A 50 años del golpe de Estado de 1976 en Argentina, la literatura escrita por mujeres se reafirma como un espacio de memoria y de resistencia frente al olvido. Revista Petra y D3 Ediciones Scientia convocan a un webinar internacional para reflexionar sobre la relación entre la literatura, los derechos humanos y la perspectiva de género en la construcción de la memoria histórica.

A medio siglo del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina, la memoria histórica vuelve a ocupar un lugar central en la reflexión política, cultural y social de América Latina. La dictadura militar que se instauró ese día no solo dejó un saldo devastador de personas desaparecidas, exiliadas y asesinadas, sino que también intentó imponer un control profundo sobre los relatos, las voces y las formas de comprender el pasado.

Cincuenta años después, la memoria no es un territorio resuelto. Sigue siendo un espacio en disputa, atravesado por tensiones entre el recuerdo y el olvido, entre la verdad y las narrativas que buscan relativizar o reescribir los hechos. En este contexto, la literatura y la investigación académica escrita por mujeres han desempeñado un papel fundamental como archivo moral de la historia, capaz de preservar testimonios, denunciar la violencia y transmitir a las nuevas generaciones las huellas del terrorismo de Estado.

Desde la literatura y la investigación académica se han documentado el dolor de las víctimas, la resistencia de los cuerpos y la lucha por la justicia. Al mismo tiempo, sus obras han contribuido a construir una memoria colectiva que no solo recuerda, sino que también interpela críticamente el presente.

En este marco, Revista Petra y D3 Ediciones Scientia organizan el webinar internacional “A 50 años del golpe en Argentina: literatura femenina contra el olvido histórico”, un espacio de diálogo que propone reflexionar sobre la relación entre literatura, memoria histórica, derechos humanos y perspectiva de género.

El encuentro surge como una respuesta necesaria ante el avance de discursos que intentan simplificar, distorsionar o negar los procesos históricos vinculados a las dictaduras en la región. Tal como se plantea en la propuesta del webinar, no se trata únicamente de revisar el pasado, sino de comprender cómo las narrativas —literarias, jurídicas y culturales— influyen en la forma en que las sociedades construyen su presente y proyectan su futuro.

El panel estará integrado por destacadas especialistas que aportarán miradas complementarias desde la historia, el derecho y la literatura. Participan María Marta Segura, historiadora de la Universidad Nacional de Tucumán, con formación en estudios de género; Claudia Pekar, abogada penalista e integrante del Observatorio de Mujeres y Diversidades de la Universidad de Buenos Aires; y Marilyn Batista M., escritora, periodista y directora de Revista Petra, con una amplia trayectoria en la promoción de la equidad y los derechos humanos.

La moderación estará a cargo del doctor Verny Montoya Delgado, director editorial de Revista Petra y de D3 Ediciones Scientia, quien conducirá la conversación desde una perspectiva crítica que articula memoria, literatura y compromiso democrático.

Durante el webinar se abordarán preguntas clave: ¿cómo ha contribuido la literatura a preservar la memoria histórica cuando muchos hechos fueron silenciados?, ¿qué papel ha tenido la perspectiva de género en la reconstrucción de esos relatos?, ¿y de qué manera las narrativas culturales pueden prevenir el negacionismo y fortalecer la conciencia histórica en las nuevas generaciones?

La actividad se realizará el jueves 26 de marzo, a las 4:00 p.m. (hora de Costa Rica y México) y a las 7:00 p.m. (hora de Argentina), en formato virtual.

A cincuenta años del golpe, el desafío no es solo recordar, sino sostener una memoria activa que permita comprender las violencias del pasado y sus resonancias en el presente. En ese camino, la literatura continúa siendo una forma de resistencia: un espacio donde sobreviven las voces que la historia oficial intentó callar y donde se construyen, desde la palabra, nuevas formas de verdad y justicia.

Porque cuando la memoria se debilita, también lo hace la democracia.