Garantizar el derecho a construir y a desarrollar un proyecto de vida en la vejez es una condición indispensable para avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y solidaria, donde envejecer sea una experiencia vivida con sentido, dignidad y oportunidades.
El proyecto de vida es un elemento fundamental para garantizar un envejecimiento digno y activo, desde el desarrollo humano y el bienestar integral, en un contexto nacional marcado por el acelerado crecimiento de la población mayor y el aumento de la esperanza de vida.
El proyecto de vida se entiende como el plan que las personas construyen para vivir, que contempla aspiraciones, motivaciones, recursos disponibles y decisiones a corto, mediano y largo plazo. Este proceso no se limita a una etapa específica de la vida, sino que se transforma y resignifica a lo largo del curso vital, incluida la vejez. En este sentido, la etapa de la jubilación y los cambios asociados al envejecimiento representan una oportunidad para redefinir metas, reorganizar el uso del tiempo y fortalecer la autorrealización personal.
Por su parte, los mitos y estereotipos asociados a la edad, conocidos como viejismos, enseñan, de manera errónea, que en la vejez ya no hay deseos, sueños, expectativas ni metas por cumplir. Desde la niñez temprana, se enseña a asociar la vejez con la pérdida de capacidades y hasta la muerte, lo cual induce a limitar de forma contundente la planificación del proyecto de vida después de los 60 años y más.
En Costa Rica, las personas mayores vivirán, en promedio, alrededor de veinte años después de cumplir 65 años, lo que plantea el desafío y la necesidad de planificar esta etapa desde una perspectiva integral. La Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) enfatiza que contar con un proyecto de vida en la vejez contribuye al bienestar emocional, a la autonomía, a la participación social y a una mejor calidad de vida. Esto permite que las personas se reconozcan como sujetas activas de derechos y no únicamente como receptoras de cuidados.
Desde el enfoque de envejecimiento activo, promovido por la Organización Mundial de la Salud, el proyecto de vida se vincula estrechamente con la optimización de las oportunidades de salud, de participación y de seguridad a lo largo de toda la vida, incluida la etapa de la vejez. Este enfoque reconoce que todas las personas envejecen de manera diferente y que factores como el género, el territorio, la condición socioeconómica, la discapacidad o el tipo de trayectoria laboral inciden directamente en la forma en que se vive el envejecimiento. Por ello, resulta indispensable promover políticas y acciones que reduzcan las desigualdades y fortalezcan las condiciones para una vejez plena.
AGECO subraya que el proyecto de vida en la vejez no se construye en aislamiento, sino en relación con el entorno social y comunitario. En este marco, el voluntariado se posiciona como una estrategia clave para la participación social, el sentido de pertenencia y la continuidad de roles significativos. A través del voluntariado, muchas personas mayores ponen al servicio de la comunidad sus conocimientos, experiencias y capacidades, fortaleciendo tanto su bienestar personal como el tejido social.
Otras estrategias para aportar al proyecto de vida en la vejez se relacionan con la planificación económica, el trabajo, la educación, el crecimiento personal y los vínculos afectivos sanos y basados en el respeto.
Desde su labor como organización de la sociedad civil, AGECO promueve espacios de información, sensibilización y acompañamiento que permiten a las personas mayores reflexionar, planificar y desarrollar su proyecto de vida, reconociendo la diversidad de intereses, capacidades y contextos. Asimismo, hace un llamado al Estado y a la sociedad en su conjunto para generar entornos que favorezcan la autonomía, la participación y el pleno ejercicio de derechos en todas las etapas de la vida.
Garantizar el derecho a construir y a desarrollar un proyecto de vida en la vejez es una condición indispensable para avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y solidaria, donde envejecer sea una experiencia vivida con sentido, dignidad y oportunidades.
*Andrea Dotta Brenes, magíster en Derechos Humanos y Educación para la Paz, docente universitaria y coordinadora del Proceso de Derechos Humanos y Proyección Social de AGECO.








