Costa Rica alcanzó en 2026 una presencia histórica de mujeres en los principales espacios de representación política. La Presidencia de la República y la mayoría legislativa muestran cuánto puede cambiar el acceso al poder cuando existen mecanismos que favorecen la participación femenina. El contraste se observa en empresas, juntas directivas y en el acceso al financiamiento, donde las brechas continúan limitando su capacidad de decisión.
Costa Rica inició en 2026 un periodo político sin precedentes. Laura Fernández Delgado se convirtió en la segunda mujer en ocupar la Presidencia de la República, tras Laura Chinchilla Miranda, quien gobernó entre 2010 y 2014. Al mismo tiempo, las mujeres alcanzaron una presencia histórica en la Asamblea Legislativa y Yara Jiménez Fallas asumió la presidencia del Congreso.
El avance tiene especial relevancia porque permite observar el resultado de décadas de cambios legales y políticos orientados a ampliar la participación de las mujeres. La presencia femenina dejó de ser excepcional en espacios donde, durante buena parte de la historia republicana, las decisiones fueron tomadas mayoritariamente por hombres.
Pero ocupar cargos no elimina automáticamente las condiciones desiguales bajo las cuales se ejerce el liderazgo. Las mujeres que participan en política siguen enfrentando formas de cuestionamiento específicamente relacionadas con su género, que se suman a la crítica legítima que debe recibir cualquier persona que ejerza un cargo público.
Una investigación realizada por COES Monitoreo y Análisis de Medios, en asociación con Naciones Unidas en Costa Rica, encontró que las mujeres en política, las mujeres trans y las feministas figuran entre los grupos más vulnerables a ataques y a la violencia en redes sociales. El estudio también identificó que buena parte de estas agresiones provenía de hombres.
El fenómeno continuó apareciendo en investigaciones posteriores. El Observatorio de Comunicación Digital de la Universidad Latina de Costa Rica analizó comentarios dirigidos a mujeres en cargos políticos entre octubre de 2024 y enero de 2025 y encontró que la principal categoría de violencia digital, con un 31 %, correspondía a la deslegitimación y a las denuncias de corrupción. El estudio examinó ataques contra mujeres que ocupaban puestos en ministerios, en la Asamblea Legislativa, en vicepresidencias y en otros espacios públicos.
Estos comportamientos ayudan a comprender una dimensión del problema que no se resuelve únicamente aumentando el número de mujeres electas. El ejercicio del poder también requiere condiciones que permitan debatir sus decisiones, propuestas y desempeño sin convertir su sexo, apariencia, edad o vida personal en argumentos para disminuir su legitimidad.
El contraste resulta todavía más evidente cuando la mirada se traslada de la política a la economía.
Una referencia difundida en 2022, a partir de información de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP), señalaba que solamente el 14 % de las empresas costarricenses contaba con mujeres en puestos de dirección y un 18 % en presidencias de juntas directivas. Aunque estos datos no permiten describir por sí solos la situación empresarial de 2026, muestran la magnitud de una brecha que el país continúa intentando reducir.
La persistencia del problema fue reconocida institucionalmente este mismo año. El 19 de junio, el Instituto Nacional de las Mujeres reunió a cámaras y gremios empresariales para construir una ruta de trabajo 2026-2027 orientada a reducir las brechas de género y aumentar la participación femenina tanto en el empleo como en la toma de decisiones del sector privado.
El acceso al dinero constituye otra expresión de esa desigualdad. El IV Informe de brechas entre hombres y mujeres en el acceso y uso de productos y servicios financieros, presentado el 2 de junio de 2026, encontró que las mujeres acceden a menos crédito y reciben montos menores, aunque participen activamente en el sistema financiero. El informe también identifica desigualdades en la inversión, las pensiones y la protección frente a riesgos.
La diferencia importa porque el poder económico no se reduce a tener empleo. También depende de quién dirige empresas, decide inversiones, participa en juntas directivas, accede al crédito y dispone de recursos para emprender, ampliar un negocio o acumular patrimonio.
El escenario costarricense permite observar dos velocidades distintas. La representación política femenina ha alcanzado niveles que habrían parecido excepcionales hace unas décadas, mientras que los espacios en los que se administra capital y se toman decisiones empresariales mantienen brechas importantes.
No significa que las mujeres que llegan a la política representen necesariamente los mismos intereses ni que su presencia garantice determinadas políticas de igualdad. La representación descriptiva —quién ocupa los cargos— y las decisiones que cada gobernante adopta son asuntos distintos. El avance democrático consiste en que ser mujer deje de constituir una barrera para competir y ejercer el poder.
Costa Rica ya demostró que las reglas, las políticas públicas y los cambios institucionales pueden modificar quién ocupa los espacios de toma de decisiones. El siguiente desafío abarca ámbitos menos visibles en las elecciones, pero decisivos para la distribución real del poder: empresas, gerencias, juntas directivas, cámaras empresariales, inversión y financiamiento.
La igualdad no se mide únicamente por quién ocupa la Presidencia o por cuántas mujeres se sientan en el Congreso. También se mide por quién decide sobre el capital, quién obtiene financiamiento y quién puede convertir sus capacidades profesionales y empresariales en poder económico.
Referencias
Instituto Nacional de las Mujeres. (2026, 2 de junio). Costa Rica presenta el IV Informe de Brechas Financieras. https://www.inamu.go.cr/en/-/noticias-costa-rica-presenta-cuarto-informe-brechas-financieras
Instituto Nacional de las Mujeres. (2026, 19 de junio). El país requiere acelerar la igualdad de género en el ámbito laboral. https://www.inamu.go.cr/web/inamu/-/noticias-pais-requiere-acelerar-igualdad-genero-empleo
Naciones Unidas en Costa Rica. (2023, 9 de mayo). Derechos, igualdad y percepciones sobre las mujeres en redes sociales de Costa Rica 2023. https://costarica.un.org/es/230738-derechos-igualdad-y-percepciones-sobre-las-mujeres-en-redes-sociales-de-costa-rica-2023
Naciones Unidas en Costa Rica. (2023, 9 de mayo). Las mujeres en política, las trans y las feministas son objeto de violencia y ataques en redes sociales. https://costarica.un.org/es/230740-mujeres-en-pol%C3%ADtica-trans-y-feministas-son-objeto-de-violencia-y-ataques-en-redes-sociales
Universidad Latina de Costa Rica. (2025). Reporte 26: ¿Cuáles son las personalidades políticas femeninas del país que han recibido más “violencia digital” entre octubre de 2024 y enero de 2025? Observatorio de Comunicación Digital. https://www.ulatina.ac.cr/area-de-investigacion/grupos-de-investigacion/observatorio/reportes/26








