La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por el asesinato de periodistas en América Latina en 2026. Organismos internacionales también advierten que las mujeres periodistas enfrentan formas específicas de violencia basadas en género, que incluyen amenazas sexuales, ataques misóginos, hostigamiento digital y campañas de desprestigio dirigidas a desacreditarlas tanto profesional como personalmente.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, manifiesta su grave preocupación. Condena el asesinato de al menos ocho periodistas y trabajadoras de la comunicación en la región desde enero de 2026.

La Relatoría exhorta a los Estados de la región a adoptar todas las medidas a su alcance para prevenir la violencia contra la prensa. También debe garantizar la protección efectiva de quienes ejercen el periodismo. Además, debe asegurar la conducción de investigaciones prontas, independientes y exhaustivas que permitan identificar, juzgar y sancionar a todos los responsables, de conformidad con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

En Venezuela, el 3 de marzo de 2026, según información pública, se confirmó el asesinato del periodista Walter Alexander Jaimes, quien había sido reportado como desaparecido el 28 de febrero tras salir a cubrir una pauta informativa. Su cuerpo fue hallado en el municipio Sucre, estado Mérida, sin documentación y con aparentes signos de violencia en el rostro, lo que dificultó su identificación inicial.

Asimismo, el 8 de marzo de 2026 fue hallada sin vida la periodista Yolimar Hidalgo en una vivienda ubicada en Cagua, estado Aragua, con una herida de bala en la cabeza.

La RELE también tomó conocimiento del secuestro y del posterior asesinato de los periodistas Junior Célestin y Osnel Espérance en Haití, así como del ataque armado contra Marvel Dandin, director de Radio Télé Kiskeya.

En México, el periodista Juan David Gámez fue asesinado el 18 de marzo de 2026 mientras circulaba en motocicleta en el municipio de García, Nuevo León. El comunicador administraba el portal “Táctica SS”, dedicado a temas de seguridad y criminalidad.

La Relatoría verificó, además, el asesinato del periodista Jorge Cuesta en Ecuador el 30 de marzo de 2026 y el del comunicador Carlos Humberto Cal Ical en Guatemala el 26 de abril del mismo año.

Conforme a lo señalado en su Informe Anual 2025, la RELE continúa observando un patrón persistente de violencia contra la prensa en las Américas, especialmente contra periodistas que cubren asuntos de alto interés público, como la corrupción, la administración pública y el crimen organizado.

La oficina reiteró que la violencia contra periodistas constituye la forma más extrema de censura, ya que afecta no solo a las víctimas directas, sino también al derecho colectivo de las sociedades a buscar y recibir información.

Violencia diferenciada contra mujeres periodistas

Aunque históricamente la mayoría de los periodistas asesinados en la región han sido hombres, diversos organismos internacionales advierten que las mujeres periodistas enfrentan formas adicionales y diferenciadas de violencia de género.

Estudios de la UNESCO señalan que el 73 % de las mujeres periodistas encuestadas reportó haber sufrido violencia en línea relacionada con su trabajo, mientras que un 25 % recibió amenazas de agresión física y un 18 % amenazas de violencia sexual.

La Federación Internacional de Periodistas (IFJ) encontró, además, que cerca del 60 % de las mujeres periodistas en América Latina y el Caribe sufrió violencia de género en el ámbito laboral. Entre las agresiones más frecuentes figuran amenazas sexuales, campañas de desprestigio, ataques misóginos en redes sociales, difusión no consentida de imágenes íntimas, hostigamiento en medios de comunicación y discriminación salarial.

Organismos internacionales han advertido que estos ataques buscan no solo silenciar investigaciones o coberturas periodísticas, sino también desacreditar públicamente a las comunicadoras mediante insultos sexistas y amenazas dirigidas incluso contra sus familias.

La persistencia de asesinatos, amenazas y agresiones contra periodistas en América Latina evidencia el deterioro de las garantías para el ejercicio de la libertad de expresión en la región. En el caso de las mujeres periodistas, esta violencia adquiere dimensiones aún más complejas debido a la combinación de censura, violencia política y misoginia, lo que consolida un escenario en el que informar sigue siendo una actividad de alto riesgo.

Referencias:

Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) – Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. (2026). La RELE condena los asesinatos de periodistas registrados en 2026 y urge a los Estados a reforzar la protección de la prensa.

UNESCO. (2021). The Chilling: Global trends in online violence against women journalists. París: UNESCO.

Federación Internacional de Periodistas (IFJ). (2023). Violencia de género contra las mujeres periodistas en América Latina y el Caribe. Bruselas: IFJ.