El promedio de legisladoras afrodescendientes en América Latina no llega al 1%, mientras que las mujeres indígenas en las cámaras bajas o únicas de la región siguen siendo una excepción y no la regla, según un análisis publicado en Latinoamérica21.
Dieciocho países de la región cuentan hoy con leyes de cuota o paridad de género para cargos electivos, un marco normativo que llevó a América Latina y el Caribe a liderar los rankings mundiales de representación parlamentaria femenina, con un promedio de 35,8% de los escaños ocupados por mujeres. Sin embargo, esa cifra agregada oculta una desigualdad mucho más profunda dentro del propio universo de mujeres que acceden al poder.
En el caso de Colombia, se vive este año una situación concreta, ya que en la Circunscripción Especial de Comunidades Negras en la Cámara de Representantes, se eligen apenas dos curules por periodo legislativo, en un país donde el 6,2% de la población se autorreconoce como negra, afrocolombiana, raizal o palenquera, según cifras del DANE retomadas por la Universidad de los Andes.
Anyela Guanga, candidata a la Cámara por esa circunscripción, describió en un diálogo académico organizado por la Universidad de los Andes el estado actual del movimiento que representa y sostuvo que “el movimiento de comunidades negras en Colombia está débil” y que todavía carece de una estructura política consolidada.
La violencia política de género se combina con esa exclusión racial de una manera que la paridad numérica no logra captar: mujeres indígenas, afrodescendientes, rurales y con discapacidad enfrentan barreras adicionales para acceder a candidaturas viables. De acuerdo con Transparencia Electoral, que documenta cómo persisten prácticas de simulación, como ubicar a estas mujeres en distritos no competitivos o en cargos sin presupuesto ni influencia real.
En México, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación documentó que la falta de acceso de las mujeres afromexicanas al campo político se traduce directamente en una falta de representación de las comunidades afromexicanas en su conjunto, un vacío que activistas como Celeste Sugía han intentado cerrar impulsando la participación de niñas y mujeres desde organizaciones civiles y no únicamente desde los partidos.
Un análisis publicado este año en Latinoamérica21 advierte que la igualdad numérica entre hombres y mujeres no implica diversidad dentro del universo femenino representado, y que, sin ampliar el sujeto político de la representación, la equivalencia numérica puede terminar reproduciendo jerarquías internas bajo la apariencia de igualdad formal.
El mismo análisis recuerda que las primeras leyes de cuota operaban con una lógica correctiva: introducir un piso mínimo de candidaturas de mujeres sin tocar la arquitectura del sistema electoral, un enfoque que encontró rápidamente sus límites, con partidos que colocan a mujeres en los últimos lugares de las listas, sin posibilidades reales de resultar electas, o con suplentes hombres que terminan reemplazando a las titulares una vez que asumen el cargo.
En Guerrero, México, mujeres afromexicanas como Elena de la Luz Ruiz Salinas, Eva Victoria Gasga Noyola y Juliana Acevedo Ávila han ocupado cargos en la administración pública en las últimas décadas, mientras que en Veracruz Rosa María Hernández Fita ha participado directamente en contiendas electorales, ejemplos puntuales que el propio Tribunal Electoral reconoce como excepciones dentro de un sistema donde la representación afromexicana sigue siendo, en conjunto, marginal y dependiente de decisiones individuales de cada partido.
Ninguno de los 18 países con leyes de paridad revisados hasta ahora exige explícitamente que esas cuotas se desagreguen por raza o etnia dentro del propio grupo de mujeres candidatas, lo que significa que un partido puede cumplir la paridad de género en su totalidad sin que ello obligue a incluir a una sola mujer indígena o afrodescendiente en un lugar competitivo de la lista.
Referencias
Latinoamérica21. (2026, 20 de marzo). Paridad inconclusa. https://latinoamerica21.com/es/paridad-inconclusa/
Universidad de los Andes. (2026, 13 de febrero). El futuro de la representación política afro en las elecciones de 2026. https://www.uniandes.edu.co/es/noticias/politica/el-futuro-de-la-representacion-politica-afro-en-las-elecciones-2026
Transparencia Electoral. (2025, 27 de julio). Mujeres en el poder en América Latina y el Caribe: avances, brechas y el desafío de la democracia paritaria. https://transparenciaelectoral.org/blog/mujeres-en-el-poder-en-america-latina-y-el-caribe-avances-brechas-y-el-desafio-de-la-democracia-paritaria/
Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. (2023). Derechos político-electorales de las mujeres afrodescendientes en México. https://www.te.gob.mx/editorial_service/media/pdf/080420241559543190.pdf








