Ante la proximidad del Día Mundial del Ahorro, BAC recuerda la importancia de planificar las compras y las celebraciones para los últimos meses del año. Definir un objetivo de ahorro y elegir cómo gestionar esos recursos puede ayudar a reducir el uso del crédito para gastos previsibles.

La llegada de noviembre y diciembre suele modificar los gastos de los hogares costarricenses. Las promociones comerciales, las celebraciones familiares, los regalos y las vacaciones se suman a los compromisos habituales, por lo que anticipar cuánto dinero se necesitará permite tomar decisiones antes de que comiencen las compras.

En el marco del Día Mundial del Ahorro, que se conmemora cada 31 de octubre, BAC destaca la importancia de establecer objetivos financieros acordes con los ingresos y las obligaciones de cada persona. Ahorrar para fin de año no exige contar con grandes sumas de dinero, pero sí implica identificar con antelación qué gastos se desean realizar y cuánto es posible reservar para ellos.

Una celebración, un viaje o la compra de regalos son gastos que pueden planificarse. Cuando se financian mediante préstamos o tarjetas de crédito sin considerar la capacidad de pago posterior, su costo puede extenderse durante los primeros meses del año siguiente.

Según explica Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas de BAC, la planificación comienza por definir una cantidad disponible para las actividades de fin de año, sin comprometer el pago de la vivienda, la alimentación, los suministros, la educación y otras necesidades esenciales. A partir de esa cantidad, cada hogar puede establecer prioridades y decidir qué compras o celebraciones se ajustan a sus posibilidades.

“La planificación financiera también debe contemplar aspectos clave, como saber diferenciar entre una compra necesaria y una oportunidad comercial. Las promociones de fin de año pueden suponer un ahorro al permitir adquirir un producto previsto a un precio más conveniente. Sin embargo, una rebaja no convierte automáticamente una compra imprevista en una decisión favorable para el presupuesto”, explica Moreno.

Por otra parte, BAC recomienda definir el propósito del ahorro antes de seleccionar la herramienta financiera a utilizar. Para objetivos próximos, como las compras y las actividades de diciembre, resulta importante mantener los recursos disponibles cuando se necesiten.

La entidad cuenta con alternativas de ahorro programado, entre ellas BAC Objetivos y Ahorre el Vuelto, que permiten reservar dinero para metas específicas. Estas herramientas pueden gestionarse mediante la banca móvil y la banca en línea, según las condiciones de cada producto.

El ahorro programado permite incorporar una cantidad periódica al presupuesto, en lugar de depender exclusivamente del dinero disponible al finalizar el mes. La meta debe corresponder a las posibilidades reales de cada persona: una cantidad pequeña y sostenible puede resultar más útil que un compromiso elevado que obligue a descuidar otros pagos.

En las familias, la organización de las celebraciones también requiere hablar sobre las expectativas de gasto. Acordar cuánto se destinará a regalos, alimentación, actividades y desplazamientos permite distribuir los compromisos y evitar que una sola persona asuma obligaciones económicas que no puede asumir.

El valor de una celebración tampoco depende necesariamente del dinero invertido. Preparar alimentos en casa, organizar actividades compartidas o acordar límites para los regalos son alternativas que permiten participar en las festividades sin trasladar su costo a deudas futuras.

Esta consideración resulta especialmente importante en los hogares en los que una persona se encarga de organizar las compras y las celebraciones familiares. Distribuir esas tareas y conversar sobre sus costos contribuye a que la planificación económica sea una responsabilidad compartida.

Para quienes reciben ingresos extraordinarios en los últimos meses del año, como pagos adicionales, BAC recomienda definir previamente su destino. Distribuir esos recursos entre obligaciones pendientes, gastos previstos y objetivos de ahorro puede evitar que se utilicen por completo en compras no planificadas.

El Día Mundial del Ahorro ofrece una oportunidad para revisar los compromisos pendientes antes de finalizar el año y preparar los primeros meses del año siguiente. Contar con una cantidad reservada para gastos conocidos permite disfrutar de las celebraciones con mayor claridad sobre sus costos y reducir la necesidad de financiarlas posteriormente.

Las personas interesadas en conocer las alternativas de ahorro programado de BAC pueden consultar sus canales digitales y el sitio web de la entidad, donde están disponibles las características y condiciones de sus productos.

Fuente: BAC – Día Mundial del Ahorro y la Planificación Financiera de Fin de Año.