América Latina participa en las negociaciones climáticas globales y concentra algunos de los conflictos ambientales más importantes del planeta. La Amazonía, la pérdida de biodiversidad, la expansión minera, las disputas por el agua, el petróleo y el litio, y la transición energética sitúan a la región en una posición estratégica en las discusiones internacionales sobre el cambio climático.

Mujeres diplomáticas, ministras, negociadoras, lideresas indígenas y defensoras territoriales han llevado esos debates a foros multilaterales, organismos internacionales y conferencias climáticas. Su presencia ha incorporado temas como la justicia climática, los derechos humanos, la protección de los territorios y la participación comunitaria.

La diplomacia climática latinoamericana reúne a actores con responsabilidades y capacidades de incidencia distintas. En el ámbito institucional destacan Christiana Figueres, exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; Patricia Espinosa, exsecretaria ejecutiva de ONU Cambio Climático; Marina Silva, ministra de Medio Ambiente de Brasil; Alicia Bárcena, excanciller de México; y Susana Muhamad, exministra de Ambiente de Colombia y una de las figuras más visibles de la COP16 sobre biodiversidad celebrada en Cali.

Las negociaciones internacionales representan solo una parte de esa actividad, se pueden citar casos como el de Berta Cáceres en Honduras, Máxima Acuña en Perú, Nemonte Nenquimo y Helena Gualinga en Ecuador, así como Sônia Guajajara en Brasil, trasladaron conflictos locales a los escenarios internacionales. Sus intervenciones vinculan la protección ambiental con los derechos colectivos, los pueblos indígenas, la autonomía territorial y la defensa de la vida comunitaria.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático publica informes periódicos sobre la participación de las mujeres en las delegaciones nacionales y en los órganos de decisión. Los datos muestran que la representación femenina sigue siendo un desafío en la gobernanza climática internacional.

La preparación de la COP30 en Belém amplificó esas discusiones, para ello la ONU Mujeres promovió herramientas para fortalecer la participación femenina en las negociaciones climáticas, y diversas redes latinoamericanas colocaron en la agenda la transición socioecológica justa, la protección de las defensoras ambientales y la participación efectiva de las mujeres en los procesos de toma de decisiones.

La presencia de mujeres en cargos de liderazgo convive con una realidad más compleja debido a que varias administraciones incorporan ministras y negociadoras mientras mantienen proyectos mineros, petroleros, energéticos o extractivos que generan conflictos ambientales y territoriales. La representación institucional convive así con debates sobre los modelos de desarrollo, la distribución de beneficios y los costos ambientales.

Las trayectorias presentes en la diplomacia climática latinoamericana permiten identificar tres espacios de acción. Un primer nivel corresponde a ministras, cancilleres, negociadoras y especialistas que participan en acuerdos internacionales sobre mitigación, adaptación, financiamiento y pérdidas y daños. Un segundo espacio reúne a lideresas indígenas, campesinas y comunitarias que internacionalizan conflictos ambientales surgidos en sus territorios. El tercero aparece en las discusiones regionales sobre deuda ecológica, biodiversidad, desigualdad y la dependencia de las economías basadas en materias primas.

El Acuerdo de Escazú fortaleció esa articulación al incorporar el acceso a la información ambiental, la participación pública, la justicia ambiental y la protección de las personas defensoras del ambiente. Su aprobación respondió a una realidad regional marcada por amenazas y agresiones contra quienes defienden territorios y recursos naturales.

Las mujeres que participan en esta agenda intervienen en debates sobre financiamiento climático, biodiversidad, transición energética, derechos territoriales y protección ambiental. Sus actuaciones muestran cómo las discusiones climáticas se conectan con la desigualdad, la democracia, el desarrollo y los derechos humanos en América Latina.

Referencias:

ONU Mujeres América Latina y el Caribe. (2025). Guía sobre la participación de las mujeres en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático. ONU Mujeres. https://lac.unwomen.org/es/digital-library/publications/2025/11/guia-sobre-la-participacion-de-las-mujeres-en-las-negociaciones-internacionales-de-cambio-climatico

PreventionWeb. (2025, 14 de octubre). Posicionamiento de la Red LAC de Mujeres hacia la COP30. https://www.preventionweb.net/es/publication/documents-and-publications/posicionamiento-de-la-red-lac-de-mujeres-hacia-la-cop30

UNFCCC. (2025). Gender composition. Report by the secretariat. https://unfccc.int/sites/default/files/resource/cp2025_04_adv.pdf

El País. (2024, 20 de octubre). Muhamad, Silva y Bárcena: las mujeres al frente de las agendas ambientales de América Latina. https://elpais.com/america-futura/2024-10-20/muhamad-silva-y-barcena-las-mujeres-al-frente-de-las-agendas-ambientales-de-america-latina.html

COP30 Brasil. (2025). Special Envoys. https://cop30.br/en/brazilian-presidency/special-envoys