La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, designó a Ana Elena Pinto Lizano como nueva ministra de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica. Su nombramiento entrará en vigor el próximo 15 de octubre.

Pinto Lizano llega a la Cancillería con más de dos décadas de experiencia en el Servicio Exterior costarricense. Ingresó en la carrera diplomática en 2002 y, desde entonces, ha desempeñado funciones tanto en las representaciones de Costa Rica en el exterior como en diversas dependencias internas del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

Es relacionista internacional y cuenta con un máster en Gerencia y Negociaciones Internacionales, además de un Diploma de Tercer Ciclo en Formación Diplomática cursado en París, Francia.

Su trayectoria profesional abarca áreas como la política exterior, las relaciones internacionales, la negociación, la cooperación internacional, los organismos multilaterales y la promoción económica, turística y cultural.

Entre sus responsabilidades más recientes destaca su desempeño como embajadora de Costa Rica en Francia y ante el Principado de Mónaco, así como delegada permanente del país ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y representante ante la Organización Internacional de la Francofonía.

Su experiencia en Francia ha ocupado un lugar importante en su carrera. Además de ejercer como embajadora, anteriormente se desempeñó como cónsul general y ministra consejera. También ejerció funciones diplomáticas en Chile y en Suiza.

Dentro de la Cancillería costarricense, ha sido asesora del despacho ministerial, jefa del Departamento de Organismos Internacionales de la Dirección General de Política Exterior y asesora en áreas diplomáticas y consulares. Asimismo, ha trabajado en temas de cooperación con Suramérica, el Caribe y Medio Oriente.

En 2022 fue designada embajadora ante Francia y ante la UNESCO. En ese momento, la Cancillería destacó también su participación en procesos vinculados a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y a la Cumbre de las Américas.

Con su designación, una diplomática formada en el propio Servicio Exterior pasa a dirigir la política exterior costarricense y a encabezar el Ministerio en el que ha desarrollado buena parte de su carrera profesional.