Una iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo dirigida a aumentar la inversión, la cooperación técnica y la generación de conocimiento para fortalecer el financiamiento de los sistemas integrales de cuidado
BID Cuida es la iniciativa del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo dirigida a aumentar la inversión, la cooperación técnica y la generación de conocimiento para fortalecer la gobernanza y el financiamiento de los sistemas integrales de cuidado, expandir los servicios de cuidado de alta calidad, y promover la corresponsabilidad del trabajo de cuidado.
El cuidado abarca todo el trabajo remunerado y no remunerado para garantizar el bienestar físico, mental y emocional de las personas. Incluye actividades de cuidado relacional, como el cuidado de niños, el cuidado de personas mayores dependientes, la atención sanitaria, las tareas domésticas, el apoyo a las personas con discapacidad que lo necesitan y a sus cuidadores, así como las prácticas de autocuidado. El cuidado puede ser proporcionado por organizaciones públicas o privadas o por individuos (miembros de la familia o cuidadores contratados).
¿Por qué invertir en cuidados?
El cuidado es la base de sociedades y economías prósperas. En América Latina y el Caribe, la mayor parte del trabajo de cuidado no es remunerado y, si se valorara al salario mínimo, representaría el 21% del Producto Interno Bruto de la región.
Los países de la región se enfrentan a tres grandes desafíos relacionados con el cuidado:
1. Déficit de calidad y cobertura de servicios de cuidado El acceso al cuidado infantil es muy desigual en la región, pues va desde menos del 5% en algunos países hasta un máximo del 40% en los que tienen mayor cobertura. La calidad de estos servicios en la región es baja. En el caso del cuidado a largo plazo, solo el 5% de las personas mayores con necesidades de cuidado están cubiertas por servicios financiados públicamente. Abordar este desafío requiere inversiones en infraestructura y en el diseño e implementación de servicios de calidad.
2. Dependencia excesiva del trabajo de cuidado no remunerado, realizado mayoritariamente por mujeres. En América Latina y el Caribe, aproximadamente 23.7 millones de personas realizan trabajo doméstico y de cuidado remunerado (14.8 millones en trabajo doméstico y 8.9 millones en cuidado especializado para niños, personas con discapacidad y adultos mayores). A esto se suma una enorme carga de trabajo no remunerado: las mujeres de la región dedican aproximadamente 8.4 mil millones de horas semanales al cuidado no remunerado, lo que equivale al trabajo de más de 210 millones de mujeres trabajando a tiempo completo (40 horas por semana) sin remuneración.
3. La región de América Latina y el Caribe está envejeciendo más rápido que cualquier otra región del mundo. Para 2050, una de cada cuatro personas tendrá más de 60 años. Esto equivale a 195 millones de personas. Debido a este rápido envejecimiento, se proyecta que el número de personas con discapacidad también se duplicará, alcanzando los 150 millones. Solo para el cuidado a largo plazo, la región necesitará 14 millones de cuidadores para 2050—cinco veces el tamaño de la fuerza laboral actual.
Abordar las necesidades de cuidado es una oportunidad económica. Invertir en sistemas de cuidado impulsa el crecimiento sostenible, aumenta la productividad y reduce la pobreza y la desigualdad. La ampliación de los servicios e infraestructuras de atención puede generar nuevos empleos —hasta 350 millones para 2035 a nivel global— y aumentar la autonomía individual, especialmente de las mujeres, lo que les permitirá participar en el mercado laboral, la educación y la vida cívica. También puede aumentar la productividad al reducir el ausentismo laboral. Para quienes reciben cuidado, incluidos niños, niñas, adultos mayores y personas con discapacidad, el acceso a servicios de calidad puede mejorar el bienestar, reducir los costos de atención en salud y cerrar las brechas en los resultados educativos y del mercado laboral.
Qué ofrecemos
• Préstamos y financiamiento: Financiamiento público y privado para infraestructura de cuidados y servicios de alta calidad: centros de cuidado infantil, centros de día, servicios de cuidado a domicilio y servicios residenciales para personas mayores, apoyo para personas con discapacidad, infraestructura accesible, sistemas de teleasistencia, entre otros.
• Asistencia técnica: Servicios de asesoría experta en políticas, capacitación de la fuerza laboral, estándares de calidad con procesos de monitoreo y mejora, marcos regulatorios, entre otros.
• Conocimiento aplicado y comunidades de práctica: Evidencia para informar decisiones de inversión y redes de conocimiento para conectar a expertos, formuladores de políticas, el sector privado y emprendedores en toda la región.
• Innovación: Capacitación y recursos para desarrollar soluciones de cuidado escalables y apoyadas por la tecnología.
• Alianzas: BID Cuida moviliza alianzas y recursos para permitir el avance y la consolidación de sistemas de cuidado integrales.
Fuente: BID
Foto: Alina Matveycheva