Las niñas mexicanas son buenas en ciencias y matemáticas, pero reportan una mayor inseguridad que los niños en esas mismas materias, según un informe de UNICEF sobre la brecha de género en la formación técnico-profesional.
Ese hallazgo desmonta una explicación cómoda que circula desde hace años en el debate educativo: la brecha en STEM no se origina principalmente en una diferencia de capacidad medible dentro del aula, sino en la percepción que cada estudiante construye sobre sí misma antes incluso de elegir qué carrera universitaria seguir, un currículo invisible que ningún plan de estudios oficial contempla todavía como materia propia.
El mismo informe advierte que las niñas muchas veces no logran avanzar en su educación técnica por causa de la discriminación, los sesgos, las normas sociales y las expectativas familiares que impactan directamente la calidad de la educación que reciben, factores que operan mucho antes de que una adolescente se siente por primera vez frente a un formulario de inscripción universitaria.
Investigadores citan con frecuencia el trabajo de Muenks y colaboradores, publicado en 2020, que documentó que los padres y madres son menos propensos a alentar a sus hijas a seguir carreras STEM porque perciben, de forma implícita y muchas veces inconsciente, que las mujeres tienen menor capacidad de manipulación mental que los varones, una creencia sin ningún sustento empírico real que, sin embargo, sigue condicionando conversaciones familiares cotidianas sobre el futuro académico y profesional de una niña.
Naciones que no pertenecen a la OCDE, como Omán, Baréin y Jordania, obtienen sorprendentemente mejores resultados relativos en STEM que buena parte de América Latina, un contraste que estudios especializados atribuyen a las creencias de autoeficacia de sus estudiantes mujeres, es decir, a cuánto confían ellas mismas en su propia capacidad para resolver, sin ayuda, un problema matemático que perciben como difícil.
El proyecto W-STEM, impulsado por la Unión Europea junto a universidades de Chile, Colombia, Ecuador, México y Costa Rica, incorporó grabaciones de historias reales de mujeres jóvenes en STEM, estudiantes de último año, doctorandas e investigadoras en formación temprana, como estrategia deliberada para ofrecer modelos cercanos y creíbles a seguir, y no solo referentes lejanos e inalcanzables, como un Premio Nobel de Física.
La Universidad de Santiago de Chile dicta desde hace años un curso llamado Liderazgo y Empoderamiento para Mujeres Ingenieras, diseñado específicamente para fortalecer las habilidades y la confianza profesional entre sus propias alumnas, una respuesta institucional puntual a un problema que, según el consenso de los estudios revisados aquí, empieza mucho antes de que esas mismas alumnas lleguen alguna vez a pisar una facultad de ingeniería.
Ese tipo de programa universitario llega, sin embargo, demasiado tarde para revertir el efecto acumulado de años de mensajes implícitos sobre lo que una niña puede o no puede hacer bien, un diagnóstico que coincide con el hallazgo de que las brechas de confianza medibles en la adolescencia temprana son las que mejor predicen, años después, quién termina o no matriculada en una carrera STEM.
Ninguno de los estudios revisados en esta nota logra aislar por completo cuánto de esa inseguridad proviene de la familia, cuánto del aula y cuánto de la cultura general que rodea a una niña, lo que sugiere que la solución tampoco puede depender de una sola institución actuando por su cuenta, sino de una coordinación explícita entre escuela, familia y política pública que hoy prácticamente no existe.
Corregir un plan de estudios es, en comparación, una tarea administrativa relativamente sencilla, mientras que cambiar la conversación que ocurre en cada mesa familiar sobre lo que se espera de una hija es un objetivo que ningún ministerio de educación puede alcanzar solo con una reforma curricular, por bien diseñada que esté.
Referencias
UNICEF México. (s.f.). Informe sobre la brecha de género en STEM en la formación técnico-profesional en México. https://www.unicef.org/mexico/informes/informe-sobre-la-brecha-de-g%C3%A9nero-en-stem-en-la-formaci%C3%B3n-t%C3%Acnico-profesional-en-m%C3%Axico
ResearchGate. (2019, 10 de abril). STEM y brecha de género en Latinoamérica. https://www.researchgate.net/publication/332333117_STEM_y_Brecha_de_Genero_en_Latinoamerica
Zaguán, Universidad de Zaragoza. (s.f.). La brecha de género en el sector STEM en América Latina. https://zaguan.unizar.es/record/84656/files/143.pdf








