El informe confirma una tendencia que se observa a diario en América Latina: las mujeres emprenden en contextos de mayor vulnerabilidad que los hombres. En muchos casos, no lo hacen por oportunidad, sino por necesidad.
En un contexto global marcado por la incertidumbre económica, la precarización del empleo y el aumento de las brechas sociales, el emprendimiento femenino se ha convertido en mucho más que una alternativa productiva: es, para millones de mujeres, una estrategia de supervivencia, autonomía y transformación social.
Esa realidad queda reflejada en el Women’s Entrepreneurship Report 2024/2025, publicado a finales de 2025 por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), uno de los estudios internacionales más amplios y reconocidos sobre la actividad emprendedora. El informe recoge datos de más de 160 mil personas adultas de 51 países y ofrece una radiografía actualizada del lugar que ocupan las mujeres en los ecosistemas de emprendimiento del mundo.
El informe confirma una tendencia que en América Latina se vive a diario y es una realidad palpable en nuestras comunidades: las mujeres emprenden en contextos de mayor vulnerabilidad que los hombres. En muchos casos, no lo hacen por oportunidad, sino por necesidad. La falta de empleo formal, la informalidad persistente y la carga desproporcionada de las tareas de cuido empujan a miles de mujeres a generar sus propios ingresos.
A escala global, el estudio señala que por cada diez hombres que inician un negocio, aproximadamente ocho mujeres lo hacen. Aunque la brecha persiste, el dato muestra una participación femenina sostenida, especialmente en regiones como América Latina y el Caribe, donde el emprendimiento se convierte en una vía clave para sostener hogares enteros.
Sin embargo, el informe también evidencia una desigualdad estructural: las mujeres tienen una mayor probabilidad de cerrar sus negocios por razones familiares, lo que es una señal clara de que el trabajo doméstico y de cuido sigue recayendo mayoritariamente sobre ellas. Emprender, para muchas, implica hacerlo “a tiempo parcial”, entre jornadas invisibles.
Más allá del autoempleo: mujeres que generan empleo para otras mujeres
Uno de los aportes más relevantes del informe es que rompe con el estereotipo del emprendimiento femenino como una actividad individual o de subsistencia. Los datos muestran que las mujeres emprendedoras tienden a contratar a otras mujeres, especialmente en los sectores de servicios, comercio y economías locales.
Este efecto multiplicador es clave: cuando una mujer emprende y su negocio crece, no solo se generan ingresos propios, sino que también se crean oportunidades laborales para madres jefas de hogar, jóvenes sin empleo formal y mujeres en situación de informalidad. En contextos de alta desigualdad, este impacto tiene un valor social enorme.
Además, el GEM destaca que en 18 de los 51 países analizados las mujeres alcanzan niveles de innovación similares a los de los hombres, especialmente en emprendimientos que introducen nuevos productos, servicios o procesos. Esto desmonta la idea de que las mujeres solo emprenden en actividades tradicionales o de bajo valor agregado.
Las brechas que persisten: tecnología, financiamiento y tiempo
Pese a los avances, el informe es claro: las mujeres siguen subrepresentadas en sectores de alta tecnología y crecimiento, como las tecnologías de la información o los negocios basados en la innovación digital. También tienen menos acceso al financiamiento, a redes de inversión y a herramientas emergentes como la inteligencia artificial.
La consecuencia es directa: menor posibilidad de escalar negocios, de generar empleo formal y de acceder a mayores márgenes de ganancia. No es falta de talento, sino de condiciones estructurales. El estudio subraya que, sin políticas activas, estas brechas podrían ampliarse en los próximos años.
Visibilizar lo que sostiene la economía
El valor del Women’s Entrepreneurship Report no está solo en los números, sino también en lo que revela entre líneas: la economía cotidiana se sostiene, en gran medida, gracias al trabajo productivo de las mujeres.
Cuando una mujer incrementa sus ingresos, el impacto trasciende el ámbito del negocio. Distintos estudios y la evidencia recogida por el GEM muestran que las mujeres reinvierten una mayor proporción de sus ganancias en educación, salud, alimentación y bienestar familiar. El efecto se siente en los hogares y se extiende a la comunidad.
Por eso, visibilizar el emprendimiento femenino no es una cuestión de moda ni de “empoderamiento” discursivo: es reconocer un pilar real del desarrollo económico y social.
Lecciones para América Latina y Costa Rica
Para América Latina, el informe deja mensajes claros. Lo primero y más importante: no basta con promover que las mujeres emprendan. Es necesario crear condiciones para que sus negocios sean sostenibles, crezcan y generen empleo digno.
Esto implica políticas públicas que integren:
En el caso de Costa Rica, donde el emprendimiento femenino ha crecido en la última década, el desafío radica en pasar del autoempleo a la consolidación empresarial. Incentivar emprendimientos liderados por mujeres con potencial de empleabilidad local puede tener un impacto directo en la reducción de la pobreza y de la desigualdad territorial.
Otro aprendizaje clave es la necesidad de medir el impacto social, no solo el financiero. Los negocios liderados por mujeres suelen generar beneficios que a menudo no aparecen en los balances, pero que transforman comunidades enteras.
El informe del Global Entrepreneurship Monitor deja una conclusión contundente: cuando las mujeres emprenden, no solo crean negocios, sino que también generan redes, empleo y bienestar colectivo. Ignorar este aporte es invisibilizar una de las fuerzas más activas de la economía real.
Reconocerlo, apoyarlo y fortalecerlo no es solo una cuestión de justicia de género. Es cada vez más una decisión estratégica para el desarrollo sostenible de nuestras sociedades.
Fuente: Global Entrepreneurship Monitor. (2025). Women’s entrepreneurship report 2024/2025: Navigating challenges, driving change. GEM Consortium.
https://www.epf.um.si/fileadmin/user_upload/gem-womens-entrepreneurship-report-1763514006.pdf








