La publicación de “La primera vez que me enamoré”, de la ilustradora mexicana Laura Juliana Ramírez Ruiz, refleja una tendencia creciente, la cual es acercar el pensamiento feminista a nuevas generaciones mediante la novela gráfica, la ilustración y otros lenguajes cotidianos que transforman conceptos académicos en experiencias cercanas.

Durante décadas, gran parte de la teoría feminista circuló principalmente en espacios universitarios, en publicaciones especializadas y en debates académicos. Sin embargo, en los últimos años han surgido nuevas formas de divulgar ese conocimiento a través de la ilustración, la novela gráfica, las redes sociales y otros formatos visuales que buscan ampliar el acceso a estas reflexiones sin renunciar a su profundidad.

En ese contexto se inscribe La primera vez que me enamoré, la más reciente novela gráfica de la ilustradora, comunicóloga y creadora audiovisual mexicana Laura Juliana Ramírez Ruiz, editada por Sexto Piso. La obra surge del proyecto Perrito Feminista, una iniciativa nacida en redes sociales en 2018, con el propósito de acercar los feminismos a públicos que difícilmente accedían a los textos académicos tradicionales.

En una entrevista concedida a la periodista Patricia Curiel para Milenio, Ramírez explica que eligió un personaje canino porque buscaba generar empatía antes que confrontación. La figura del perro, afirma, le permitía introducir conversaciones sobre desigualdad, violencia y relaciones afectivas desde un lenguaje cotidiano, donde el humor y la ternura funcionaran como una puerta de entrada a discusiones más complejas.

La propuesta responde a una inquietud compartida por diversas autoras y divulgadoras contemporáneas: cómo traducir conceptos desarrollados durante décadas por el pensamiento feminista a formatos comprensibles para personas que no necesariamente tienen formación académica ni tiempo para leer obras especializadas. La propia autora reconoce que su trabajo doctoral en estudios feministas le ha permitido profundizar en la teoría, pero también identificar la necesidad de construir puentes entre ese conocimiento y la vida cotidiana.

Esa idea encuentra eco en planteamientos desarrollados por la antropóloga mexicana Marcela Lagarde, quien ha señalado que comprender críticamente las relaciones afectivas constituye una herramienta para cuestionar desigualdades profundamente arraigadas. Ramírez menciona que la lectura de Claves feministas para la negociación en el amor marcó un punto de inflexión en su manera de entender los vínculos y la representación cultural del amor romántico, una influencia que atraviesa el relato de su novela gráfica.

El fenómeno también refleja una transformación en la forma en que circula el conocimiento. Diversos estudios sobre alfabetización visual y comunicación pública coinciden en que las narrativas gráficas facilitan la comprensión de temas complejos al combinar texto e imagen, favoreciendo procesos de identificación emocional que amplían el alcance de contenidos tradicionalmente vinculados a ámbitos especializados. La novela gráfica, el cómic y la ilustración han dejado de considerarse formatos exclusivamente recreativos para consolidarse como herramientas de divulgación cultural y educativa.

Este cambio resulta especialmente significativo entre adolescentes y personas jóvenes, quienes cada vez descubren nuevas autoras, movimientos sociales y debates contemporáneos a través de formatos digitales y visuales. Plataformas como Instagram, BookTok o los clubes de lectura virtuales han contribuido a diversificar las formas de acercarse a la literatura y al pensamiento crítico, incorporando públicos que antes permanecían al margen de estos espacios.

La publicación de La primera vez que me enamoré se inscribe en una corriente cultural más amplia que apuesta por democratizar el acceso al conocimiento sin simplificarlo. Lejos de sustituir la lectura de los textos fundacionales del feminismo, estas propuestas funcionan como una invitación a explorar nuevas preguntas y a establecer un diálogo entre la teoría, la experiencia personal y la creación artística.

Más que explicar el feminismo desde la distancia, proyectos como Perrito Feminista muestran cómo la cultura puede convertirse en un espacio para traducir ideas complejas a lenguajes cercanos, capaces de generar reflexión sin renunciar al afecto, la creatividad ni la experiencia cotidiana.

Referencias

Curiel, P. (2026, 30 de junio). La primera vez que me enamoré, una novela gráfica que aborda el feminismo desde el afecto y la ternura. Milenio. https://amp.milenio.com/cultura/perrito-feminista-teoria-feminista-vida-cotidiana

Editorial Sexto Piso. (2026). La primera vez que me enamoré. Ciudad de México: Sexto Piso.

Marcela Lagarde. (2005). Claves feministas para la negociación en el amor. Managua: Puntos de Encuentro.

United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. (2021). Re|Shaping policies for creativity: Addressing culture as a global public good. París: UNESCO.

UN Women. (2023). Progress on the Sustainable Development Goals: The gender snapshot 2023. Nueva York: ONU Mujeres.

FOTO TOMADA DE: PERRITO FEMINISTA EN FB