latina conocen al menos un caso de violencia de género ocurrido en una redacción, mientras que menos del 45 % de los medios analizados dispone de protocolos para atender estas situaciones, según el diagnóstico regional que dio origen a una nueva etapa del proyecto “Medios sin violencia”.
La UNESCO informó sobre el inicio de una nueva etapa de “Medios sin violencia”, una iniciativa regional desarrollada por la Asociación Civil Comunicación para la Igualdad, con el apoyo del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC), que busca prevenir y erradicar la violencia de género en los medios de comunicación de América Latina.
El proyecto evaluará la aplicación y la efectividad de los protocolos existentes, promoverá su incorporación en nuevos medios y fortalecerá las capacidades de periodistas y de equipos directivos para prevenir y atender situaciones de violencia en sus lugares de trabajo. También dará seguimiento a las organizaciones que adoptaron el Protocolo Marco elaborado en la primera etapa de la iniciativa.
El diagnóstico realizado en 2024 evidenció la magnitud del problema. Tres de cada cuatro personas entrevistadas afirmaron conocer al menos un caso de violencia de género en sus redes de contacto. A pesar de esa incidencia, menos del 45 % de los medios relevados contaba con protocolos de atención y solo el 18 % disponía de áreas especializadas para abordar estos casos.
La segunda etapa permitirá determinar si la existencia de un protocolo se traduce efectivamente en cambios en las organizaciones. Para ello se realizarán entrevistas con periodistas y responsables de medios de distintos países, capacitaciones y herramientas prácticas, además de incorporar nuevas organizaciones al compromiso de prevenir, atender y erradicar estas formas de violencia.
La UNESCO advierte de que sus consecuencias trascienden el ámbito laboral. Las agresiones pueden afectar la permanencia de las periodistas en sus puestos, limitar sus posibilidades de desarrollo profesional y llevar a que algunas mujeres silencien sus voces o abandonen determinados espacios para evitar situaciones de violencia.
Ese impacto incide directamente en la información que recibe la ciudadanía. Cuando una periodista deja de cubrir determinados asuntos, pierde oportunidades profesionales o se retira de una redacción debido a agresiones, también disminuyen las perspectivas y experiencias presentes en la agenda informativa.
Los datos del Proyecto de Monitoreo Global de Medios citados por la UNESCO muestran, además, que las periodistas tienden a incorporar con mayor frecuencia la perspectiva de género en sus contenidos y recurren con mayor frecuencia a mujeres como fuentes informativas. Su participación en condiciones seguras resulta, por ello, relevante para ampliar el pluralismo y la diversidad de voces en los medios.
“Medios sin violencia” parte de una responsabilidad que también corresponde a las propias empresas y organizaciones periodísticas. Contar con mecanismos de prevención, procedimientos claros para denunciar y equipos preparados para atender los casos permite que la protección frente a la violencia de género no dependa exclusivamente de la capacidad individual de una periodista para enfrentarla.
Para la UNESCO, construir redacciones libres de violencia forma parte de las condiciones necesarias para garantizar la libertad de expresión, promover la igualdad de género y fortalecer medios independientes y comprometidos con los derechos humanos.
Referencia
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2026, 6 de agosto). “Medios sin violencia” profundiza en su labor para erradicar la violencia de género en las redacciones de América Latina. UNESCO.








