Las mujeres y las niñas de América Latina son quienes cargan con la adaptación cotidiana a una crisis que no provocaron. Hoy también empujan desde las comunidades hasta Belém para que eso cambie, tanto en la legislación de los Estados como en la participación equitativa de toda la población.
En noviembre de 2025, cuando la COP30 cerró sus sesiones en Belém, Brasil, las organizaciones de mujeres salieron con una victoria parcial. El Plan de Acción de Género de Belém, conocido como GAP 2026-2034, fue adoptado por las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El plan reconoce que el cambio climático afecta más duramente a las mujeres, establece cinco áreas prioritarias que van desde el fortalecimiento de capacidades hasta el liderazgo femenino en las negociaciones, y fija una hoja de ruta para la próxima década. Pero las organizaciones consultadas por la plataforma Climate Tracker advirtieron que el texto final suavizó el lenguaje sobre derechos, interseccionalidad y diversidad en comparación con los borradores previos. La participación de las mujeres en las negociaciones llegó al 35%, según estimaciones de la propia cumbre. Las mujeres indígenas, afrodescendientes y jóvenes que habían viajado a Belém desde comunidades de toda la región denunciaron barreras de idioma, sesiones a puerta cerrada y cambios constantes de agenda que las dejaron fuera de las salas en las que se decidió el texto que afectará sus vidas durante 9 años.
Esa distancia entre lo que se negocia arriba y lo que se vive abajo tiene datos claros y evidentes. ONU Mujeres documentó en su informe Panorama de Género 2024 que hasta 158 millones más de mujeres y niñas podrían caer en la pobreza de aquí a 2050 como efecto del cambio climático, 16 millones más que el número equivalente de hombres y niños. Hoy, 47,8 millones más de mujeres que de hombres sufren inseguridad alimentaria a nivel global. En América Latina y el Caribe, la FAO reportó en enero de 2025 que el 74% de los países de la región tienen alta exposición a eventos climáticos extremos, y que la subalimentación creció en 1,5 puntos porcentuales entre 2019 y 2023 en los países más afectados. La CEPAL y ONU Mujeres calcularon que cada grado que sube la temperatura promedio del planeta incrementa la violencia de pareja en un 4,7% y agrava la pobreza de tiempo e ingresos entre las mujeres, principalmente en zonas rurales.
Miriam Jemio, periodista ambiental boliviana, lo describe sin rodeos: «Las mujeres son las que deben enfrentar y responder a los efectos del cambio climático, pero su papel no se visibiliza ni se entiende». En las comunidades rurales de la región, cuando la sequía llega o la inundación arrasa la cosecha, son las mujeres quienes trabajan más duro para garantizar alimentos, agua y combustible a sus familias, y quienes recorren más distancia para conseguirlos.
Esa sobrecarga también presiona a las niñas, que con frecuencia deben abandonar la escuela para ayudar a sus madres con tareas que el cambio climático multiplica. La investigadora colombiana Natalia Cediel-Becerra y su equipo publicaron en noviembre de 2025 en la revista Biomédica un estudio que revisó tres décadas de literatura sobre cambio climático, género y seguridad alimentaria en América Latina, y concluyó que las consecuencias son notablemente más graves para las mujeres rurales debido a las brechas persistentes en educación, acceso a la tierra y servicios de información.
Organizaciones indígenas como la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú han materializado ese liderazgo de base mediante estrategias propias de la lucha climática y de la gestión territorial que no esperan la validación de ninguna cumbre. En México y Centroamérica, doce jóvenes defensoras del territorio participaron en 2024 en la Climate and Gender Fellowship de la organización Amos Trust, un programa que las capacitó y financió para implementar proyectos de reducción de la vulnerabilidad climática con perspectiva de género en sus propias comunidades. En noviembre de 2025, la Academia COP30 presentó en Belém que había formado a más de 2.500 jóvenes latinoamericanos en gobernanza climática e inserción en espacios de negociación internacional, con énfasis en la representación femenina y caribeña.
Ana Carolina Querino, representante interina de ONU Mujeres en Brasil durante la COP30, sintetizó el argumento que recorrió todos los pasillos de la cumbre: «La justicia climática solo existe cuando también existe la igualdad de género». El argumento no es nuevo, pero adquirió urgencia en Belém porque el primer borrador del Plan de Acción de Género asumía que el término «mujeres» abarcaba todas las realidades sin especificar raza, clase ni territorio. Las activistas afrodescendientes e indígenas que presionaron para que el texto final incluyera esas especificidades lo dijeron con claridad: los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes no están garantizados automáticamente en ningún espacio. Solo con presión, articulación y estrategia se consigue el reconocimiento para cuerpos y territorios que las grandes categorías genéricas dejan fuera.
El Plan de Acción de Género de Belém rige hasta 2034. En ese tiempo, América Latina seguirá siendo la segunda región del mundo más expuesta a eventos climáticos extremos, según la FAO. Las mujeres de sus comunidades rurales seguirán siendo las primeras en sentir cada grado adicional de temperatura y las últimas en llegar a los espacios donde se deciden las respuestas. El 35% de participación femenina en las negociaciones de Belém es el porcentaje más alto registrado en una COP. Un dato que demuestra cuánto falta para que la protección del ambiente sea justa, inclusiva y equitativa.
Referencias
AzMina / InfoAmazonia. (21 de noviembre de 2025). Cuando la raza es un detalle: el plan de la COP30 que invisibiliza a las mujeres negras. https://infoamazonia.org/es/2025/11/21/cuando-la-raza-es-un-detalle-el-plan-de-la-cop30-que-invisibiliza-a-las-mujeres-negras/
Cediel-Becerra, N., & Sánchez-Arévalo, D. (2025). Explorando la intersección entre el cambio climático, el género y la seguridad alimentaria en Latinoamérica. Biomédica, 45. https://doi.org/10.7705/biomedica.7901
CEPAL & ONU Mujeres. Cambio climático y violencia de género: cada grado que sube la temperatura incrementa la violencia de pareja en un 4,7%. Citado en Agrolatam (2025). https://www.agrolatam.com/agricultura-latam/cambio-climatico-mujeres-agro-latinoamericano/
Climate Tracker América Latina. (2025, 28 de noviembre). La batalla por el género en la COP30: se salva el plan, pero el lenguaje pierde fuerza. https://climatetrackerlatam.org/historias/la-batalla-por-el-genero-en-la-cop30-se-salva-el-plan-pierde-fuerza-el-lenguaje/
FAO, FIDA, OPS, PMA & UNICEF. (2025, 27 de enero). Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2024. https://www.fao.org/americas/news/news-detail/panorama-2024/es
IDEHPUCP / Fundación Género con Clase. (2025, 25 de noviembre). COP30: la importancia del Plan de Acción 2026-2034 para fortalecer el rol de las mujeres y las niñas frente al cambio climático. https://idehpucp.pucp.edu.pe/boletin-eventos/cop30-la-importancia-del-plan-de-accion-2026-2034-para-el-fortalecimiento-del-rol-de-las-mujeres-y-ninas-frente-al-cambio-climatico/
Ministerio de Ambiente de Uruguay. (2025, diciembre). Presentación del Plan de Acción en Género de Belém adoptado en la COP30. https://www.gub.uy/ministerio-ambiente/comunicacion/noticias/presentacion-del-plan-accion-genero-belem-adoptado-cop30
ONU Mujeres. (2025). Panorama de Género 2024: las correlaciones entre la desigualdad de género y el cambio climático. https://www.unwomen.org/es/articulos/articulo-explicativo/las-correlaciones-entre-desigualdad-de-genero-y-cambio-climatico
Querino, A. C., citada en: SemMéxico. (2025, 24 de noviembre). COP30: De las recolectoras de residuos a las juezas, no hay justicia climática sin igualdad de género. https://semmexico.mx/cop30-de-las-recolectoras-de-residuos-a-las-juezas-no-hay-justicia-climática-sin-igualdad-de-género/
Uno.Cinco. (21 de noviembre de 2025). Educando para la justicia climática: Juventudes y mujeres en el centro de la transformación climática en América Latina y el Caribe. https://www.unopuntocinco.org/educating-for-climate-justice-juventudes-y-mujeres-al-centro-de-la-transformacion-climatica-en-america-latina-y-el-caribe/








